Egipto para principiantes

Desde el desierto a los fondos marinos del Mar Rojo. De los oasis junto al Nilo a las joyas faraónicas. Egipto es inabarcable en un único viaje. Para todos aquellos que planean su primera incursión por este país emprendemos un recorrido por las paradas absolutamente imprescindibles. Y es que Egipto es el lugar 'Donde todo comienza'.

Viajar para TUI
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Foto: D. R.

Nada de todo lo que hemos visto y leído sobre Egipto en películas, libros, postales y documentales nos prepara ni lo más mínimo para el efecto que siente el viajero al poner el pie por primera vez en este país, cuna de una de las mayores civilizaciones de la historia. El impacto ante la magnitud de sus monumentos y ese sentimiento de pequeñez ante su majestuosidad son indescriptibles. Solo hay una primera vez y para este acercamiento a lo mucho que tiene que ofrecer este país es preciso un crucero por el Nilo.

Los templos y las ciudades se construyeron a las orillas del Nilo. | D. R.

En medio de un territorio tan árido, fue en las orillas del río donde se fundaron las ciudades y se alzaron los templos y los principales monumentos. Así que, olvida todas tus ideas preconcebidas y disponte a navegar por su inmenso cauce que surca un paisaje más inmenso todavía. Para no perderse nada y olvidarse del embrollo de sacar entradas y concertar visitas, lo mejor es dejar el itinerario en manos de TUI, mayorista de grandes viajes especialista en el destino, que programará para nosotros un recorrido en el que no faltará ninguno de los enclaves obligados. Se podrá también sumar, si se desea, una soleada estancia las hermosas playas del Mar Rojo, donde el sol brilla todo el año y que son el lugar perfecto para relajarse, nadar y bucear entre pecios y arrecifes de coral.

Luxor

Templo de Karnak. | Ali Hegazy / Unsplash

La vieja Tebas está considerada como el mejor museo al aire libre del mundo. Sus calles albergan un impresionante legado faraónico, con algunos de los monumentos más espectaculares de la Antigüedad. Conviene sacar algo de tiempo para deambular por el zoco y entre los vendedores del puerto pero, sin duda, las visitas más sobrecogedoras y absolutamente imprescindibles son sus majestuosos templos. El Templo de Karnak, el santuario del dios Amón, es el más grandioso de Egipto. Desde aquí parte la Avenida de las Esfinges, que en sus orígenes tenía más de dos kilómetros de longitud y unía este templo con el Templo de Luxor. Encaminamos nuestros pasos hacia ese monumento construido por dos faraones, Amenhotep III y Ramsés II, que es el otro gran punto de interés que visitar en Luxor. Al otro lado del Nilo, frente a la ciudad, se encuentran los colosos de Memnón, dos gigantescas estatuas de piedra que representan al faraón Amenhotep III. 

El Valle de los Reyes

En este lugar, en las proximidades de Luxor, se encuentran las tumbas de la mayoría de los faraones del Nuevo Imperio. | Pixabay

En pleno desierto y a pocos kilómetros del centro de Luxor, llegaremos a esta gran necrópolis donde están enterrados 62 faraones del Imperio Nuevo. El precio de la entrada incluye la visita a tres de las tumbas del lugar, menos la de Seti, la más espectacular de todas, para la que es preciso pagar una entrada adicional igual que la de Ttankamon que sin ser la más llamativa sí es probablemente la más célebre. A unos 30 minutos a pie del Valle de los Reyes está Deir el-Medina, la ciudad en la que habitaban los obreros que trabajaban en la construcción de las tumbas para garantizar el secreto de su ubicación.

Templo de Abu Simbel

Templo de Abu Simbel.  | D. R.

El pequeño pueblo de Abu-Simbel se encuentra a 280 km al sur de Asuán y a solo 40 km al norte de la frontera con Sudán. Para visitarlo será necesario programar una excursión de un día desde Asuán o desde El Cairo. El desplazamiento merecerá la pena, porque los majestuosos templos de Abu-Simbel, dedicados a Ramsés II y Nefertarien y ubicados en lo alto de una colina con vistas al Nilo, son Patrimonio Mundial de la Unesco. Después de la visita, se puede pasear por el mercado turístico, inundado de colores y, si hay ocasión, volver a los templos cuando haya oscurecido para ver el increíble espectáculo de luz y sonido.

El Cairo

En el centro histórico de la ciudad de El Cairo se levanta esta impresionante construcción. Las mezquitas del sultán Hassan y Al-Rifai forman parte del conjunto arquitectónico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.  | ugurhan / ISTOCK

La capital de Egipto es la mayor ciudad de África y una de las mayores metrópolis del mundo. Es un lugar vibrante, exótico, fascinante y acogedor que no debe faltar en nuestro plan de viaje. En sus caóticas calles se mezclan monumentos faraónicos, coptos e islámicos.

Vista del Cairo más moderno desde el Nilo. | Spencer Davis.

En El Cairo hay que deleitarse con sus vistas sobre el Nilo, recorrer sin prisas los mercados y bazares callejeros (entre todos ellos el de Khan Al Khalili es el más popular) y sentarse a ver la vida pasar en uno de sus fascinante cafés. Pero también es obligada la visita al Museo Egipcio, que custodia la mayor colección de objetos del Antiguo Egipto y a la Ciudadela de Saladino que protege entre sus muros la Mezquita de Muhammad Alí (también conocida como la Mezquita de Alabastro). Otro enclave importante es el barrio copto, donde podremos ver la Iglesia de Santa María o Iglesia colgante -la más antigua de la ciudad- y la Sinagoga de Ben Ezra donde, al parecer, llegó la cesta que transportaba a Moisés por las aguas del Nilo. 

Las Pirámides y la Esfinge 

El conjunto funerario de las Pirámides de Giza. | Shutterstock

A 18 kilómetros al suroeste de la capital, en la explanada conocida como Meseta de Guiza, está el recinto de este conjunto funerario de 160 kilómetros cuadrados de extensión donde encontrarás las tres pirámides principales: la Pirámide de Kefrén, la Pirámide de Micerino y la Pirámide de Kéops (también llamada Pirámide de Jufuo o, simplemente, la Gran Pirámide), que es la única de las siete maravillas del mundo antiguo que aún sigue en pie. Es imposible no sentirse diminuto ante su grandiosidad. El otro atractivo imprescindible de este lugar es la Gran Esfinge de Guiza: una monumental escultura con cabeza humana y cuerpo de león. Tiene 4.500 años de antigüedad y mide cerca de 20 metros de alto. Así es Egipto: sobrecogedor. Puedes descubrir todos los tesoros de este enigmático país en www.egypt.travel/es