Variopinta Etiopía

Enrique López-Tapia

Varias cosas distinguen a Etiopía de la mayoría de los otros territorios subsaharianos. La primera de ellas, que desde muchos siglos atrás hasta 1974 fue gobernada por emperadores, todos los cuales -según ellos mismos, claro- eran descendientes en línea directa del rey hebreo Salomón. La segunda, que es el único país del África subsahariana que cuenta con una lengua escrita y, en consecuencia, con una historia escrita, aunque esta sea, en buena parte, un conglomerado de mitos. La tercera, que se trata de un país cristiano en su mayor parte, rodeado de territorios musulmanes y adscrito a la iglesia copto-ortodoxa del lejano Egipto. Y la cuarta, que se trata de una nación que jamás ha sido colonizada por una potencia europea.