Viaje al Oslo del siglo XIII

La Fortaleza de Akershus tiene la capacidad de trasladar a todo el que entre en ella hasta la noruega del siglo XIII.

Foto: Puku/Grand Tour/Corbis

A orillas del Fiordo de Oslo, en el corazón de la capital noruega, se erige con cierta altivez la Fortaleza de Akershus, un conjunto de 50 edificios de más de 700 años de antigüedad, levantado por el rey Haakon V durante la Edad Media como castillo real.

Y aunque en su origen, a finales del siglo XIII, fue un castillo pronto se convertiría en fortaleza y tendría una función defensora ante los diferentes asedios sufridos en Oslo. De hecho hoy en día conserva algunas funciones militares y la encargada de su mantenimiento en laGuardia de su Majestad el Rey.

Si nos remontamos a sus comienzos, la Fortaleza de Akershus era mucho más pequeña de lo que es hoy día y es que los sucesivos reyes han ido ampliándola según las necesidades. La más importante tuvo lugar en 1593 por Cristián IV cuando se remodeló y expandió teniendo en cuenta la evolución de las técnicas militares. Así se levantaron nuevas murallas, bastiones y terraplenes cubiertos de piedras.

Pero fue durante la primeramitad del siglo XVII cuando la Fortaleza consiguió el aspecto que tiene hoy día gracias a la reconstrucción del castillo bajo el estilo renacentista, el derribo de las antiguas torres y la construcción de las nuevas así como de algunos edificios alrededor del edificio. También fue entonces cuando se construyeron las mazmorras bajo la iglesia del castillo sustituyendo el antiguo polvorín.

Actualmente, la Fortaleza de Akershus acoge entre sus murallas numerosos museos como el de las Fuerzas Armadas Noruegas, el Museo de la Prisión o el Museo de la Resistencia. También es posible visitar el Castillo que ofrece un paso por las mazmorras, las criptas de los reyes Haakon VII y Olav V, la capilla de la iglesia y un gran número de salones y salas de banquetes.

La entrada a laFortaleza de Akershus es gratuita y dentro el visitante puede disfrutar de paseo por sus jardines y adoquines y de unas visitas únicas sobre el Fiordo de Oslo. Algunas de las zonas están restringidas a uso militar por lo que no se puede pasar. Por su parte, la entrada al Castillo y a los museos sí que tienen un coste que varía según el tipo de entrada.