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10 pueblos encantadores de España para visitar después de los 60 años: todos tienen hotel con spa y una gastronomía que justifica el viaje por sí sola

Estos son 10 refugios nacionales que combinan encanto patrimonial, circuitos termales de primer nivel y recetas típicas para disfrutar al máximo. Planazos de los que apetecen a cualquier edad, pero mucho más a partir de los 60.

Especial para mayores de 60 años: estos son los 10 pueblos con más encanto de España, los mejores hoteles con spa y una gastronomía con productos locales única

Especial para mayores de 60 años: estos son los 10 pueblos con más encanto de España, los mejores hoteles con spa y una gastronomía con productos locales única / Istock / Jose Miguel Sanchez

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Viajar cambia con los años, y no porque desaparezca la curiosidad, sino porque se aprende a valorar aquello que durante décadas ha podido pasar desapercibido. A partir de los 60 años, muchos viajeros buscan precisamente lugares que permitan disfrutar del camino sin necesidad de correr detrás de él: pueblos tranquilos, plazas en las que contemplar durante horas y buena comida de la que disfrutar como si no hubiera un mañana. Las preferencias cambian, pero las ganas de hacer una escapada nunca se pierden.

Afortunadamente, España está llena de pueblos que encajan en esta idea. Localidades donde el patrimonio se recorre a cada paso, donde la gastronomía sigue ligada al producto local y donde un hotel con spa puede convertir una simple escapada en una experiencia totalmente reparadora. Según destaca Turespaña, el turismo de bienestar y el turismo cultural figuran entre las modalidades con mayor crecimiento entre los viajeros sénior.

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Además, "los viajeros mayores buscan algo más que hacer turismo; desean confort, seguridad y experiencias significativas", señalan los expertos de Senior Travel Trails. Quizá por eso muchos de estos pueblos resultan especialmente atractivos en la madurez: hemos encontrado, desde villas medievales inmunes al paso del tiempo hasta enclaves vinícolas rodeados de viñedos.

Los 10 pueblos de España que debes visitar sí o sí después de cumplir los 60 años

  1. Alquézar (Huesca)

Encaramado sobre el impresionante cañón del río Vero, este pueblo del Somontano ofrece unas vistas únicas. Su Colegiata de Santa María la Mayor es una parada obligatoria para los amantes del arte. Pero el Hotel Villa de Alquézar es perfecto para personas mayores, ubicado en un edificio histórico rehabilitado, cuenta con un reconfortante servicio de spa ideal para relajar las piernas tras una jornada de paseos: ofrece circuitos de hidroterapia, jacuzzi y zonas de relajación específicas.

Alquézar (Huesca)

Alquézar (Huesca) / Istock / Eloi_Omella

¡Y hay mucho más! La comarca es famosa por sus vinos de la D.O. Somontano y una cocina de montaña contundente, pero refinada. En el restaurante Casa Antón es imprescindible probar las costanillas de cordero y los guisos de caza. El ternasco asado sigue siendo también el gran clásico, acompañado por quesos artesanos y embutidos.

  1. Peñafiel (Valladolid)

El corazón de la Ribera del Duero está dominado por la imponente silueta de su castillo, que es famoso porque parece un verdadero buque de piedra anclado en la loma. En su interior esconde el Museo Provincial del Vino, y para alojarse en este entorno patrimonial, el AZZ Peñafiel Las Claras Hotel & Spa es una opción inmejorable. Instalado en un antiguo convento de monjas clarisas del siglo XVII, el propio Ayuntamiento de Peñafiel promociona este complejo por su magnífico centro wellness y spa. ¡Nadie se lo pensaría dos veces!

El imponente castillo con forma de barco de Peñafiel

El imponente castillo con forma de barco de Peñafiel / Istock / AndresGarciaM

Mientras tanto, la gastronomía de la zona tiene como producto de excelencia el lechazo asado en horno de leña. En el restaurante Asador Mauro, el crujiente de la piel y la ternura de la carne se convierten en arte culinario, maridado siempre con los tintos de prestigio de la zona.

  1. Hondarribia (Gipuzkoa)

Algunos piensan que Hondarribia lo tiene todo: el encanto marinero del barrio de La Marina, con sus coloridos balcones de madera, y el señorío de su casco histórico amurallado. El escritor Julio Caro Baroja decía en su libro 'Los Vascos' que pocas localidades del norte conservaban una personalidad tan marcada como esta. A escasos minutos del centro se encuentra Villa Magalean Hotel & Spa, un alojamiento boutique incluido en la selección de la Guía Michelin: es pequeño, tiene un ambiente distinguido y destaca por su exclusivo spa Henriette.

Hondarribia (Gipuzkoa)

Hondarribia (Gipuzkoa) / Istock / MEDITERRANEAN

El despliegue culinario aquí es de otra galaxia, combinando los famosos pintxos de la calle San Pedro con la alta cocina. El propio restaurante del hotel, Mahasti, ofrece una experiencia que combina los mejores productos del mar de la zona... La realidad es que a cualquier edad, esta experiencia sería extraordinaria.

  1. Laguardia (Álava)

Esta villa amurallada se asienta sobre un cerro rodeado de viñedos en plena Rioja Alavesa. Su iglesia de Santa María de los Reyes y su pórtico policromado son una joya única. Bajo muchas viviendas sobreviven antiguas cuevas-bodega excavadas durante siglos, una singularidad que convierte este destino en uno de los preferidos de los viajeros mayores de 60 años. Por eso, el Hotel Wine Oil Spa Villa es una referencia absoluta para el público senior gracias a sus tratamientos de vinoterapia y oleoterapia, diseñados específicamente para el cuidado de la piel y la relajación profunda.

Laguardia (Álava)

Laguardia (Álava) / Istock / Natalia Ordasi

Asimismo, la gastronomía aquí gira en torno al vino y las cazuelas tradicionales vasco-riojanas. Las patatas con chorizo y las chuletillas al sarmiento son obligatorias. En el restaurante El Medoc Alavés, integrado en el propio hotel, se puede disfrutar de un maridaje perfecto con etiquetas locales.

  1. Sigüenza (Guadalajara)

La imponente silueta de su catedral y el castillo dominan una de las ciudades medievales más bonitas de Castilla-La Mancha. Este, convertido a día de hoy en Parador, a pesar de que su principal atractivo es patrimonial, lo cierto es que la reciente renovación de sus instalaciones ha reforzado su posicionamiento como alojamiento de referencia para quienes buscan comodidad, amplitud y una estancia tranquila. Pero si quieres disfrutar de un buen spa, acude a Relais & Châteaux El Molino de Alcuneza: situado a menos de 10 minutos en coche. Dispone de un completo Spa & Wellness estructurado en tres niveles que incluye hamman, sauna, hidrospa de chorros y masajes.

Por su parte, la gastronomía local tiene nombre propio: cabrito asado, migas, setas de temporada y platos de caza. El restaurante El Doncel, distinguido con una estrella Michelin, se ha convertido en uno de los grandes embajadores culinarios de la provincia. Como bien apunta la propia Guía Michelin, su cocina destaca por "la brillante actualización de los sabores tradicionales de Guadalajara a través de técnicas impecables".

  1. Mondariz-Balneario (Pontevedra)

Desde finales del siglo XIX, sus aguas mineromedicinales atraen a viajeros en busca de descanso y salud. Esta villa termal gallega es un oasis de paz: pasear por la senda fluvial del río Tea y admirar la arquitectura decimonónica de sus fuentes públicas es un bálsamo para el espíritu y el cuerpo. El alojamiento estrella es el Balneario de Mondariz, un auténtico templo histórico de la salud que cuenta con el imponente Palacio del Agua: más de 3.000 metros cuadrados de instalaciones termales que lo consolidan como un gran referente del termalismo europeo, con tratamientos ideales para dolencias crónicas y bienestar general.

El impacto gastronómico de esta zona de las Rías Baixas se basa en un producto excelso, con la ternera gallega, los mariscos frescos y la mítica lamprea en temporada como grandes protagonistas. En el restaurante Casa do Con, en las inmediaciones, bordan el pulpo y los pescados de la ría acompañados de excelentes vinos D.O. Rías Baixas. No hay discusión: mientras que el agua cura por fuera, la cocina reconforta por dentro a sus viajeros.

  1. Potes (Cantabria)

La Torre del Infantado, rodeada por los espectaculares Picos de Europa, símbolo de la localidad, recuerda la importancia histórica de una villa que durante generaciones fue punto de encuentro entre Castilla y la costa cantábrica. Para quienes buscan combinar naturaleza y descanso, el Hotel & Spa Arha ofrece un valor añadido difícil de encontrar en enclaves de montaña: un espacio de bienestar pensado para recuperarse después de una jornada de excursiones o visitas por Liébana.

Potes (Cantabria)

Potes (Cantabria) / Istock / LUNAMARINA

Para los que prefieren ir a mesa puesta, hay que destacar que la comida lebaniega es famosa por el cocido lebaniego, los quesos de los Picos de Europa y el orujo local. En el restaurante El Soldado, un clásico de la zona, hacen el cocido tradicional con su sopa de fideos y los garbanzos pedrosillanos... Para quitar el sentido.

  1. Camprodon (Girona)

Este bellísimo rincón del Pirineo de Girona destaca por su famoso Puente Nuevo sobre el río Ter y sus señoriales avenidas del siglo XIX. Muchos se quedan en el Hotel Grevol Spa, construido con una arquitectura alpina de madera y piedra, que cuenta con un centro de spa y fitness de primer nivel, muy valorado por el turismo senior.

La gastronomía de la comarca del Ripollès es rica en embutidos artesanales (como la llonganissa), setas de temporada y carnes de ternera con sello de calidad. En el propio restaurante del hotel, el Restaurante Grèvol, se practica una cocina catalana de mercado excelente.

  1. Hervás (Cáceres)

Hervás alberga uno de los barrios judíos mejor conservados de España, un laberinto de callejuelas estrechas y casas de adobe y madera de castaño al pie del Valle del Ambroz. El Hotel Spa Sinagoga cuenta con unas vistas magníficas a la sierra y un circuito de spa diseñado para el confort de los huéspedes, ofreciendo terapias de hidroterapia ideales para la salud articular.

Hervás (Cáceres)

Hervás (Cáceres) / Istock / WHPics

La cocina de la zona, como era de esperar, es contundente y sabrosa. Los embutidos ibéricos, especialmente los procedentes de la cercana dehesa extremeña, son protagonistas habituales. También merecen atención las migas, los quesos y la caldereta. El restaurante Nómada es uno de los más reconocidos del lugar.

  1. Brihuega (Guadalajara)

Conocida como el 'Jardín de la Alcarria', este pueblo enamora por sus murallas, sus fuentes históricas y sus campos de lavanda. Los campos de lavanda han transformado la imagen de esta localidad alcarreña, aunque reducirla únicamente a ese fenómeno sería injusto. Su casco histórico, las murallas medievales y los jardines de la Real Fábrica de Paños merecen una visita en cualquier época del año. El gran protagonista hotelero es Castilla Termal Brihuega, un establecimiento de cinco estrellas instalado en una fábrica textil del siglo XVIII rehabilitada. Su balneario, alimentado por aguas mineromedicinales, se ha convertido en uno de los grandes reclamos.

Los campos de lavanda de Brihuega (Guadalajara)

Los campos de lavanda de Brihuega (Guadalajara) / Istock / jarcosa

¡Y ojito! La miel de la Alcarria (con Demominación de Origen) y el cabrito asado son las estrellas de la cocina local. El restaurante La Peña, ubicado en un entorno espectacular junto a las cuevas árabes, ofrece una cocina tradicional excelente.

En definitiva, recorrer España después de los 60 con la excusa del bienestar y el buen comer no es solo una forma de viajar; es una declaración de intenciones. Estos diez pueblos demuestran que el verdadero lujo no reside en el exceso, sino en la capacidad de disfrutar del tiempo, ya sea en un circuito de aguas termales o en un restaurante que te haga olvidar cualquier problema con sus placenteros platos.