Si viajas a París y no visitas estos 5 sitios, no puedes decir que conoces París
5 lugares clave que tienes que visitar para poder decir que conoces París (y no, ninguno de ellos es la Torre Eiffel).

París es tan deseada como extensa. Tanto que puede resultar inabarcable: solo el interior de la ciudad reúne 20 distritos, cada uno de los cuales relata una identidad parisina diferente.
No es difícil como viajero primerizo sentirse perdido ante la inmensidad de todo lo que hay que ver en la ciudad del amor, de la luz y del Sena; y tampoco es complicado subirse al avión de vuelta a casa con la sensación de haberse limitado a tachar casillas de imprescindibles sin haber paladeado el verdadero sabor de la capital francesa.
Viajar a París para conocerla de monumento en monumento es garantía de llevarse una decepción: a París se viene a experimentarla, a pasearla y a descubrirla en todas sus facetas. Descubrir París tiene mucho más de pasear a la orilla del Sena que de esquivar trileros a los pies de la Torre Eiffel. Hemos recopilado lo que, para nosotros, son los 5 lugares imprescindibles donde podemos empaparnos de todas las identidades de la ciudad.

Île de la Cité
Nuestra primera recomendación es un paseo a la historia de la ciudad. L'Île de la Cité es el punto donde nació París: aquí se ubicaba el núcleo de la antigua Lutecia romana.
Callejeando por la isla podemos descubrir algunas de las paradas más impresionantes que la ciudad puede ofrecer. Por supuesto, la reina es la Catedral de Notre-Dame, que ya es posible visitar para ver el avance de las obras de reconstrucción. En esta misma isla se encuentra la Sainte-Chapelle, una maravilla llena de vidrieras espectaculares; la Conciergerie, donde permaneció encarcelada María Antonieta; y rincones casi secretos como la librería Ulysses, un desbaratado rincón cubierto de suelo a techo con mapas, globos y libros de viajes cuya librera lleva viviendo de su pasión más de 50 años.

Montmatre
Avanzamos en el tiempo para descubrir la bohemia vida parisina de los siglos XIX y XX. Más allá de la subida al Sacré-Coeur, Montmatre ofrece un sinfín de calles empedradas, cuestas en las que habitaron genios creativos (Picasso, Toulouse-Lautrec y Van Gogh vivieron aquí) y artistas pintando al aire libre en la Place du Tertre.
No olvides sentarte en uno de sus bistrós para sentirte el protagonista de un cuadro: aunque hayan pasado los años, el ambiente libre de Montmatre permanece intacto.

El Louvre y el eje histórico
Ninguna visita a París está completa sin él. Es el museo más visitado del mundo y un símbolo del poder cultural francés. Entre sus salas nos esperan la Venus de Milo, la Libertad guiando al pueblo y, sí, la Mona Lisa.
Después de un paseo por el interior, recorre sus alrededores: los jardines de las Tullerías, la Place de la Concorde, el eje que llega hasta el Arco del Triunfo. Es la París imperial, monumental, la mejor síntesis de la ambición de París como capital imperial, artística y moderna.

Disneyland® Paris
Otra de las caras de París que más visitantes atrae es la que tiene lugar a poco más de media hora del centro. Es la que alimenta la mirada de magia y de ilusión, la que nos vuelve a convertir en niños y nos envuelve de una dulce nostalgia en la que todo parece posible.
Hablamos, por supuesto, de Disneyland® Paris. Mundos inmersivos que nos trasladan a nuestras películas favoritas, atracciones inspiradas en el mundo Marvel, personajes que nos han acompañado al dormir, en forma de peluches y muñecos, durante toda nuestra infancia... añadir un día a tu itinerario para visitar Disneyland® Paris es una experiencia mágica que cada vez ofrece algo nuevo al viajero.

Le Marais
Una última mirada a París nos enseña un barrio que combina herencia medieval, historia judía, arquitectura aristocrática y la modernidad de boutiques, galerías y cafés.
Durante siglos, Le Marais fue un barrio aristocrático, una identidad que sigue viva en palacetes como el Hôtel de Sully o la Place des Vosges. La comunidad judía sigue viva en la Rue des Rosiers, donde puedes probar uno de los mejores falafel de Europa. Y el toque contemporáneo, el nuevo lujo, lo ponen las galerías de arte, las tiendas de diseño, sus cafeterías y sus librerías.
Este es el barrio en el que sumergirse sin mapa, descubrir patios ocultos y observar las gentes y las fachadas. Aquí París se vive más que se visita.
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