Un viaje rimbombante por el Austria Imperial

Las huellas suntuosas de la monarquía de los Habsburgo, la pátina clásica de la arquitectura, los impresionantes palacios que un día fueron la máxima expresión de la elegancia...

Noelia Ferreiro
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Foto: bluejayphoto / ISTOCK

Austria es muchas cosas pero, ante todo, es fastuosidad. La que se desprende de su pasado imperial, que ha moldeado no sólo su fisionomía sino también su personalidad.

De los esplendorosos edificios del gigantesco reino a la señorial avenida Ringstrasse, pasando por la figura de culto de Sisí, muchos son los pasos que podemos dar en busca de esta faceta, tal vez la más conocida de este país del corazón de Europa, pero no por ello la menos interesante.

El Palacio de Schönbrunn

Es el monumento más visitado de Austria. El que fuera la antigua residencia de verano de los Habsburgo, donde se alojaban el emperador Francisco José y la emperatriz Isabel. Pero también es una de las construcciones barrocas más hermosas de toda Europa.

Jardines del Palacio de Schönbrunn, Viena | horstgerlach / ISTOCK

Hablamos del Palacio de Schönbrunn, que forma parte del patrimonio de la humanidad de la UNESCO debido a su importancia histórica y a la belleza de su construcción (desde el edificio hasta el jardín) con 1441 salas de estilo rococó, de las cuales 45 pueden ser visitadas.

Jardines del Palacio de Schönbrunn, Viena | OlegAlbinsky / ISTOCK

Entre sus paredes han acaecido hitos como la conferencia pronunciada por Napoleón en el Salón Vieux-Lacque o el concierto de Mozart en el Salón de los Espejos cuando tan sólo era un niño prodigio.

El Belvedere

Más que un palacio barroco (o mejor dicho dos: el Belvedere Superior y el Inferior) es una joya del arte con una de las colecciones más valiosas del país, en la que se resume todo el arte austriaco desde la época medieval hasta el presente.

Jardines del Belvedere, Viena | spastonov / ISTOCK

Aquí podemos encontrar las principales obras de Egon Schiele, Oskar Kokoschka y Gustav Klimt, del que muchos vienen a descubrir su gran obra, El Beso, realizada entre los años 1908 y 1909.

Hofburg

La auténtica residencia imperial de Viena fue el lugar desde el que se gobernó el poderoso imperio de los Habsburgo, por lo que es uno de los complejos palaciegos más impresionantes del mundo.

OlegAlbinsky / ISTOCK

Más allá del esplendor que desprende, su peculiaridad radica no sólo en su ubicación (en pleno corazón del casco antiguo) sino también en las numerosas dependencias que alberga, desde museos con fabulosas colecciones, la Escuela Española de Equitación, un centro de congresos, la sede de la presidencia austriaca y Heldenplatz.

El Museo Sisí

¿Quien no asocia a este país con la bella y rebelde emperatriz de cintura de avispa? ¿Quién no se siente fascinado por su rebelión contra el protocolo de la corte, su obcecación por la esbeltez, su poesía exaltada? Sísí es la imagen del Austria imperial, su personaje más característico.

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Descubrirla es visitar su propio museo, donde descansan sus numerosos objetos personales, sus retratos más famosos, sus secretos mejor guardados. Nadie debiera perderse esta colección permanente, dentro de los aposentos del Palacio Imperial, para conocer la azarosa vida de esta ilustre figura que fue tristemente asesinada en Ginebra en 1898.

El zoo de Schönbrunn

¿Y qué tiene que ver un zoológico con la faceta imperial? Pues, ente otras cosas, que se encuentran en el recinto de Schönbrunn, con lo que forma parte del patrimonio mundial de la humanidad distinguido por la UNESCO.

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Pero más allá de este hecho, se trata del zoo más antiguo del mundo aún abierto, lo cual no impide que haya sido catalogado entre los más modernos y mejores del planeta. Paradojas del destino, como la que señala que haya sido distinguido como el mejor zoológico de Europa en cinco ocasiones.