Una aventura de película por los platós naturales de Andorra

En busca de un preciado tesoro, un grupo de adolescentes recorre hermosos lugares del Pirineo del Principado de Andorra. De la mano del director Santiago Lapeira, la cámara muestra lagos, montañas y valles, todos ellos a distancias al alcance de la mano. Rutas para viajeros que buscan paisajes recónditos para recordar.

B. Iznájar

El Principado de Andorra, ese suelo de personalidad montañosa encarnada por los Pirineos, es el territorio en el que la película Los secretos de los 24 escalones (2012) recrea una vieja leyenda que recae sobre la espalda histórica de templarios y cátaros.

Uno de los paisajes más escondidos andorranos, laaldea de Llorts, se convirtió en plató principal del rodaje. Cuando el frío de octubre de 2010 se colaba por esta puerta de entrada al valle de Angonella, una ruta que sale desde la iglesia románica de Sant Serni y conduce a parajes casi intocados a más de 1.200 metros de altura, en este pequeño y acogedor poblado de la parroquia de Ordino se dieron cita grupos de diablos que celebraban la Fiesta del Fuego y caballeros de capas blancas con cruz roja de la orden del temple llenaban la noche de Llorts.

Pero todo eso respondía a la ficción. La realidad es que en este territorio comienza el sendero de los Hombres de Hierro, camino jalonado por esculturas que homenajean a los arrieros que transportaban este mineral desde el siglo XVII hasta el XIX, obtenido de las entrañas de la minas, otra de las atracciones viajeras visitable durante el verano.

Andorra posee setenta lagos de alta montaña, con el aliciente de que en alguno de ellos se practica el submarinismo. Como en esta película las leyendas son el hilo conductor, el equipo de producción se desplaza hasta el lago Engolasters para enseñar su belleza nocturna en panorámica y sumergirse ficticiamente en sus aguas, espectadoras de fábulas que hablan de barahúndas de brujas desnudas encantadoras de hombres. Hoy es una estupenda alternativa para senderistas, ciclistas y pescadores que emprenden la marcha desde la cercana Andorra la Vella.

Las escenas de interior se ruedan en el pueblo con más actividad nocturna del Principado: Arinsal. Allí vive el historiador Carlos, estudioso de los cátaros y portador del documento que informa sobre el camino que conduce al misterioso cementerio de los 24 escalones. De momento, la villa es la plataforma de lanzamiento para quienes quieren subir hasta la estación de Vallnord o conocer el Parque Natural de Comapedrosa.

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