Tres formas en las que Portugal puede hacerte aún más feliz

Porque no todo en Portugal es saudade

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: Juergen Sack / ISTOCK

El gallo de Barcelos – el símbolo de Portugal - nos despierta una vez más para prodigarse en cantos que nos atraen hacia territorio luso. Nuestro país vecino, tan cercano y tan distinto a la vez, sabe bien cómo cautivarnos cuando cruzamos La Raya. Un territorio pleno de lindura que, a cada viaje, nos hace un poquito más felices mientras lo disfrutamos.

Exploramos en esta ocasión tres formas en las que esta maravillosa tierra de bondades nos desborda de buenos momentos y nos regala, aún más si cabe, unas cuantas dosis extra de felicidad.

Los Barcos Casa del embalse de Alqueva

El embalse de Alqueva, esa extraordinaria reserva de agua del interior de la península ibérica que constituye el mayor reservorio artificial de agua de toda la Europa occidental, nos hace sentir al acercarnos como si nos asomáramos a un pequeño mar. Sus 83 kilómetros de largo y un perímetro de orillas que supera el millar de kilómetros, nos permite imaginarnos las enormes dimensiones de esta extensa masa de agua alimentada por el curso del río Guadiana.

Embalse de Alqueva, Portugal | zulufriend / ISTOCK

Aunque una pequeña porción de su superficie pertenece al territorio español – en concreto la provincia de Badajoz -, la mayor parte se encuentra situada en los límites de la región portuguesa de Alentejo. Allí, formando parte del distrito de Évora, la freguesía de Amieira nos depara una grata sorpresa: los Barcos Casa.

Embalse de Alqueva, Portugal | inaquim / ISTOCK

Se trata de unos tipos de embarcaciones de recreo con capacidad de hasta 12 personas que no necesitan licencia para ser maniobrados. Casas flotantes al estilo de auto caravanas que nos permiten llevar a cabo, de manera autónoma, travesías de varios días de duración por este enorme lago artificial. Una manera diferente de empaparse de la magia del Alentejo navegando y durmiendo sobre las aguas mientras nos sentimos marineros.

El Trilho dos Pescadores

El «sendero de los pescadores» - según se traduce -, es  una ruta de 125 kilómetros de distancia que forma parte de la Ruta Vicentina, una vía senderista de largo recorrido que discurre a lo largo de la costa oeste portuguesa.

El Trilho dos Pescadores es seguramente el trazado más íntimamente ligado al mar y el litoral de los que conforman la Ruta Vicentina, y está considerado uno de los senderos costeros más bonitos de Europa.

Porto Covo, Portugal | aamorim / ISTOCK

Los dos puntos que marcan el inicio y el final de la ruta, Porto Covo y São Vicente, delimitan un sendero de esencia marina en el que la mayor parte del tiempo nos sorprenderemos transitando a lo largo de playas y acantilados. Un camino pensado para ser recorrido a pie, en el que a través de varias etapas iremos descubriendo un litoral salvaje bajo el influjo constante de la brisa.

São Vicente, Portugal | Sjo / ISTOCK

Un sendero – como su propio nombre indica – que sigue la estela de los caminos utilizados por los pescadores para moverse entre pueblos cargados con sus capturas.  Pueblos que hoy en día nos sirven de descanso entre etapas y que nos permiten asimilar las bellas imágenes de los paisajes protegidos que nos encontraremos a nuestro paso, en los límites del Parque Natural del Sudoeste Alentejano.

Las pasarelas y la playa de Penedo Furado

El municipio de Vila de Rei, en el distrito de Castelo Branco, tiene el privilegio de representar el centro geodésico de Portugal continental. La Sierra de Milriça acoge en los límites de este municipio el vértice que marca el lugar exacto de este punto rigurosamente confirmado hace más de dos siglos.

Pasarela de Penedo Furado, Portugal | LuisPinaPhotogrpahy / ISTOCK

A escasos kilómetros de esta marca geográfica y haciendo frontera con el distrito de Santarém, se encuentra un enclave de especial belleza formado por diferentes atracciones. Por un lado, la playa fluvial de Penedo Furado y, por otro, la hermosa cascada del mismo nombre, a unos cientos de metros, donde una poza de aguas claras completa el precioso paisaje de este entorno natural.

Penedo Furado, Portugal | LuisPinaPhotogrpahy / ISTOCK

Y, entre medias de ambos, uniendo estos puntos, una estructura de madera de reciente construcción que se ha convertido desde su inauguración en uno de los mayores reclamos de la zona. Hablamos de las pasarelas de Penedo Furado, un recorrido de algo más de quinientos metros que une la playa y la cascada.

La zona recreativa de la playa, completamente accesible y equipada, permite a cualquiera que se acerque a conocer este lugar el pasar una bonita jornada mientras se refresca en las piscinas naturales.