La "tierra de los cíclopes" de Ulises es un pueblo pesquero de 5.000 habitantes: ocho islotes de lava del Etna y la casa de un clásico de Verga
La tradición siciliana decidió que la "tierra de los cíclopes" del poema tenía que ser esta costa. Los ocho islotes que se ven desde el paseo marítimo son basalto enfriado del Etna, no rocas lanzadas por nadie, aunque la leyenda de Homero no cuenta lo mismo.

Isla Ciclopi, Aci Trezza / Istock
Aci Trezza es una pedanía del municipio de Aci Castello, en la provincia de Catania, en la costa jónica de Sicilia oriental. Está a unos 9-10 kilómetros de Catania y a los pies del Etna, con el que comparte origen geológico directo. Tiene alrededor de 5.000 habitantes, mientras que el municipio al que pertenece, Aci Castello, ronda los 18.000. Es, junto a Aci Castello, uno de los pueblos que forman la conocida como Riviera de los Cíclopes.

Adriana Fernández
Frente a su puerto emergen ocho escollos de piedra volcánica: los Farallones de los Cíclopes. No son fruto de ningún impacto mitológico, sino de una intensa actividad eruptiva submarina de hace unos 500.000 años, en el mismo distrito volcánico del Etna. Toda el área, junto con la Isla Lachea, está protegida desde 1998 como Reserva Natural Integral, gestionada por el CUTGANA, el centro universitario de Catania encargado de su conservación.

Aci Trezza, Sicilia / Istock
El episodio que Homero nunca situó aquí
El pasaje corresponde al libro IX de la Odisea. Ulises y su tripulación desembarcan en la tierra de un pueblo de gigantes de un solo ojo y entran en la cueva de uno de ellos, escapando más adelante de este que, ciego y furioso, arranca peñascos de la montaña y los arroja contra la nave que se aleja.

La isla Lachea y una pila de mar, características geológicas en Acitrezza (Sicilia) / Istock
Pese a que Homero no especifica que fuese Aci Trezza ni Sicilia, fue la tradición local, ya documentada desde la antigüedad clásica, la que identificó esta costa con la "tierra de los cíclopes" y convirtió los farallones frente al pueblo en los propios peñascos lanzados por Polifemo. Esa atribución legendaria convive hoy, sin contradicción real para quien visita el lugar, con la explicación geológica: los islotes proceden del enfriamiento rápido de la lava del Etna, no de ningún gesto de un gigante ciego.
EL DATO
Bajo el mar de Aci Trezza, junto a la Isla Lachea, existe además una falla de la corteza terrestre que crece unos pocos milímetros cada año, un recordatorio silencioso de que este tramo de costa sigue siendo, geológicamente, tan activo como el volcán que lo formó.
La otra Aci Trezza: Verga, Visconti y los pescadores reales
Aci Trezza tiene una segunda capa cultural que rara vez se cuenta con el mismo detalle que el mito griego. En 1881, Giovanni Verga ambientó aquí su novela "I Malavoglia", el relato de una familia de pescadores que lucha por sobrevivir a las deudas y a las pérdidas del mar. Casi setenta años después, en 1947, Luchino Visconti trasladó esa historia al cine con "La terra trema", una de las películas fundamentales del neorrealismo italiano, rodada íntegramente en el pueblo y con un reparto formado por pescadores reales de Aci Trezza en lugar de actores profesionales.

Rocas de Acitrezza de los cíclopes / Istock
Ese cruce entre literatura, cine y vida pesquera se puede visitar hoy en la Casa del Nespolo, un pequeño museo instalado en una vivienda siciliana de mediados del siglo XIX, junto a la iglesia del pueblo. Tiene dos salas: una dedicada a "La terra trema", con fotografías y carteles originales de la película, y otra, la "Stanza dei Malavoglia", que reconstruye la vida cotidiana de los pescadores de la época con sus herramientas de trabajo, además de cartas y fotografías personales del propio Verga.

Coloridos barcos de madera en tierra, Sicilia / Istock
Cómo llegar y qué hacer
La visita a la Isla Lachea y a la reserva natural se hace exclusivamente con guías del CUTGANA: el grupo se reúne en el puerto, embarca en barcas tradicionales de pesca y recorre la isla durante unos 45 minutos hasta el museo naturalístico, donde puede verse la lagartija endémica de la zona.

Barcos de pescadores en seco, Isla Lachea / Istock
Merece la pena combinar la visita con Aci Castello, el municipio del que depende Aci Trezza, a poca distancia por la costa: su castillo normando, construido sobre un peñón de lava que se asoma directamente al mar, hoy funciona como museo. El verano, especialmente entre junio y septiembre, es la temporada de más actividad en el paseo marítimo y en el pequeño puerto pesquero, aunque también la de más afluencia.

Vista de la erupción del volcán Etna desde Taormina / Istock
En cuanto a la mesa, Aci Trezza conserva su tradición marinera en varios restaurantes especializados en pescado a pie de paseo marítimo, entre los que destaca Il Moro di Trezza por su continuidad y su volumen de clientela local y visitante. Y hay un producto que conecta con el propio Etna: la granita siciliana, cuyo origen se atribuye a los nevaroli, quienes bajaban nieve de la montaña para conservarla y elaborar los primeros hielos aromatizados de la zona.
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