Villa romana, medieval y taurina

La vetusta y encantadoramente irregular Plaza Mayor de Ciudad Rodrigo (www.ciudadrodrigo.net) ya era punto de encuentro y cruce de caminos de una gran ciudad en el siglo II antes de Cristo, cuando la villa se conocía como Miróbriga.

Rafael de Rojas

Su delimitación cambió en el siglo XVI, con incorporaciones tan notables como la del singular Ayuntamiento, con unas atípicas columnas. A su alrededor creció una ciudad que muestra aún más de una docena de palacios, como el de los Águilas. La ciudad, célebre por su centenario Carnaval del Toro y declarada Conjunto Histórico Artístico en 1944, ofrece a cada paso sorpresas patrimoniales. Como sus diversas parroquias, su Puente Antiguo o el Castillo de Enrique II de Trastámara, que alberga uno de los paradores más antiguos. Con todo, su principal atractivo bien podría ser la Catedral, que este año alberga Kyrios (www.lasedades.es). La muestra viene precedida por limpiezas, reformas y nueva iluminación en las calles de la villa. Su horario es de 10 a 20 horas en sábados, domingos y festivos, y de 10 a 14 y de 16 a 20 horas de martes a viernes. La entrada es gratuita.