Viajar a México por San Valentín

El país norteamericano posee numerosos rincones románticos en los que pasar unas vacaciones diferentes en pareja. Playas de ensueño y una naturaleza diferente junto con una exquisita gastronomía y relajantes spas harán del viaje a México una aventura inolvidable.

Algunos de los lugares mexicanos en los que pasar un Día de los Enamorados inolvidables son Puerto Vallarta, Costa Alegre y Huatulco.

Puerto Vallarta se localiza en Bahía de Banderas en el Estado de Jalisco y su entorno, caracterizado por jungla, ríos y cascadas. Entre sus múltiples atractivos, se recomienda visitar Los Arcos, unas impresionantes formaciones rocosas que parecen emerger de las aguas de la bahía. El Palacio Municipal, decorado con estatuas de bronce, es uno de los mejores lugares para bucear ya que entre sus aguas se encuentran montañas y muros submarinos. En cuanto al centro de la ciudad, el llamado "Vallarta Viejo" es una de las zonas más románticas debido a su arquitectura rústica con calles empedradas y casas blancas con techos de teja.

Costa Alegre, ubicado entre el Puerto de Manzanillo en Colima y Puerto Vallarta, en el Estado de Jalisco, ofrece múltiples actividades relacionadas con el mar como buceo o snorkel en Barra de Navidad y en la Bahía de Tenacatita. Y para el relax, esta localidad posee múltiples spas en los que se podrá disfrutar de lujosos tratamientos para cuerpo y mente en un entorno espectacular rodeado de lagos, lagunas y presas.

En cuanto a Huatulco (Estado de Oaxaca), es considerado un paraíso de playas gracias a las aguas cristalinas que bañan sus costas y las diferentes texturas que poseen sus arenas. Posee 36 playas protegidas, la mayoría de oleaje tranquilo como Bahía Tangolunda o Bahía Santa Cruz, una de las principales reservas ecológicas gracias a sus arrecifes de coral.

Los hoteles de estos lugares suelen poseer spas en los que se mezcla la modernidad con la tradición. Una de las técnicas tradicionales más famosas de México es el Temascal, que se lleva realizando desde la época Azteca. Se considera una manera de purificar los cuerpos a través una especie de baño de vapor, que se realiza dentro de una estructura en forma de cúpula en donde se colocan piedras ardientes (Tezontle) para generar vapor. Un chamán conduce un ritual durante el cual se canta en homenaje a la tierra, fuego, aire y agua. Las parejas pueden seguir con cánticos al chamán al tiempo de untar sus cuerpos con diversos líquidos naturales, plantas y miel, hasta llegar a un estado de total recuperación espiritual y relajación corporal.

Más información en www.visitmexico.com