Vietnam, días de belleza y arroz

La belleza sublime que despiden las tierras de este rincón del continente asiático, que se consolida como uno de los destinos favoritos de los europeos en el Lejano Oriente, se refleja perfectamente en el arduo y habitual trabajo de sus habitantes en los campos de arroz.

Ana G. Vitienes

Buena parte de las seis mil variedades de este cereal que existen en el mundo se cultivan en este país agrícola, cuya estampa más típica, la de las mujeres protegidas por sus gorros cónicos de paja sobre los verdes campos sembrados, está cercana a su cultura y su estilo de vida. Para obtener un kilo de arroz es necesario recolectar cerca de cinco mil granos. El clima caluroso y húmedo permite conseguir varias cosechas al año, por lo que cualquier día, a lo largo del delta del río Rojo, al norte, y en el delta del Mekong, al sur, el quehacer cotidiano de las labriegas resulta incansable. Los viajeros observan esta tarea con estética contemplativa, mientras siguen su ruta hacia las maravillosas playas costeras y los bosques tropicales del interior, apenas conscientes de que esta imagen se abre con tanta rapidez al mundo exterior que pronto perderá su brillo manufacturado ante las cosechadoras mecánicas del futuro inminente.
Pero, por ahora, Vietnam mantiene ese encanto de la cultura tradicional y el rumor tranquilo de sus ciudades coloniales, perfumadas por la hierba limón y el cilantro de la popular sopa pho, y la tersura de las frutas tropicales, talladas como si fueran estatuas. Los circuitos por el país han ido descubriendo rincones sorprendentes como Dalat, en las tierras centrales; la remota Dien Bien Phu, en el corazón del valle Muong Thanh, cerca de la frontera con Laos, y Ha Tien, en el golfo de Tailandia -a cinco kilómetros de la frontera con Camboya-. Lo último en llegar son los cruceros fluviales por el Mekong -donde todavía existen 1.200 especies de peces sin identificar-, que han crecido un 20 por ciento en el último año, dejando al paso cuatro mil pequeñas islas y una natu- raleza vibrante. Delta Adventure Tours, en Ho Chi Minh City (www.deltaadventuretours.com. Desde 8 € por persona) ofrece escapadas por este paraíso de uno a tres días. Los deportes activos representan otra novedad que va creciendo en demanda, en especial la práctica del windsurf en Mui Ne (www.windsurf-vietnam.com), cuyas excelentes condiciones para la tabla constituyen casi una leyenda para estos aficionados.
Las joyas urbanas de Hanoi y Ciudad Ho Chi Minh se mantienen como los enclaves más atractivos para recorrer. En especial, el amanecer en la capital, viendo a los hanoianos praticar tai chi en las inmediaciones del lago Hoan Kiem, hace de la Ciudad del Dragón Ascendente, próxima a superar su primer milenio, un exquisito ejercicio arquitectónico para ver sin prisas. Un recorrido básico debe incluir el Museo y Mausoleo Ho Chi Minh, el Museo de Arte Nacional, la Prisión Hoa Lo y el Viejo Barrio, cuyas calles estrechas permanecen intactas desde el siglo XV. Las galerías, teatros de marionetas, conciertos y danzas tradicionales proponen una incesante vida nocturna, que se completa con bares de moda como el Ly Club (51, Ly Thai To Street) y el Mosaique (23, Ngo Van So Street), confirmando a esta urbe de 3,5 millones de habitantes como una de las más prometedoras del continente.
CÓMO LLEGAR: Catai Tours (www.nobeltours.com) incluye varios itinerarios por el país, como el de Vietnam Imperial, que cuenta con una salida los días 3 y 28 de diciembre e incluye 15 días de estancia desde 1.613 €.
MÁS INFORMACIÓN: www.vietnamtourism.com