Viaje por la saga "Crepúsculo"

Película de culto para admiradores de vampiros y licántropos, "Eclipse", la última entrega de la saga "Crepúsculo", posee alicientes turísticos apreciables en los escenarios donde se ha filmado la historia escrita por Stephanie Meyer.

Roberto Solo

El pueblo de Forks, en el Estado de Washington, al noroeste de los Estados Unidos, es el escenario real en el que se ambientan tanto la trama del libro como las tres cintas de la serie. Forks se ha ganado este privilegio gracias a dos rasgos de su personalidad paisajística: la persistente gasa de niebla que la convierte en una de las poblaciones más nubladas de Estados Unidos y su hermoso territorio de espesos bosques y grandes ríos. En Forks, la ficción liga a Edward (Robert Pattinson) y Bella (Kirsten Stewart) para que fundan su atormentado romance en un instituto que hoy puede visitarse como monumento histórico de la localidad. Fuera, en los alrededores, los ríos del Bosque Húmedo de Hoh y las costas de la Península Olympic reúnen a apacibles pescadores deportivos y a turistas que visitan el Parque Nacional Olympic.

A sólo cinco minutos de Forks se penetra en el territorio de los hombres-lobo. Es la comunidad de La Push, en el condado de Callam, hogar de la tribu india de los Quileute. En Crepúsculo, se trata de un lugar de misteriosas leyendas vampíricas, pero, lejos de la ficción, es un escenario de preciosas y tranquilas playas surfistas, como First Beach, set natural de Crepúsculo, o los acantilados donde se rueda el salto de Bella en Luna Nueva.

La acción de la saga cinematográfica continúa desarrollándose en la cercana gran ciudad de Seattle, asolada en Crepúsculo por una serie de tenebrosos asesinatos, fingida circunstancia que el ayuntamiento de Seattle ha aprovechado para organizar un tour urbano a los curiosos que quieran conocer la verdadera casa de los vampiros Cullen, ahora convertida en hotel económico, o la comisaría donde trabaja el señor Swan, padre de Bella. A orillas de los lagos Washington, Union y Puget Sound, y abrigada entre dos cordilleras y el Mount Rainier, Seattle es un destino que no defraudará nunca a los amantes de los grandes escenarios de la naturaleza.

Para los aficionados a coleccionar reliquias crepusculares, hay que viajar también hasta la localidad de Port Angels. En las mismas calles donde tanto sufrió la protagonista femenina de la saga ahora se venden los detalles más sorprendentes del atrezzo. Aparte, Port Angels es un lugar especial, desde el que pueden verse, los días claros, las costas de la isla de Vancouver.

Como destino final de este viaje mágico entre bosques, acantilados y playas enigmáticas sale al encuentro del viajero la región de Aberdeen, en cuya entrada un cartel de acogida rinde un homenaje a Kurt Cobain, el fallecido cantante de Nirvana que creció en estas tierras para convertirse en la gran estrella de la música grunge.

Diversas agencias de viaje ofrecen rutas guiadas por los escenarios de Crepúsculo. En España, la mayorista Nobeltours (www.nobeltours.es) programa viajes organizados. La mejor web para conocer los atractivos turísticos del Estado de Washington es www.experiencewa.com

Dónde se rodó "Nos Feratu", el vampiro mudo

Cuando se rodó "Nosferatu" (1922, F.W. Murnau), aún vivía la viuda de Bram Stoker, el autor de "Drácula". La señora se negó a ceder los derechos de la célebre obra de su marido, así que la primera película sobre "Drácula" tuvo que cambiar los nombres de sus protagonistas (el conde "Drácula" pasó a ser el conde "Orlok") y el título del filme (se iba a llamar "Drácula").

Pero se mantuvo el lugar de localización. "Nosferatu" se rodó en el castillo de Orava, uno de los más imponentes de Eslovaquia.

La fortaleza, construida con elementos arquitectónicos de los siglos XIII hasta el XX, hoy se dedica a exposiciones de historia, etnografía y ciencias naturales. Pero sus muros aún guardan parte del misterio que hechizó al vampiro de Murnau, al lóbrego "Nosferatu", la primera encarnación cinematográfica del príncipe de los vampiros. www.oravamuzeum.sk