Una visita cultural por los museos de Ginebra

La ciudad suiza es una de las más completas de Europa culturalmente hablando. Prueba de ello son los más de cuarenta museos que alberga.

Foto: Richard Klune/Corbis

Ginebra es uno de los lugares más atractivos para realizar turismo cultural. En sus casi 16 kilómetros cuadrados hay espacio para conocer la historia natural, la del movimiento reformista, exposiciones pictóricas e, incluso, se pueden contemplar importantes colecciones de cerámica y cristal.

Uno de los museos más importantes de Ginebra es el Museo Internacional de la Reforma que se encuentra situado en la Casa Mallet. Fue edificado en el siglo XVIII sobre el claustro de San Pedro y en su interior se puede ver objetos, cuadros y grabados que relatan la historia del movimiento de la Fe Reformada que inició Juan Calvino. De entre toda la colección destaca una carta escrita por el teólogo en 1545 tras su visita a Jean Vachat, un moribundo tuberculoso que se había apuñalado a sí mismo en el vientre para terminar con su vida.

El Museo de la Reforma se comunica a través de un túnel subterráneo con el Centro Arqueológico de la Catedral, situado justo detrás de la Catedralde San Pedro y otros de los museos de Ginebra. Aquí los visitantes podrán conocer cómo fue el origen de la ciudad gracias a los restos arqueológicos encontrados en unas excavaciones realizadas en 1976. De lo encontrado, lo más importantes son los cimientos de una antigua iglesia del siglo IV d.C. de donde se desprende la importancia de Ginebra en el desarrollo del cristianismo.

A unos 200 metros del casco antiguo, el Museo de Arte e Historia se construyó entre 1903 y 1910. Su principal interés es el viaje que realiza por la historia de la civilización: desde la Prehistoria hasta mediados del siglo XX. El edificio se divide las secciones de arqueología, que engloba desde la prehistoria, a la época romana; la de Bellas Artes, que ofrece cerca de 400 cuadros del Renacimiento hasta nuestros días; y la de artes aplicadas, con objetos desde la Edad Media hasta el siglo XX.

Por otra parte, a través del Museo de Historia Natural se puede conocer la fauna suiza, la historia del hombre y la geología de Ginebra entre otros atractivos. Sin embargo, la exposición que más valorada entre los visitantes es la reconstitución de Lucy, un Australopitecus que vivió hace 3 millones de años.

Por último, cabe destacar el Museo Ariana. El edificio donde se encuentra fue construido por Gustave Revilliod a finales del siglo XIX y recoge más de 20.000 objetos realizados a lo largo de siete siglos en cerámica y cristal.

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