Un verano en Cáceres en 10 paradas imprescindibles

Diez propuestas para disfrutar de unas vacaciones de interior idílicas, bellas y gastronómicas. Apunta, apunta...

Redacción Viajar
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Foto: D.R.

Arrancó el ansiado verano, el de recobrar la ilusión, de ‘living la vida relax’... ¿Dónde? En un destino que, ante todo, transmita seguridad y confianza que hoy por hoy son las prioridades a la hora de viajar. Un lugar que destile naturaleza por todos sus poros, donde darse refrescantes chapuzones en espacios naturales perfectamente habilitados para el baño; practicar turismo activo, a pie o en bicicleta; escuchar a los pájaros; enamorarse con los cielos estrellados y fotografiarlos; dar satisfacción al paladar…

¿Ese lugar existe? Sí: La provincia de Cáceres, que ofrece un decálogo de experiencias para compartir en familia, en pareja o con amigos. ¡Bienvenidos al verano cacereño!

1. Un espacio natural: Corredor ecocultural Sierra de Gata

De origen medieval, es el histórico camino de 16,32 km que unía Trevejo con Villamiel y San Martín de Trevejo, siguiendo hasta la cima del pico Jálama. Su recorrido atraviesa bosques de robles, acebos y castaños, entre ellos, el valioso Castañar del Soto (O’Soitu), el más representativo de esta zona, los castaños ‘Los abuelos’; pudiendo admirar, además, fauna autóctona cerca de sus arroyos, como el lagarto verdinegro, la salamandra, la rana pasilarga o el halcón abejero.

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2. Una piscina natural: Pinofranqueado (Charco Morisco)

La más amplia de la comarca de Las Hurdes, en el curso del río Los Ángeles. Consta de diferentes zonas de baño a profundidades diversas en el paseo acondicionado de su ribera. Además, es también la que cuenta con más servicios a sus alrededores: chiringuitos, camping de 1ª categoría, hoteles, restaurantes… y próxima al Centro de Documentación de Las Hurdes. 

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3. Una ruta con vistas: Miradores de Cáceres

Son ideales para contemplar las maravillas naturales de esta provincia. El más espectacular y conocido es el de La Antigua, sobre el Meandro Melero (Las Hurdes), pero hay otros también muy interesantes: Salto del Gitano, en Monfragüe; Las Viñas, en Tajo Internacional; Risco de La Villuerca, en el Geoparque mundial de la UNESCO Villuercas-Ibores-Jara; Sierra de Dios Padre, en Sierra de Gata; Mirador del Valle, en el Puerto de Tornavacas; Castillo de Montánchez, el de Puente Hierro, en Hervás; Mirador de la Memoria, en El Torno; o Mirador de las Ollas, en Yuste. 

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4. Una experiencia cicloturista: Vía verde Baños-Hervás

Una de las partes más bellas de la Ruta de la Plata, que sigue el trazado de una antigua vía férrea que arranca en la Sierra de Béjar y finaliza en el cacereño Valle de Ambroz. Este tramo, en concreto, consta de 7,5 km, entre Baños de Montemayor y Hervás, con preciosas vistas del embalse. Antes de llegar a Hervás se cruza el puente de hierro sobre el río Ambroz. Trazado fácil para todos los públicos.

5. Un sonido: el ‘crotoreo’ de las cigüeñas de Trujillo. 

Esta histórica ciudad –patria del descubridor Francisco Pizarro– cuenta con un valor añadido para los amantes del birding. Desde su Plaza Mayor, subiendo por una calle con un pequeño murete, se llega a un improvisado mirador desde el que se divisan los 44 nidos de cigüeña de su casco urbano y que proporcionan una ‘celestial’ sinfonía al chocar la mandíbula superior del pico con la inferior.

D.R.

6. Una experiencia fotográfica: El cielo estrellado, testigo de la Historia de la provincia.

La ausencia de contaminación lumínica permitirá a los aficionados a la fotografía inmortalizar el cielo estrellado a los pies de diferentes recursos patrimoniales de distintas épocas históricas, como la Peña Buraca, en Tajo Internacional; el Arco de Cáparra, la Basílica de Santa Lucía del Trampal; en Alcuéscar o la Ermita del Humilladero de Guadalupe. Una experiencia única a los pies de las estrellas. 

D.R.

7. Un monumento especial: la Catedral de Coria.

Esta localidad, con un conjunto histórico declarado Bien de Interés Cultural, tiene su gran joya patrimonial en la Catedral de la Asunción (siglos XVI-XVIII), sobre el lienzo meridional de su muralla romana. De estilo gótico-plateresco, con añadidos barrocos, da cobijo a una de las reliquias más importantes de la época de Jesucristo: el mantel de la Última Cena, en su Museo Catedralicio. 

D.R.

8. Un Centro de Interpretación: CASAB, sobre Abejas y Biodiversidad.

Ubicado en Higuera de Albalat, es el primer centro de España destinado a dar a conocer la organización polinizadora de las abejas y la de otros insectos, como el Abejorro común o las aves currucas. Mediante una charla interactiva y la posterior visita guiada se pretende concienciar sobre la importancia de los polinizadores en la conservación de la biodiversidad. 

9. Una fiesta popular: Martes Mayor, en Plasencia.

Esta fiesta, que tiene lugar el primer martes de agosto, conmemora los 8 siglos de historia en los que, cada martes del año, se celebra aquí un mercado. Una fiesta medieval en la Plaza Mayor y aledaños, amenizada con flauta y tamboril, en la que comerciantes de los valles del Jerte, Alagón, Ambroz, Gata, Hurdes y La Vera exponen y venden sus productos de artesanía, frutas, etc. 

10. Un producto gastronómico: La Patatera.

De los múltiples productos de la rica y variada gastronomía cacereña seleccionamos uno especial: un embutido típico compuesto de cerdo ibérico y patata cocida condimentado con sal, pimentón de La Vera, ajo y especias, que se cura en secadero y se degusta la mayor parte de las veces untando una buena rebanada de pan de pueblo.