Xalapa, tierra de flores y cabezas gigantes

La capital del estado de Veracruz tiene una historia que se remonta 3.500 años y donde las flores y los olmecas son una parte imprescindible de su relato.

Viajar
 | 
Foto: Joesboy / ISTOCK

A las faldas del volcán Macuiltépetl, la oficialmente Xalapa-Enríquez, es la tierra en la que emergió, hace más de 3.500 años, la primera civilización mesoamericana: la cultura olmeca. Los "habitantes de la región del hule" -significado de la palabra "olmeca"- dejaron en el estado de Veracruz parte de su cultura, pero sobre todo parte de su arte. Con el jaguar como centro de su religión y de su cultura, los olmecas destacaron por crear una amplia red de intercambio con otras poblaciones, influencia que extendió por todo Mesoamérica: desde Jalisco a Costa Rica, Guerrero, Chiapas, Oaxaca, el Altiplano Central y la costa del Golfo.

hjgerardo / ISTOCK

Por todas estas zonas se han encontrado ejemplos de su arte, aunque es en Xalapa donde la cultura y el arte olmeca tiene un gran aliado: el Museo de Antropología de Xalapa. Este museo se puede considerar una de las grandes joyas de México. En su interior hasta 7 gigantescas cabezas de piedra esperan al visitante. La primera de estas cabezas colosales apareció en 1862, en el sitio arqueológico Santiago Tuxtla, y representa a un gobernante de edad madura, ojos bizcos, labios carnosos, nariz hundida y cráneo protegido y deformado por un casco ritual, grabado con dibujos geométricos. Hasta hoy se han encontrado 17 cabezas olmecas, todas gigantescas, de piedra volcánica y parecida concepción pero únicas en su tallado. Cada una tiene rasgos faciales, adornos y grabados distintos, una altura entre 1,47 y 2,85 metros y un peso extraordinario: entre 6 y 25 toneladas. El arqueólogo James Porter sostiene que algunas de estas cabezas pudieron ser esculpidas transformando el gran trono de piedra del gobernante en su propio retrato, para glorificarle después de muerto. Michael Coe cree que todas las cabezas podrían ser representaciones de los miembros de una sola dinastía: los reyes jaguar.

Ana

Hay que decir que los olmecas no usaban la rueda ni tenían animales de carga, por lo que la magnitud del esfuerzo necesario para obtener la piedra, trasladarla y transformarla en estas cabezas colosales revela un nivel de organización y tecnología excepcional para la época.  

Además, de estas cabezas colosales, el Museo de Antropología de Xalapa cuenta con hasta 25.000 piezas arqueológicas, de las cuales aproximadamente 1.500 están en exposición, pertenecientes a las culturas olmeca, totonaca y huasteca, formando la segunda colección más importante y numerosa del mundo en cuanto a arte prehispánico de Mesoamérica se refiere.

Ana

No sólo de cabezas gigantes y arte olmeca vive Xalapa, sino que esta ciudad mexicana se autodefine como la "Ciudad de las flores". En realidad fue Alexander Von Humboldt en 1804 quien la denominó de esta manera y es que su clima, entre tropical seco y húmedo, hace que la ciudad esté cubierta constantemente por un manto denso de vegetación, donde las flores ponen el toque de color. Sus calles, avenidas, parques y balcones, así como patios y jardines, se caracterizan por su variada y bonita vegetación. Viajar a Xalapa es hacerlo a un edén.