Toulouse, la "ciudad museo" donde encuentras 'street art' en cada esquina

Pintada de todos los colores y con creaciones artísticas que solo muestran talento. 

Redacción Viajar
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Foto: Chloe Sabatier

Toulouse puede presumir de ser una de las ciudades francesas pioneras y más dinámicas en el mundo del street art. Algo que se hace evidente a través de sus barrios, donde presenta coloridas creaciones artísticas que llenan de vida sus calles en multitud de emplazamientos y en numerosos formatos: con grafitis en sus muros, comercios, invadiendo el mobiliario público y hasta colándose en galerías de arte (22M2 y Hors ligne) y habitaciones de hotel, e incluso bajo la forma de esculturas en puntos estratégicos de la ciudad. ¡El talento inunda las calles de Toulouse! Abre los ojos y déjate cautivar.

Arnaud Späni

De la clandestinidad al street art institucional

Fue a finales de los años 80 cuando varios artistas locales alzaron sus voces a través de los aerosoles convirtiéndose en precursores de este arte influenciado por la cultura hip-hopneoyorquina. En un enérgico juego del ratón y el gato, los grafiteros conseguían burlar a las autoridades y dejaban su sello en el corazón de la ciudad, tomando el barrio de Arnaud-Bernard como epicentro de este movimiento de arte callejero de la mano del colectivo La Truskool. Este movimiento, que pronto sería reconocido en todo el mundo, firma dos de las obras más icónicas de Toulouse: la reja del Jardin de Emarthe (1994) y la fachada de la plaza de Arnaud B (2017). Aquella clandestinidad inicial convive en nuestros días con un street art mucho más institucional, donde referencias de la talla de Reso, Miss Van o Maye reciben pedidos oficiales y exponen sus obras en galerías de arte y durante los festivales de Rose Béton o de Mister Freeze.

Como novedad, en 2020 se inauguró en Blagnac el espacio Aérochrome, que permite a los autores expresarse y transmitir su técnica en talleres, además de albergar diferentes eventos y exposiciones. Este nuevo proyecto se complementa con 50cinq, donde también es posible adquirir pequeñas obras y otros objetos firmados por sus artistas.

Una ciudad vibrante de color

Desde las coloridas figuras abstractas y superpuestas de Hense hasta curiosos personajes que dialogan desde el muro con habitantes y turistas, Toulouse cobra vida a través de sus obras generando un llamativo y cambiante impacto visual. Figuras como el monumental retrato de un tejedor bereber (2016) creado por el artista del hiperrealismo en grafiti Hendrik Beikirch (ECB), dan paso a nuevas creaciones que continúan floreciendo en cada rincón. En este caso, la mujer siberiana (2017) de treinta metros incluida en su Proyecto Siberiano. Maye y Mondé, por su parte, plasman la caricatura de una pastora (2016) transformada a través de diferentes símbolos en una maga guardiana de los sueños que espera paciente a la salida del metro Saint-Agne.

© Fabien Ferrer /+33 (0)6 89 84 22 88

Homenaje a la historia y a sus personajes icónicos

Bajo los arcos de la Place du Capitole se encuentra una auténtica galería de arte al aire libre en la que Raymond Moretti representa, a través de 29 serigrafías (1994), los grandes momentos y personajes de Toulouse. A modo de escultura, Claude Nougaro, Carlos Gardel o Antoine de St Exupéry custodian algunos puntos emblemáticos de la ciudad gracias a las tallas en bronce realizadas por Sébastien Langloÿs y Madeleine Tézenas. Los artistas brindan la oportunidad de pasar tiempo junto a estos personajes relevantes con el objetivo de ahondar más en sus hazañas.

La fantasía como el arte de la reflexión

A menudo pensar en grafitis nos remite a criaturas fantásticas. En Toulouse es posible admirar muchas de ellas en el fresco más largo de la ciudad, creado por 100Taur en 2018 a petición del Ayuntamiento. Monstruos y otros personajes animados como Popeye o el Yeti se fusionan entre claras referencias a Picasso. En el caso de CeeT, son los pollitos regordetes (2019) los que le han catapultado a la fama. El grafitero, fuertemente inspirado por la cultura asiática, concede a los vecinos la posibilidad de escoger los colores antes de crear un nuevo mural. En cuanto a Space Invader, sus figuras realizadas en azulejos de cerámica que simulan a las de los videojuegos antiguos que han “invadido” el mundo también llegaron hasta Toulouse en 2016. La ciudad custodia 11 de sus creaciones a la espera de ser descubiertas por el visitante.

cindy trijoul

Creaciones más allá de los muros

Con sus reconocibles esculturas en resina roja, James Colomina no deja indiferentes a los transeúntes. Sus personajes florecen espontáneamente por la noche para interrogar a los habitantes cuando se despiertan. Así lo hacen Le garçon au bonnet d’âne (El niño del sombrero de burro, 2017) o L’attrape Cœur au Grand Rond (El gran receptor de corazón redondo, 2019), a la espera de desaparecer el día menos pensado. Varios kilómetros alejada del centro espera la silla colgante de Philippe Ramette. Un gigante y curioso rompecabezas, ubicado a la salida del aeropuerto, que invita a cuestionar la lógica y estimula la imaginación de todo el que aterriza en Toulouse. También en grandes dimensiones se expone Agoraphobia, una escultura de Franz Westinstalada por el Musée des Abattoirs en el distrito de St Cyprien. Sus 7 metros de masa rosa orgánica y flexible son foco de miles de preguntas sobre qué representa exactamente, y que podría tratarse de una referencia al miedo a salir al mundo exterior externalizada con la idea de un bucle.

Arnaud Späni

Un festival de renombre

El Ayuntamiento de Toulouse está muy comprometido con la cultura urbana y es, en sí mismo, una plataforma para la creación artística contemporánea abierto a todas las formas de expresión. Por ello organiza la bienal de arte contemporáneo y urbano Rose Béton, uno de los principales acontecimientos de street art en Francia que convierte Toulouse en un laboratorio de arte callejero convocando a numerosos artistas de renombre. Anteriormente llamado Mai des cultures urbaines (“Mayo de las culturas urbanas”), este evento ofrece espacios de expresión a estos artistas, invitándoles a intervenir algunos de los lugares culturales más emblemáticos de la ciudad entre abril y enero.