Visita Antalya y los orígenes de la humanidad

La región turca de Antalya está situada a las orillas del Mediterráneo y en ella se puede vislumbrar los orígenes de la humanidad a través de sus monumentos, barrios y ciudades.

Habitado desde el Paleolítico, el litoral turco ha visto aparecer y desaparecer numerosas civilizaciones, lo que ha provocado que conserve vestigios de cada una de ellas. Su nombre, Antalya, es un claro ejemplo ya que esta región y la ciudad homónima toma su nombre del rey fundador de Pérgamo, Atalo II que vivió en el siglo II a.C.

La región de Antalya era parte del Imperio Hitita. Tras la caída de éste, Antalya fundó su propio reino formado por las ciudades independientes: Pamfilia, Licia y Cilicia. La independencia acabó entre los años 1100 y 800 a. C. cuando las culturas frigia y lidia invadieron el territorio. Después, el Imperio Persa se hizo con el dominio de estas tierras hasta la llegada de Alejandro Magno. En el año 67 a. C. se convirtió en provincia de Roma. Después, y hasta la configuración del Imperio Otomano en el año 1426, Antalya formó parte del Imperio Bizantino. Durante la época de las cruzadas, se convirtió en uno de los principales puertos para los caballeros cruzados, quienes, al desembarcar aquí, se evitaban tener que cruzar toda la Península de Anatolia. Ya en el siglo XX, Antalya fue invadida por los italianos que mantuvieron la ciudad bajo su influencia entre los años 1919 y 1921.

La ciudad de Antalya conserva muchos vestigios de estas culturas como la Puerta de Adriano, construida en la monumental muralla de la ciudad en honor del emperador Adriano en el año 130 d.C. Otro ejemplo es la Torre del Reloj, que formaba parte de esta muralla, y que actualmente se encuentra situada en la plaza Karaalio?lu. El Barrio de Kaleiçi es uno de los más pintorescos de la ciudad gracias a su formación a base de calles estrechas y tortuosas con viejas casas de madera construidas sobre la antigua muralla de la ciudad. Es aquí donde encontramos la Madraza de Karatay, construida en el siglo XIII y uno de los mejores ejemplos de madrasa selyúcida tallada en piedra.

La torre H?d?rl?k, al sur de la ciudad, fue utilizada en la antigüedad fue utilizada como faro y como fortificación. Se cree que su base rectangular fue construida durante el periódico helenístico mientras que su torre circular en el siglo II. Desde lo más alto se puede disfrutar de unas vistas panorámicas del Golfo de Antalya y actualmente está rodeada de cafés y restaurantes.

En cuanto a los templos con los que cuenta Antalya cabe destacar el Yivli Minare, un alto minarete estriado, construido con ladrillos rojos y que es el símbolo de la ciudad, pues sobresale por encima del resto de las edificaciones con sus 45 metros de altura. Su base es cuadrada y está adornado con mosaicos y azulejos. Es lo único que queda de una antigua iglesia bizantina convertida en mezquita por el sultán selyuquí Aladín Keykubat. La mezquita que está hoy junto al alminar, es en realidad, mucho posterior al primitivo templo. La Murat Pa?a es una de las dos mezquitas que se conservan en la ciudad. Fue construida en el siglo XVI y es muy conocida por la decoración a base de azulejos. También destaca la Tekeli Mehmet Pa?a, la segunda de las mezquitas otomanas fue construida ya en el siglo XVIII. De finales del XIX data la ?skele, una mezquita ubicada muy cerca del Puerto Deportivo y construida a base de gema tallada. Está apoyada sobre cuatro pilares que a la vez descansan sobre un manantial natural. La última mezquita a destacar es la del Minarete de Kesik que es uno de los edificios más antiguos de la ciudad. Gracias a los distintos estilos que se aprecian en ella, conocemos las distintas fases de construcción por las que ha pasado este edificio: romano, bizantino, selyúcida y otomano.

De Antalya no se puede ir uno sin visitar las Cuevas de Karain, al noreste de la ciudad, donde se encuentran los restos de humanidad más antiguos de Turquía. Consta de tres cámaras subterráneas interconectadas donde se ubica una pequeña exposición de algunos de los restos allí encontrados.

A las afuera de Antalya, al suroeste de la costa turca nos encontramos con Aspendos donde se ubica uno de los teatros romanos mejor conservado del mundo y que fue construido bajo el emperador Marco Aurelio.