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Toulouse, la ciudad con los museos más atípicos

Una escapada a la Ciudad Rosa entre máquinas gigantes, aviones míticos, medicina histórica y viajes al espacio

Un paseo por los museos más curiosos de la Ciudad Rosa.

Un paseo por los museos más curiosos de la Ciudad Rosa. / Istock

Al suroeste francés, muy cerca del País Vasco y de los Pirineos, aparece un destino menos conocido del país vecino pero que tiene mucho que ofrecer: la Ville Rose –por aquello de sus edificios hechos con ladrillos rosados–, o Toulouse, como prefieren llamarle otros muchos. Un destino único que entraña una historia propia, marcada por su cercanía a País Vasco y Cataluña, una vida social joven y animada que se despliega entre terrazas, mercados y plazas, y una atmósfera cultural que se esconde en una red de museos tan singular que merece la pena visitarla. Y es que, el carácter industrial, aeronáutico y científico de la ciudad ha sabido aprovecharse para darse a conocer en sus atípicos museos con una propuesta que va desde máquinas colosales hasta cápsulas espaciales, pasando por antiguos instrumentos médicos y aviones que marcaron la historia de la ciudad. Estos son los museos que no hay que perderse en un viaje a Toulouse.

Una de las máquinas que se pueden ver en el espectáculo de Halle de La Machine

Una de las máquinas que se pueden ver en el espectáculo de Halle de La Machine / Halle de la Machine

Halle de la Machine

Situada en el barrio de Montaudran, aparece en una inmensa nave industrial Halle de la Machine, un universo mecánico que desafía cualquier definición tradicional de museo. Aquí no hay vitrinas ni silencio, aquí hay movimiento, ruido, emoción y asombro. Este lugar es la casa de las criaturas monumentales creadas por la compañía artística La Machine, conocida internacionalmente por sus espectáculos urbanos. Entre ellas, aparecen arañas gigantes, minotauros articulados, aves mecánicas y otras criaturas que se mueven, se activan y se explican en demostraciones que convierten la visita en una experiencia inmersiva. Más que un museo, la Halle es un manifiesto creativo que conecta la tradición industrial de Toulouse con la imaginación y los avances del siglo XXI.

Los aviones que se pueden visitar en el Museo de la Aeroscopia

Los aviones que se pueden visitar en el Museo de la Aeroscopia / Vincent Bramary/Aeroscopia

Aeroscopia

Hablar de Toulouse es, sin duda alguna, hablar de aviación pues aquí se encuentra la fábrica principal de Airbus y una larga tradición vinculada al vuelo que la han convertido en uno de los grandes epicentros aeronáuticos del mundo. De ahí que no sorprenda que en sus alrededores se encuentre también Aeroscopia, un museo situado cerca del aeropuerto de Blagnac que convierte ese legado en una experiencia muy interesante para los amantes de los aviones. Y es que en ese museo el visitante tiene la oportunidad de disfrutar de aviones reales, conociendo el fuselaje de un Concorde, subiendo a bordo de un Airbus A300 o descubriendo la cabina de un Super Guppy mientras comprende la evolución de la aviación civil y comercial desde dentro, literalmente.

El Museo de la Historia de la Medicina

Mucho menos conocido es en Toulouse el Museo de la Historia de la Medicina, que se encuentra ubicado en el antiguo anfiteatro de anatomía de la Facultad de Medicina a orillas del río Garona. Su interior ofrece un recorrido por la evolución del conocimiento médico, conociendo desde instrumentos quirúrgicos antiguos, modelos anatómicos, ilustraciones o manuscritos. Además, es muy interesante ver cómo se habla de los avances científicos y de los límites éticos y técnicos de cada época, así como comprender cómo se enseñaba medicina en siglos pasados y ver cómo ha cambiado nuestra relación entre la enfermedad y la curación.

Una de las zonas de simuladores de La Cité de l’Espace

Una de las zonas de simuladores de La Cité de l’Espace / La Cité de l’Espace

La Cité de l’Espace

Es tanta la relación que tiene Toulouse con el cielo que, además de Aeroscopia, cuenta con la Cité de l’Espace; un parque científico y museo interactivo que se ha convertido en uno de los grandes referentes europeos en divulgación espacial. En su interior se combinan exposiciones interactivas con réplicas a tamaño real —como el cohete Ariane 5 o la estación espacial Mir—, además de simuladores y proyecciones que permiten entender la exploración espacial de forma didáctica y adaptada a todo tipo de visitantes, desde niños hasta adultos. Como particularidad, este museo permite a los visitantes tocar una roca lunar, experimentar la sensación de gravedad cero o descubrir cómo viven los astronautas en el espacio.

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