Venecia, bajo la ley del agua

La reluciente y mágica "Serenissima" sobrevive orgullosa mirando al Véneto como una sirena de piedra y oro que impone sus propias leyes urbanas si quieres conocerla. Así que dile adiós al coche, las prisas y los prejuicios que escuches sobre sus canales o sus palomas. Para algunos, su hermosura desprenderá los gestos más propios de una obscena Disneylandia palaciega, pero si recorres con atención su decadencia lánguida y altiva, los "palazzos" y "campi" de su laberinto te contagiarán la inspiración de su leyenda.

Ana G. Vitienes

Día 1
09.00 h. La única manera de llegar a esta ciudad ganada al mar a base de pivotes de madera que sostienen su centenar de islas desde 18 metros de profundidad es el barco que la conecta con Mestre desde el aeropuerto (10 €). Esos 10 kilómetros de trayecto te convierten en uno de los 11 millones de turistas que cada año recalan en la antigua república para admirar su ensueño. Nada más divisarla, empieza a calzarte tus zapatos más resistentes, porque aquí no hay coches y el transporte se limita a una red de "vaporetti" o autobuses acuáticos. Si te quedas varios días en una casa de alquiler, como las de Interhome (www.interhome.es), podrás entender su peculiar "lifestyle".

10.00 h. En Piazzale Roma, adquiere una "Venice Card" (desde 16,5 €. www.venicecard.com), coge tu primer "vaporetto" y adéntrate en el Gran Canal para deleitarte con los "palazzos" e iglesias del siglo XIII al XVIII que se alinean como si nada rumbo a San Marcos. Este "sestiere" o barrio es el corazón veneciano y se rodea de un laberinto de calles comerciales llamadas "Mercerie". Déjate llevar por la muchedumbre hasta la Piazza San Marco, que Napoleón bautizó como "la sala de dibujo de Europa". Si miras alrededor, verás mil años de historia de golpe.

11.00 h. En el interior de la famosa Basílica bizantina, levantada sobre 500 columnas de Oriente, observa los 24 mosaicos del Génesis y el icono de Madonna de Nicopeia antes de subir a la Torre del Reloj y el Campanile, una joya renacentista, y echar un ojo a su increíble Tesoro (2 €), donde sobresalen las piezas bizantinas traídas durante las Cruzadas.

12.00 h. Atraviesa la "piazzetta" hasta el rojizo Palazzo Ducale (11 €), símbolo del poder político y comercial en el siglo XV. En su interior, verás la Sala del Consiglio dei Dieci con su puerta secreta, la habitación del Doge y un derroche histórico.

13.00 h. La cocina veneciana tiene sus peculiaridades respecto a los parámetros típicos italianos al evitar el parmesano y el "prosciutto" -una versión dudosa del jamón español- y apostar por pescados y mariscos. En San Polo, los camareros con esmoquin te darán la bienvenida a Da Fiore (Scaleter, 2002. www.dafiore.net Precio medio: 80 €). Mientras te cruzas con algún actor conocido, pide caldo de gambas con piel de naranja y pasta con sardinas y cebolla caramelizada.

15.00 h. Coge el "vaporetto" hasta Dorsodouro y no desistas ante la cola de la Galleria Dell''Academia (www.gallerieaccademia.org 6,5 1) porque reúne todo el arte veneciano que puedas imaginar, incluidos magníficos óleos de Mantegna, Tiépolo, Tintoretto y Veronese. En su tienda venden estupendos grabados y reproducciones.

17.00 h. Camina por el barrio hasta San Cristóforo y aprovecha la última hora de la Collezione Peggy Guggenheim (www.guggenheim-venice.it 10 1); es la única que no está hasta los topes. El palacio es pequeño, pero darse un baño de Picasso, Pollock y Leger en un edificio renacentista crea un agradable contraste. Su jardín de esculturas es ideal para descansar, y su tienda, tentadora.

19.00 h. Saca la tarjeta de crédito y date el capricho en algunas de las tiendas para ricos y famosos que tiene Venecia, antítesis del souvenir hortera. En San Marcos, los diseños estilo Fortuny de Venetia Studium (www.venetiastudium.com) te transportarán a los tiempos de Marco Polo, y los vasos de Murano de Zora da Venecia (www.zoradavenezia.com) dignifican cualquier banquete.

21.00 h. Después de deleitar el ego, nada para alentar el estómago como la elegante Fiaschetteria Toscana (Cannaregio. www.fiachetteriatoscana.it 60 €). Con apenas cuarenta asientos y los pescados más frescos de la "cittá", te pondrá romántico, pero que no te quite el hambre para que aprecies su pasta negra con langosta y polenta.

23.30 h. En Venecia hay dos cosas garantizadas: una, que te vas a perder; y otra, que será toda una experiencia. Un paseo nocturno por Cannaregio te conducirá por la fachada del blanquidorado Palazzo Ca''d''Oro, las iglesias San Giovanni Crisóstomo -al lado de Corte Seconda, donde nació Marco Polo- y la milagrosa Santa Maria dei Miracoli, el Campo dei Mori, donde aparece la estatua de Antonio Rioba con su nariz de metal, y la calle Varisco, de medio metro de ancho, una de las más angostas de la ciudad de Venecia.

Día 2
08.30 h. Siéntete como un veneciano más y madruga para ir al mercado de Rialto, en Campo San Giacomo. Se regatea en medio de un laberinto de calles que reciben su nombre según las mercancías; en Naranzería, puestos de naranjas; en Casaria, quesos; en Speziale, hierbas y especias. Pasado el trasiego, prueba a tocar la joroba del Gobbo di Rialto, que ahuyenta el mal de ojo.

10.30 h. Cruza a Dorsoduro, que reúne, en torno a La Salute, algunas de las mansiones más elegantes. Casi detrás de Ca''Rezzonico (6,5 1), uno de los pocos palacios abiertos al público, se encuentra Campo Santa Margherita, de moda entre los jóvenes. Sigue al sur hasta San Trovaso y hallarás un "squero", quizás el último astillero donde construyen góndolas.

12.00 h. Muévete hasta el barrio de Castello para visitar la réplica del "Buncitoro" -la nave ceremonial de los Doge venecianos-, que se exhibe en el Museo Storico Navale (Campo San Biasio. 3 €). Junto al colindante Arsenale, representa el poder marítimo de la república, donde llegaron a trabajar 16.000 personas.

13.00 h. No te alejes de Castello y hazte con una mesa en la terraza de Al Covo (Castello, 3968. Precio medio: 50 €); la especialidad del local: un "bacalá" o bacalao dulce y suave, presente en la brandada con polenta.

14.30 h. Muchos suelen optar por Murano para comprar cristal o Burano para adquirir enca- jes, pero es mejor que inviertas la tarde en coger el "vaporetto" número 41 que conduce hasta San Michele. Esta isla-cementerio, tan chic como el Père Lachaise parisino, es un compendio de lápidas conocidas, donde duermen desde Erza Pound a Diaghilev, enamorados de esta ciudad onírica.

18.00 h. Apura la tarde y visita el conocido Palazzo Grassi (Campo San Samuele, 3231. www.palazzograssi.it), un palacio del siglo XVIII que acoge exposiciones temporales; lo más interesante es el edificio, una belleza más.

19.00 h. Si has sido listo, no te perderás una ópera en La Fenice (San Marco. www.teatrolafenice.it), reconstruido tras el fuego de 1996. Este escenario es un fénix renacido, donde resuenan desde Ricardo Muti a divas de la ópera.

21.00 h. Los "bacari" o restaurantes de barrio esconden delicias regadas por vinos locales como el Soave. Uno de ellos es la Osteria di Santa Marina (Castello, Campo Santa Marina, 5911. Precio: 55 €), donde sirven "calabacín saor" (marinado con piñones, pasas y cebolla en láminas de alcachofa y cangrejo).

23.00 h. En San Polo tienes una cita en Campo San Giacometo con una multitud para tomar un aperitivo en Naranzaria (www.naranzaria.it). En Al Pesador (www.alpesador.it) también hay gente guapa que no quiere dormir.

00.00 h. Será desde luego un tópico, pero nunca olvidarás tu primer paseo en góndola por los canales venecianos. Contrata un paseo en Ca''Foscari por unos 50 €. Vale su precio. Cuando no tengas que agacharte para evitar los puentes, pon rumbo hacia esos rincones donde la vieja ciudad de Venecia cobra vida en la oscuridad.