Vilnius para todos los públicos

La capital de Lituania es uno de esos destinos donde viajar con los pequeños de la casa no supone ningún problema.

Vilnius es una ciudad que se adapta a la perfección a todo tipo de turismo. Ya sea en pareja, con amigos o con toda la familia es fácil encontrar el plan perfecto para no aburrirse. Así, si se viaja con los más pequeños, cuenta con algunas atracciones que harán las delicias de adultos y niños.

Una de ellas es el Castillo de Gediminas al que se puede acceder a través de un funicular y que cuenta en su interior con maquetas del castillo, armas y armaduras antiguas. Además, cuenta con un mirador desde el que se puede observar toda la ciudad.

Otro de los lugares clave para los niños es el Museo del Juguete, situado muy cerca del Castillo de Gediminas. Este museo ofrece los secretos mejor guardados y la historia de los juguetes, además de la posibilidad de jugar con ellos.

Cruzando el río Neris, el Museo de la Energía y la Tecnología, está ubicado en un antiguo edifico de la central eléctrica de Vilnius. En su interior, una exposición interactiva sobre ciencia y transporte encandilará a los niños.

Pero si se quiere disfrutar del aire libre, el Parque de Vingis es perfecto para pasar una tarde corriendo y paseando, mientras que el UNO Park cuenta con un castillo de aventuras y pistas infantiles.

Un parque diferente es el Parque Acuático Vichy, que cuenta con impresionantes atracciones basadas en las islas de la polinesia. Una de ellas es el "Grito Maorí", un tobogán que opera según el principio del péndulo y que permite experimentar el estado de ingravidez. Los visitantes más pequeños del Parque Vichy pueden ir a la Isla de Juegos especialmente equipada para ellos.

Un paseo por Vilnius no es tampoco una mala idea, sobre todo si se hace a través de un curioso juego. Y es que en las calles de Vilnius se ha instalado una serie de estatuas de ángeles, pequeñas y blancas, que van cambiando su ubicación. Se encuentran sobre todo en el casco antiguo de la ciudad: en la plaza del Ayuntamiento, de la Catedral y de Kudirka, junto al Ministerio Fluxus o en alguno de los numerosos patios de la Universidad de Vilnius. Una divertida tarea para los niños puede ser buscarlos y fotografiarlos mientras se visitan los rincones de Vilnius con ellos.