Vacaciones de miedo en una cárcel letona

Karosta, cárcel militar de Liepaja (Letonia), ofrece unas vacaciones diferentes en las que los huéspedes vivirán por unos días en las mismas condiciones en las que lo hacían los presos que acogió hasta 1997.

Sara Acosta Díaz

Los más osados, en cuanto a viajes se refiere, tienen su hospedaje perfecto en Liepaja, Letonia (a unos 200 km de Riga). En esta localidad de la costa este del Mar Báltico se encuentra Karosta, una antigua cárcel militar reconvertida en un hotel en el que se pueden vivir muchas experiencias menos la de dormir tranquilo.

Karosta fue construida en 1903 como hospital militar y convertida en cárcel dos años después (hasta 1997) pasando por los regímenes soviético, nazi y letón. Durante la II Guerra Mundial, Hitler envió a los desertores a esta prisión para que fueran ejecutados. Ahora, es una atracción turística más, sólo apta para los osados ya que en ella los huéspedes son tratados como presos reales en una prisión sólo comparable con Alcatraz (Estados Unidos).

Las posibilidades de "ocio" que ofrece este nuevo hotel son muchas, pero siempre mantienen las mimas condiciones: dormir en una auténtica celda de prisiones sobre camastros de hierro y comer comida de cárcel. Además, este edificio sólo posee agua fría (en invierno llegan a los 40 grados bajo cero) y los clientes pueden llegar a sufrir duros castigos si no obedecen a los guardias, actores disfrazados como tal.

Entre las duras condiciones que ofrece Karosta se encuentran largas caminatas por la noche, flexiones, abdominales, limpiar los baños, escuchar gritos durante todo el día o comer poco, además de ser detenidos e interrogados. Dadas estas condiciones todos los huéspedes están obligados a firmar un documento en el que aceptan estas condiciones antes del alojamiento.

Karostas tiene ya preparadas algunas experiencias. Entre ellas se encuentra la llamada "Noche extrema", sólo apta para los amantes de las emociones fuertes y los que duermen poco ya su duración es las 21:00 horas hasta las 9:00 horas del día siguiente. Tiene un precio de 10 lats (14,20 euros).

En "24 horas" los clientes se pondrán a prueba. Más de una vez se preguntarán si pueden hacer lo que le piden, pero es que no pueden sino que tienen que hacerlo. Durante un día se convertirán en un integrante del ejército letón, de la guardia de la cárcel o de la defensa civil. El precio es de 5 lats, algo más de 7 euros.

"Detrás de los barrotes" es un espectáculo en el que el mismo cliente también participa. A través de él se pretende enseñar en primera persona la historia de la cárcel narrando los hechos que allí acaecieron. Las únicas condiciones para participar en este show es ser mayor de 12 años y ser lo suficientemente valiente como para soportarlo. Este espectáculo dura unas 2 horas y tiene un precio de 5 a 9 lats (de 7 a 13 euros) en función de los participantes. Además, puede ser grabado en vídeo por 15 lats más (21,30 euros).

Y para hacer la estancia redonda los huéspedes pueden participar en un juego llamado "Escapa de la URSS". Este juego tiene lugar en la línea fronteriza de la URSS y que intentaban cruzar ilegalmente cientos de personas al año. Este juego consiste en simular el cruce de esta línea imaginaria sin que seas capturado por los guardias. Este juego tiene un predio de 6 lats (8,5 euros) para adultos y 4 (5,5 euros) para niños de hasta 12 años, bajo supervisión de los padres. Además, no es apto para gente que "no se crea capaz de trepar hasta la ventana de un primer piso", según la web.

Por otra parte Karostas ofrece tours por Liepaja y por el puerto naval de una, dos, tres y cuatro horas con precios que oscilan desde los 12 hasta los 36 lats (desde 17 hasta unos 50 euros).

Más información en www.karostascietums.lv