Volar entre los rascacielos de Nueva York es posible por menos de 3 dólares

Muchos creen que las alturas de la ciudad de Nueva York están reservadas para los ejecutivos y los pilotos, pero los turistas pueden disfrutar de las mejores vistas de la gran manzana por un precio muy económico.

Esta es la forma de ver Nueva York desde los cielos por 3 dólares.
Esta es la forma de ver Nueva York desde los cielos por 3 dólares. / Istock / StockByM

Nueva York lleva más de un siglo manteniéndose como la ciudad más deseada. Gigante e inabarcable, invivible, pero insustituible, como diría Sabina; la Gran Manzana es un sueño del que te levantas aturdido y lleno de contradicciones, pero siempre con ganas de volver. 

Redacción Viajar

Se habla mucho de como viajar a Nueva York no tiene nada que ver con vivir en la ciudad. El gentío de Times Square o el ajetreo en la estación de  Midtown West en hora punta pierden su encanto una vez te acostumbras a ello. Es por eso que la primera vez tiene que exprimirse al máximo y aprovechar todo lo que este lugar te puede ofrecer, desde visitar sus museos gratuitos hasta comprar un sandwich por 150 dólares. Las posibilidades son abrumadoras y el tiempo limitado, por lo que es importante decidir y organizar tu viaje para llegar a todo. Hay mucho donde elegir, pero algo obligatorio en la ciudad que nunca duerme es alejarse un poco para ver su emblemático ‘skyline’, para lo que siempre se ha optado por subir a la cima de Empire State Building -lo que es una pena, como ver París desde la Torre Eiffel- o dar un nada barato paseo en helicóptero. También existen otras alternativas y una de ellas te permitirá disfrutar de una de las mejores vistas de la ciudad por el precio de una refresco.

El histórico Roosevelt Island Tramway

El Roosevelt Island Tramway ofrece una experiencia única para redescubrir Nueva York desde el aire. Este teleférico conecta Manhattan con Roosevelt Island, cruzando el East River a 76 metros de altura. Más allá de ser un medio de transporte funcional, es un mirador móvil que regala vistas espectaculares del skyline de la Gran Manzana, el Queensboro Bridge y las aguas que bañan la ciudad.

Estas cabinas son unas de las más antiguas de la costa Este

Estas cabinas son unas de las más antiguas de la costa Este

/ Wikimedia Comons/joiseyshowaa

El trayecto, que dura apenas 3 minutos, comienza en la esquina de la 59th Street con la Second Avenue, en pleno corazón de Manhattan. Aunque breve, el recorrido es impactante: desde las cabinas acristaladas se pueden observar contrastes únicos, como la modernidad de Midtown frente a la tranquilidad de Roosevelt Island. Lo mejor de todo es que el acceso es económico y práctico, ya que acepta la MetroCard, el mismo pase utilizado para el metro y autobuses de la ciudad. De todas formas, no hay que preocuparse, pues el billete para un trayecto de ida se puede conseguir a día de hoy por solo 3 dólares, lo que son menos de 3 euros al cambio.

Una vez en Roosevelt Island, el encanto continúa. La isla invita a pasear por lugares como el Four Freedoms Park, un espacio dedicado al presidente Roosevelt, o el icónico faro en su extremo norte. Desde siempre ha sido un medio de transporte común para los neoyorquinos y ha pasado desapercibido por muchos visitantes en contraposición a otros enclaves más virales.

Sin embargo, como demuestra la cuenta de Instagram @thetravelization, que acumula ya más de 400.000 seguidores, la popularidad de este teleférico está aumentando enormemente entre los turistas de la ciudad.

Un lugar histórico con vistas de infarto

La pequeña isla del East River mide un poco más de tres kilómetros de largo y, pese a encontrarse en la otra orilla de Manhattan, no podría ser más diferente. Los ruidos incesantes de las ambulancias se escuchan apelmazados desde el otro lado del río y el trajín de sus calles se reduce de forma considerable. 

Anteriormente conocida como Welfare Island, el lugar recibió en 1973 el nombre del 32º presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt, el cual también fue gobernador del estado de Nueva York. Hoy en día se puede visitar el Four Freedoms Park, un parque conmemorativo diseñado por el arquitecto Louis Kahn, desde donde se accede al paseo costero que rodea la isla. Aun contando con ciertos lugares de interés, lo más destacable del lugar son sus increíbles vistas de la ciudad. Un lugar en el que poder dar un paso atrás y contemplar las maravillas de la ciudad que nunca duerme.

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