Un viaje por el Japón del siglo XVIII

La ruta Nakasendo une las localidades de Magome y Tsumago, dos municipios que aún conservan el aspecto tradicional de la arquitectura japonesa de hace 300 años.

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Foto: Turismo Japón

Nakasendo es el antiguo camino japonés que conectaba las ciudades de Kioto y Edo (la actual Tokio) durante el período Edo (1603-1868). La travesía se extendía a lo largo de 534 kilómetros y pasaba por las prefecturas de Saitama, Gunma, Nagano, Gifu y Shiga.

La ruta, que estaba formada por un total de 69 paradas, la transitaban de forma constante gobernantes feudales, comerciantes y artesanos. Hoy aún se conservan algunos tramos de este antiguo sendero, y de entre todos ellos destaca el que une las localidades de Magome y Tsumago, convertido ahora en una de las propuestas más interesantes para hacer senderismo y admirar la arquitectura del antiguo Japón.

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La antigua senda mantiene ambos pueblos en la atmósfera feudal del periodo Edo, como si para ellos no hubiera pasado el tiempo y todavía continuáramos viviendo en 1700. El recorrido transcurre por el valle de Kiso entre Magome y Tsumago, separados entre sí por unos 8 kilómetros, por lo que se puede recorrer fácilmente a pie. El tramo, de unas tres horas de duración, permite disfrutar de la belleza natural del valle y de estas dos localizaciones que aún conservan su aspecto original.

El camino puede iniciarse en Magome, una pequeña localidad situada en una zona escarpada y cuyo punto más alto cuenta con un mirador desde donde disfrutar de las espectaculares vistas al valle. Tras visitar el museo local, las casas de té o descubrir pequeñas tiendas con encanto, el recorrido continúa por zonas boscosas, pasando junto a molinos, pequeñas aldeas, santuarios y paisajes como los que ofrecen las cascadas de Medaki y Odaki o los tradicionales arrozales. Además, durante el camino, cada ciertos metros, el viajero encontrará una campana para hacer sonar y ahuyentar a los osos que habitan los bosques del lugar.

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El punto final de este tramo de la ruta Nakasendo es Tsumago, un pequeño municipio en el que es recomendable pasear por sus calles empedradas mientras se admira la antigua arquitectura de casas, tiendas y restaurantes. En ambas localidades también se puede disfrutar de los ryokan –alojamientos típicos del país con habitaciones de tatami– y de los onsen, donde disfrutar de un baño en aguas termales.

Se puede llegar a la ruta Nakasendo en tren: desde Nagoya hasta la estación de Nakatsugawa en la línea JR Chuo “Shinano", en un trayecto de unos 48 minutos, y después continuar hasta Magome en autobús.