Un fin de semana de tentaciones

¿Ha dormido alguna vez entre sábanas de hilo italianas de 480 nudos en una cama "king size"? ¿Ha sentado sus posaderas en un sofá diseñado por Alvar Aalto? ¿O sumergido en un hidromasaje enriquecido con extractos de vid roja? Es sólo una pequeña muestra de lo que puede hacer si reserva una habitación, en su mayoría verdaderas suites, en el hotel diseñado por Gehry (www.starwoodhotels.com), con televisor de pantalla plana gran formato Bang & Olufsen en todas las habitaciones, menú de diez almohadas, piscina cubierta y hammam incluidos en el precio, entre otras muchas tentaciones al alcance de su mano. Además de disfrutar del hotel, el balneario de vinoterapia y las delicias de Francis Paniego, el viajero se encuentra a tiro de piedra de localidades en las que se ha escrito la historia del mejor vino de la Rioja, como Laguardia, con su muralla del siglo XIII y los espléndidos relieves de la portada de la Iglesia de Santa María de los Reyes, amén de bodegas de amplio reconocimiento internacional, como Ysios (otro templo de la arquitectura del siglo XXI salido del tablero de Santiago Calatrava) o Artadi, donde ve la luz el legendario Viña del Pisón. También cabe mencionar Briones, con sus casas solariegas, su Fundación Dinastía Vivanco (tal vez el mejor museo del vino del mundo) o el palacio del XVII recién rehabilitado por Miguel Ángel de Gregorio, autor de tintos como Allende, Aurus o Calvario, todos ellos distinguidos con más de 95 puntos en la prestigiosa publicación del gurú americano Robert Parker. O San Vicente, cuna de la célebre procesión de los "Picaos" de Semana Santa, del imponente castillo colgado sobre un meandro del Ebro y de los caldos de la familia Eguren, otra de las páginas de oro del despertar de la Rioja a los vinos de la modernidad.