Todos Santos: un pueblo mágico mexicano en el que perderse

En este paraíso se encuentra el Hotel California que, según cuenta la leyenda, inspiró a los Eagles a la hora de crear su canción más conocida.

Todos Santos: un pueblo mexicano de artistas y leyendas.
Todos Santos: un pueblo mexicano de artistas y leyendas. / Istock / Emily_M_Wilson

Ponemos un pie (o los dos) en Todos Santos, un pueblito que se sitúa en el municipio de La Paz, en Baja California Sur. El Pacífico se sitúa frente a nosotros, a tan solo 3 kilómetros y, pese a las altas temperaturas y nivel de humedad, nos lanzamos a descubrir sus calles, sus edificios históricos y sus rincones ocultos. Si algún día no me encuentran… ya saben, búsquenme en Todos Santos.

Antes de empezar a pasear es interesante descubrir unas pinceladas históricas que nos hagan comprender mejor el origen de este pueblo de origen jesuita. Debemos remontarnos hasta 1733, año en el que el misionero Segismundo Taraval establece una misión independiente que recibe el nombre de Santa Rosa de las Palmas de Todos Santos y que estuvo financiada (con un donativo de 10000 pesos) por la marquesa de las Torres de Rada, natural de Cantabria.

Misión de Nuestra Señora del Pilar, en el centro del pueblo mexicano de Todos Santos.

Misión de Nuestra Señora del Pilar, en el centro del pueblo mexicano de Todos Santos.

/ D.R.

Tras la revolución de los pericúes, un par de años más tarde, los jesuitas volvieron a instalarse en Todos Santos durante un siglo. Y ya en 1840 la misión fue abandonada definitivamente. Vino entonces el auge azucarero, que inyectó beneficios a un pueblo que vio cómo se construyeron edificios de tipo colonial, especialmente teatros. Y, precisamente, debido a ello, el pueblo se convirtió en epicentro artístico y cultural. Esa herencia se respira hoy en cada galería de arte y cada rincón de este enclave mágico.

A finales de la década de los 90, muchos artistas americanos (sobre todo pintores, escultores y escritores) establecieron en Todos Santos su residencia y hoy es posible visitar alguna de sus veinte galerías de arte y escultura, así como numerosas tiendas de artesanía mexicana.

Mercaditos al aire libre en Todos santos, México.

Mercaditos al aire libre en Todos Santos, México.

/ D.R.

Un pueblo muy festivalero

Si por algo se caracteriza Todos Santos, más allá del aspecto artístico, es por la cantidad de festividades y festivales que se organizan a lo largo de todo el año. De música, arte, cine, del vino e, incluso, un festival dedicado al mango. Cualquier excusa es buena para celebrar aquí. Y, como se imaginará el viajero, el día de Muertos también se vive con gran intensidad.

Pasear por este pueblo que en 2006 logró el reconocimiento de Pueblo Mágico de México es toda una experiencia. Los vendedores nos invitan a entrar en sus negocios amablemente. Y no podemos resistirnos. Más allá de los típicos souvenirs de máscaras de luchadores, tazas con el nombre del pueblo o imanes multicolores encontramos piezas de artesanía única. Manteles bordados a mano, broches, bolsos y pequeños cuadritos pintados a mano que nos llevaríamos a docenas si no fuera porque luego llega el momento de pagar sobrepeso a la hora de facturar.

Apunta tus anhelos y cuélgalos del árbol de los deseos en Todos Santos.

Apunta tus anhelos y cuélgalos del árbol de los deseos en Todos Santos.

/ D.R.

El árbol de los deseos

Paseando por una galería comercial al aire libre nos topamos con un árbol de los deseos. El viajero puede rellenar una hoja de papel con sus anhelos y colgarla en este árbol con la esperanza de que se hagan realidad. Entramos también en la Misión de Nuestra Señora del Pilar o en el Teatro Cine General Manuel Márquez de León, que destaca por su gran tamaño, casi desproporcionado si tenemos en cuenta las medidas de la placita en la que se encuentra.

Y, en la calle principal de Todos Santos, encontramos la fachada del Hotel California. Sí, si tienes más de 40 años seguramente estés tarareando alguna de las estrofas de esta mítica canción de los Eagles. Y es que, según cuenta la leyenda, este establecimiento sirvió de inspiración a la hora de escribirla. No hay pruebas de ello, pero tampoco dudas. Y, si bien es cierto que no hay cartel que lo certifique, los habitantes de Todos Santos dan por válida la historia. Sí se escucha, en el patio del hotel (en el que algunos degustan deliciosos cafés mientras otros se dan a una michelada bien fría) que la banda estadounidense se enamoró de este lugar pero, años más tarde, compraron un hotel en otra ubicación al que bautizaron con el nombre de su exitosa canción.

Patio interior del mítico Hotel California.

Patio interior del mítico Hotel California.

/ D.R.

Las mejores ostras y ostiones de Baja California

Pasear por Todos Santos nos abre el apetito y entramos en Oystera, un auténtico vergel que nos da la bienvenida con una fachada repleta de un manto vegetal. Su plato fuerte son las ostras frescas servidas hasta en 9 elaboraciones diferentes. Nosotros probamos la chocolata, con un sabor exquisito. Casi tanto como los ostiones Rockefeller, calientes y con tocino, parmesano, acelgas cremosas y licor de damiana. Ensaladas con las que aplacar el calor, ceviches con un puntito picante (que a México se viene a generar tolerancia), pulpo rebozado y pesca del día con verduritas ecológicas completan esta oda gastronómica.

Oystera, el paraíso de las ostras y ostiones en Todos Santos.

Oystera, el paraíso de las ostras y ostiones en Todos Santos.

/ D.R.

En definitiva, Todos Santos es un pueblo diminuto, con dos calles principales que se recorren en unos minutos. Ahora bien, el viajero puede dedicar una jornada entera a pasear y entrar en las tienditas de artesanía, conversar con los artistas locales, dejarse seducir por músicos callejeros, escribir un pensamiento y colgarlo del árbol de los deseos, comer ostras y ostiones en medio de un vergel, escuchar la canción de Hotel California mientras que se degusta un café de especialidad en la cafetería del mítico hotel o, simplemente, sentir la brisa del Pacífico en la cara recorriendo unas calles que desprenden una magia y un encanto únicos.

Síguele la pista

  • Lo último