Este fin de semana viajamos a Borgoña para descubrir la subasta de vino más famosa del mundo

Ya está aquí la gran fiesta donde degustar algunos de los mejores caldos del planeta

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: nikitje / ISTOCK

Saltamos la frontera pirenaica para dejarnos caer en Beaune, la capital de los prestigiosos vinos de Borgoña, la región donde se producen algunos de los caldos más caros del universo vitivinícola.

Aquí, en uno de los monumentos más impresionantes e icónicos de Francia, el antiguo hospicio de Beaune, se celebra cada año, durante el tercer fin de semana de noviembre, la subasta de vino más famosa del mundo que, unida a otras dos fastuosas fiestas históricas en torno a ella, forman en su conjunto "Las Tres Gloriosas".

Una venta benéfica para un lugar de origen benéfico

Al cruzar la gran urbe de Lyon – la tercera ciudad más poblada de Francia – en dirección a la extraordinaria Dijon nos acabamos topando con la población de Beaune a nuestro paso. En torno a este punto de la histórica región de Borgoña, donde los viñedos anuncian a lo largo de la carretera la llegada a un lugar en el que el vino es santo y seña de la vida cotidiana, se da el evento más celebrado de todo este reputado rincón del sector centro-oriental del país galo.

Hôtel-Dieu de Beaune | eli77 / ISTOCK

Es en Beaune donde, hace más de cinco siglos, el canciller del Ducado de Borgoña, Nicolas Rolin, fundó un Hôtel-Dieu, un hospicio creado para dar cobijo y alimento a los más pobres y desfavorecidos tras la Guerra de los Cien Años.

Un edificio de finalidad benéfica que, además, es una obra maestra de la arquitectura y una de las construcciones francesas más destacadas del siglo XV. Su patio central, la impresionante Sala de los Pobres y, especialmente, su excelente cubierta con tejas vitrificadas de diferentes colores y diseños geométricos constituyen, sin lugar a dudas, unas de las imágenes más icónicas de toda Borgoña.

Hôtel-Dieu de Beaune  | nikitje / ISTOCK

Convertido en la actualidad en museo, ha alcanzado una reputación de talla mundial gracias a una subasta de vinos celebrada aquí desde mediados del siglo XIX. Se trata de la mayor subasta de vinos del mundo, de carácter benéfico, por la que pujan personas de todo el globo en una ceremonia conducida por la prestigiosa casa de subastas Christies’s.  

Cada tercer fin de semana de noviembre – los días 19, 20 y 21 en 2021 -, los vinos procedentes de los viñedos del propio hospicio, donados desde 1457 en una tradición que abarca hoy en día sesenta hectáreas gestionadas por veintidós viticultores seleccionados, son subastados para recaudar fondos destinados al mantenimiento del propio edificio y para la donación de una parte a organizaciones benéficas.

Castillo de Vougeot | eli77 / ISTOCK

Durante la subasta se alcanzan cifras astronómicas por la venta de los vinos, especialmente con la conocida como «pieza de los presidentes», un tonel de 228 litros de capacidad en los últimos años, que ha llegado a adquirirse por algunos cientos de miles de euros en ediciones precedentes. Una venta que se culmina con una cena a la luz de las velas en la que se degustan estos caldos de precio estratosférico.

Esta subasta es el punto culminante de una serie de celebraciones entre las que se encuentran otros dos eventos principales: la cena de gala organizada por la Cofradía de los Caballeros del Tastevin en el castillo de Clos de Vougeot y la gran comida en el castillo de Meursault dedicada a los productores, en la que cada comensal lleva botellas de su propia producción. Estas tres fiestas son conocidas como «Las Tres Gloriosas» de Borgoña.

Castillo de Meursault | studioraffi / ISTOCK

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El terroir elevado a su máxima potencia

«Las Tres Gloriosas» representan la parte más glamurosa de este acontecimiento anual, pero simultáneamente se celebran en Beaune muchos otros eventos que vale la pena conocer. Espectáculos al aire libre, desfiles o citas gastronómicas por el centro de la ciudad acompañan a grandes degustaciones de los mejores vinos.

Mientras que aficionados, neófitos o expertos en la cultura del vino se juntan en el Palacio de Congresos de Beaune bajo el paraguas de la denominada «Fiesta de los Grandes Vinos» - donde se reúnen todas las denominaciones de origen de Borgoña -, paralelamente, los viticultores invitan a todo aquel que lo desee a visitar las bodegas y sus viñedos, así como a disfrutar de sus propias degustaciones.

Calles de Beaune | Leonid Andronov / ISTOCK

No cabe duda de que Borgoña es una de las grandes regiones vitivinícolas del mundo y el turismo enológico es una de sus piedras angulares. Tanto la propia Beaune y su red de bodegas subterráneas por todo el casco urbano como las propiedades familiares de viñedos o las grandes bodegas de sus alrededores son el acicate perfecto para acercarnos hasta esta ciudad que ensalza tan bien el valor de la uva.

Viñedos en Beaune | rusm / ISTOCK

No obstante, es en esta franja del centro de Francia que va de Dijon a Santenay donde se lleva a su máxima expresión el famoso término de terroir o terruño, exaltando las particularidades específicas de cada suelo, cada rasgo de la topografía, cada matiz de la climatología local que desemboque en unos caldos únicos. Quizás por ello, los climats – parcelas escrupulosamente definidas - del viñedo de Borgoña hayan sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2015, valorando paisajes y maneras de hacer exclusivas que hacen de esta zona un destino con una personalidad aplastante.