Un recorrido por Sintra de palacio en palacio

Los palacios y castillos de la villa portuguesa ofrecen a los visitantes un recorrido a través de miles de años de historia

Redacción VIAJAR
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Foto: R.M. Nunes / ISTOCK

Sintra es uno de esos lugares de Lisboa llenos de magia y misterio en el que la naturaleza y el hombre se conjugaron en una simbiosis tan perfecta, que la UNESCO la catalogó como Patrimonio de la Humanidad en 1995. La villa ofrece un irresistible entorno cultural y natural con miles de años de historia, donde es posible realizar numerosas visitas y actividades interesantes.

El clima fresco de Sintra atrajo a la nobleza y a la élite lusas, que levantó palacios exquisitos, extravagantes residencias y jardines decorativos de serena belleza. En el centro se ubica el Palacio Nacional de Sintra, también conocido como Palacio da Vila, que destaca por sus dos gigantescas chimeneas blancas y por la mezcla de estilos, predominando el gótico y el manuelino. Fue construido por los árabes y, más tarde, lo ocupó la familia real portuguesa.

Palacio Nacional de Sintra | Crisfotolux / ISTOCK

Alzando la vista hacia la sierra, deslumbra el Castillo de los Moros, también erigido por los árabes durante los siglos VIII y IX como enclave defensivo para vigilar los caminos de tierra que unían Sintra, Lisboa, Cascais y Mafra. Con casi 450 metros de perímetro y 12.000 m² de área, de él apenas quedan las murallas, pero se conserva un paso de ronda que podemos recorrer para contemplar una hermosa panorámica de Sintra y el Atlántico; la puerta árabe con arco de herradura y la capilla consagrada a San Pedro, construida sobre una antigua necrópolis medieval que presenta las características propias del románico portugués.

Castillo de los Moros | Starcevic / ISTOCK

Muy cerca se encuentra el Palacio da Pena, símbolo por excelencia de Sintra, que fue erigido sobre una antigua ermita dedicada a la veneración de Nuestra Señora de Pena. El edificio sufrió numerosos daños tras el terremoto de 1755 y se agravó su estructura con la extinción de las órdenes religiosas en el año 1834. En 1836, el rey Fernando II hizo una excursión junto a su mujer y, al darse cuenta del estado ruinoso del antiguo convento, lo compró y mandó construir el actual palacio para regalárselo a su esposa. Actualmente presenta una arquitectura y una decoración que mezcla diferentes estilos y corrientes estéticas, con elementos clásicos portugueses como el azulejo. Paseando por sus estancias y por sus jardines se respira su pasado histórico y el misticismo que lo rodea.

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Palacio da Pena | Balate Dorin / ISTOCK

Otro de los lugares de imperdible visita es la Quinta da Regaleira. El terreno fue comprado por el noble y filántropo Antonio Carvalho Monteiro y el arquitecto Luigi Manini se encargó de darle la forma actual, que incluye un palacio, un pequeño lago, un invernadero, torreones y una capilla.

Quinta da Regaleira | bradleyhebdon / ISTOCK

Una de las atracciones más impresionantes es un pozo iniciático que, según cuenta la leyenda, fue utilizado por masones y templarios. Los amantes de la naturaleza podrán disfrutar paseando por sus jardines y admirando la variedad de especies exóticas de árboles y plantas.

Quinta da Regaleira | PocholoCalapre / ISTOCK

En Sintra, además de descubrir su interesante pasado visitando estos y otros lugares, se puede disfrutar de una excelente gastronomía tradicional compuesta por platos de pescado, carne y verduras, así como de actividades deportivas en la sierra como senderismo, ciclismo, escalada, golf y, por supuesto, las relacionadas con el mar en sus playas más cercanas.