Villafranca del Bierzo estrena Parador moderno

La piedra y la pizarra son el sello constructivo tradicional de El Bierzo, la comarca fronteriza que comunica Galicia con la meseta. Ambos materiales revisten el Parador de Villafranca del Bierzo, cuya reapertura, tras su restauración, está prevista para este mes. La otra seña de identidad del edificio es su vocación ecológica: dispuesto a reducir el gasto energético, recurre a la biomasa y a los paneles solares. El Parador, bautizado con el nombre del escritor villafranquino Antonio Pereira, cuenta con 51 habitaciones dobles (frente a las 39 de que disponía antes de la reforma), de las que dos son suites y tres junior suite. Desde muchas de sus ventanas se alcanzan unas incomparables vistas del noroeste de El Bierzo, el sur de los Ancares y el Valle de Vilela. El edificio aprovecha las vistas a la montaña de su terraza, ubicada en la parte exterior, y cuenta con una piscina climatizada y con cubierta móvil. El otro espacio de relax lo constituye la piscina interior, que se acompaña de una sauna.

La reforma, tras una inversion que alcanzó los seis millones de euros, ha transformado el establecimiento, sus accesos y las zonas exteriores. Los arquitectos al cargo del proyecto, José Ignacio y Eduardo Paradinas, han mantenido las características esenciales del edificio y su aspecto de parador histórico.

El edificio ha ganado además mayor capacidad para eventos y celebraciones, que ahora podrán acoger hasta un máximo de 200 personas. Se ha remozado también la cafetería, el restaurante, la sala de estar para clientes -adaptada como zona de tertulia- y el actual salón de reuniones. www.parador.es