Guía definitiva para ver las perseidas: Territorios Starlight donde tocar las estrellas

Lss perseidas seguirán cayendo hasta el día 24: se apaga el día y un festín de estrellas comienza a centellear sobre las noches de verano. Por toda España, la Fundación Starlight certifica los cielos más limpios y oscuros en los que admirar el firmamento: desde espacios naturales hasta hotelitos y pueblos donde la contaminación lumínica brilla por su ausencia.

Elena del Amo
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Foto: FERNANDO RUIZ

Un verano más, las perseidas ya están permitiendo pasmarse ante la lluvia de meteoros más esperada del hemisferio norte. En su máxima actividad durante la madrugada de los días 12 al 13 de agosto, para disfrutar de estas también llamadas lágrimas de San Lorenzo basta apartarse de pueblos y ciudades, buscar un horizonte despejado en algún rincón libre de contaminación lumínica y, abrigado por si refresca y a ser posible sobre una tumbona con la que mirar cómodamente hacia el cielo, prepararse a pedir deseos ante el atracón de hasta 150 estrellas fugaces que hay por hora.

Cualquiera que se haya asomado a un espectáculo parecido es, quizá sin sospecharlo, un ganado para la causa del astroturismo; una palabreja que le hace poca justicia a la maravilla que esconde y que consiste, ni más ¡ni menos!, que en salir al encuentro de los firmamentos más emocionantes.

FERNANDO RUIZ

La Fundación Starlight, creada en el año 2009 por el Instituto de Astrofísica de Canarias, ideó un sistema pionero para certificar la calidad de los cielos de parques nacionales y otros espacios naturales, de estelarios y miradores, alojamientos consagrados al disfrute de las estrellas o pueblos que cuidan su iluminación para que nada atenúe el impresionante brillo de lo que luce en las alturas.

También, desde restaurantes con platos ligados al cosmos hasta bodegas donde maridar vinos y estrellas. O senderos únicos a la noche. Sobre todo cuando los lidera un guía Starlight, formados en los secretos del firmamento y acreditados a su vez por la fundación. Como apunta su directora, la astrofísica Antonia Varela: “Se trata de aunar la ciencia con un tipo de turismo sostenible y libre de estacionalidad, pues los lugares que tienen buenos cielos suelen tenerlos siempre, que beneficia a las zonas rurales, por lo que se convierte a su vez en un potentísimo antídoto contra la despoblación y la centralización. Las solicitudes de certificaciones que recibimos no dejan de multiplicarse; en su mayoría en España, pero cada vez más también desde países tan alejados como Chile o Pakistán. Solo en los últimos dos años el crecimiento de demanda internacional ha sido superior al 300 %”.

Monasterio el Olivar | FERNANDO RUIZ

Aunque pueden hacerse observaciones astronómicas a plena luz del día, no hay color con las nocturnas; cuando el festín que parpadea en la oscuridad le hace sentir a uno una mota insignificante en el universo. Habrá, eso sí, que huir de las noches de luna llena y apostarse en lugares tan privilegiados como los que te proponemos al encuentro de las lunas de Júpiter y el cúmulo de Perseo, las siete estrellas de las Pléyades, que no son siete sino cientos...

Parque de Monfragüe

Los días en esta Reserva de la Biosfera, único Parque Nacional de Extremadura y Destino Starlight los presiden las cigüeñas negras, los alimoches, las águilas imperiales y sus colonias de buitres, cuando no los ciervos que, en otoño, le berrean al amor por sus extensiones de dehesa. Las protagonistas de sus noches, oscurísimas gracias a sus pocos y muy dispersos núcleos urbanos y casi siempre sin nubes, no podrían ser otras que las estrellas.

En Torrejón El Rubio, el Centro de Visitantes del Cielo de Monfragüe brinda una toma de contacto muy didáctica con la formación del universo, los planetas... Tras este primer acercamiento, lo suyo sería haber reservado la visita a su Observatorio Astronómico para, a través de su cúpula de cuatro metros de diámetro y su puñado de telescopios, sacarle jugo al firmamento de día, y más aún de noche.

Faro da Porta, destino Starlight en islas Cíes. | Fernando Rey Daluz

Varios alojamientos de la zona han sido a su vez certificados por la Fundación Starlight: algunos apartamentos turísticos y hotelitos rurales como la Hospedería de Monfragüe o el Palacio de las Corchuelas, un caserón de dos siglos en mitad de la dehesa con una zona de observación estelar a apenas unos pasos. Para iniciar a los neófitos en el manejo del planisferio, en la mitología del firmamento o en lo que antaño necesitaban saber de él agricultores y ganaderos, hasta muchos de estos establecimientos pueden acercarse con sus telescopios los especialistas de Monfragüe Treasures. También suelen sugerir a los aficionados realizar las observaciones junto al castillo de Monfragüe; un mirador de excepción ante fenómenos como las perseidas. Para un público más avezado y siempre a la medida, recomiendan lugares de acceso más difícil y con cielos tan oscuros como el Puerto de la Serrana, en plena Cañada Real.

La guía Extremadura, paisaje de estrellas, editada por su Dirección de Turismo y descargable gratuitamente en su web, reúne una decena de localizaciones idóneas para el astroturismo a lo largo y ancho de la Comunidad; muchas con Miradores Celestes que ayudan a interpretar un firmamento repleto de estrellas. Entre ellas, los valles del Jerte y del Ambroz, la Sierra de Gata o, compartido con el Alentejo portugués, el entorno del Gran Lago de Alqueva, galardonado al igual que Monfragüe como Destino Starlight.

Actividad Starlight de AstroÁndalus. | ASTROÁNDALUS

Sierra del Montsec

En el Prepirineo leridano, casi en las lindes con Aragón, la inauguración en 2009 del Parc Astronòmic del Montsec resultó definitiva para que esta sierra acabara haciéndose con las certificaciones de Reserva y Destino Starlight. Mientras el Observatorio Astronómico del Montsec se consagra principalmente a la investigación y la formación de futuros astrofísicos, el Centro de Observación del Universo se vuelca en la divulgación y el turismo de las estrellas. Pasmoso no solo para los niños su Ojo del Montsec, un planetario digital al tiempo que plataforma de observación a través de su cúpula de 12 metros de diámetro, y el Parque de Telescopios, por el que asomarse a los secretos de los cielos diurnos y los nocturnos, aunque la visita a la noche será mucho más espectacular.

Al calor del astroturismo han ido surgiendo hotelitos abiertos a los mejores firmamentos, como la vecina masía Cal Maciarol, así como agencias que incluyen planes vinculados al cosmos, o puñados de monitores y guías acreditados por la Fundación Starlight para darle más enjundia a cualquier actividad con vista a las alturas.

Vía láctea desde la comarca Gúdar-Javalambre, destino Starlight.  | Augusto llacer

Para los senderistas, mejor todavía la igualmente Reserva Starlight del Parque Nacional de Aigüestortes, ya en pleno Pirineo leridano, en cuyas cotas y miradores aprender a identificar las constelaciones antes de reponer fuerzas con una escudella bajo las estrellas.

Las sierras andaluzas

Las primeras en hacerse con el galardón de Reserva Starlight fueron, en 2014, Sierra Morena y la Sierra Sur de Jaén. Dos años más tarde se les sumaría la de Los Pedroches, en Córdoba, por cuya comarca se levanta el Observatorio Astronómico de Villanueva del Duque y se han diseñado cuatro itinerarios en coche por los que irse deteniendo, a veces junto a una antigua mina, a bucear por los mejores cielos estrellados.

Jornadas astronómicas con talleres y telescopios apuntando al firmamento, visitas al Observatorio Andaluz de Astronomía, encuentros para admirar fenómenos como las perseidas, senderismo nocturno en verano e, incluso, románticos avistamientos de constelaciones, planetas y nebulosas solo para dos. Son algunas de las actividades que vienen organizándose por la decena de municipios de la abrupta y poco poblada comarca de la Sierra Sur de Jaén, cuyos pueblos llevan unos años optando por una iluminación en las calles que apunte certeramente al suelo para que solo deslumbre la maravilla que sobrevuela por sus cielos tan limpios, tan oscuros y casi siempre tan despejados.

Observación de estrellas desde Monasterio El Olivar, en la provincia de Teruel. | FERNANDO RUIZ

A lo largo de más de 400 kilómetros por el norte de las provincias de Jaén, Córdoba, Sevilla y Huelva, Sierra Morena es la Reserva y Destino Starlight más extensa del planeta. Por ella se suceden desde una red de miradores astronómicos hasta algún alojamiento acreditado por la Fundación Starlight, como la Casa Rural Navalacedra, cuyos huéspedes escudriñan el firmamento en un vecino centro de observación. O empresas tan especializadas como AstroÁndalus, que también por otras zonas de Andalucía propone observaciones privadas de tres horas para grupos de familiares o amigos en las que asomarse al cosmos con sus telescopios, aprender de los secretos del firmamento junto a sus expertos y rematar con un brindis bajo las estrellas.

Teruel

Además de existir, Teruel brilla, y por triplicado, con sus tres Destinos y Reservas Starlight: el Territorio Gúdar-Javalambre, la Comarca de las Cuencas Mineras y, certificada en 2020, la Sierra de Albarracín. La despoblación —no todo iban a ser desventajas— hace que la contaminación lumínica no arruine sus negrísimos cielos; con poco que envidiarle a los que eligen los profesionales del cosmos.

Hitos por estos pagos, el Observatorio Astrofísico de Javalambre, las nueve cúpulas con telescopios a disposición de los visitantes del novísimo centro GALÁCTICA y unas dos docenas de miradores, cada uno con su poste apuntando a la estrella polar y un planisferio para ayudar a orientarse en la bóveda celeste. En Albarracín, pocas experiencias como, en otoño, salir al encuentro de sus ciervos en plena berrea para explorar después el firmamento con un especialista. O, en las Cuencas Mineras, escudriñar las estrellas desde alojamientos Starlight tan dispares como el Albergue Aliaga, junto a los senderos del primer Parque Geológico de España, y el monumental Monasterio El Olivar, donde contagiarse de paz durante el día y, a la noche, cenar bajo el cielo estrellado, empaparse de su luz en las caminatas y observaciones que desde allí se proponen, o simplemente admirarlo de la mano de Fernando Ruiz, el fraile que, como él mismo asegura, enseña las estrellas. Entre el 7 y el 12 de agosto proponen una programación especial de veladas en torno a las brasas, astrofotografía o avistamientos comentados hasta culminar, el 11, con la Noche de las Perseidas, concierto incluido del violinista Raúl Márquez. 

Parc Astronòmic del Montsec, reserva y destino Starlight. | Mar Tapia

La Palma

No es casualidad que algunos de los mejores astrofísicos del planeta hayan asentado sus reales en la isla bonita, dueña de unos cielos limpísimos que, gracias además a la ubicación de Canarias, permiten admirar al tiempo parte de la bóveda de los hemisferios norte y sur. Allá por el 1988, La Palma firmaba su Ley del Cielo, una normativa pionera con la que se reguló desde el uso racional del alumbrado público hasta el tráfico aéreo con el fin de que nada molestase a los científicos a la caza de agujeros negros, enanas marrones y demás cuerpos celestes desde la decena larga de telescopios internacionales del Observatorio del Roque de los Muchachos. Uno de los principales, el Gran Telescopio Canarias o GRANTECAN, se deja visitar incluso por dentro previa reserva, y solo en compañía de un guía Starlight.

En sus inmediaciones, el Mirador de los Andenes es uno de los favoritos de los fotógrafos y amantes del astroturismo, aunque la isla suma 14 miradores astronómicos abiertos a cualquiera que, con guía o sin él, con sus propios prismáticos y telescopios o con solo los ojos bien abiertos, se acerque a paladear el chisporroteo de la Vía Láctea estirándose en las noches más oscuras sobre su senda de brillantes. O la Estrella Polar, muy quieta al final del sendero de 431 años luz que, con algo de sorna, han marcado con una flecha por todos ellos.

Algunos de los casi mil kilómetros de senderos de La Palma se convierten a su vez en un mirador de excepción para los buenos caminantes. Como la Ruta de las Estrellas, a través de las crestas del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente y con noche incluida en un refugio, o la veintena de kilómetros de la Ruta de la Luna Llena, perfecta cuando nuestro satélite ilumina el espinazo volcánico de Cumbre Vieja y permite abrirse paso de noche entre sus formaciones de lava.

Vía Láctea desde el complejo astronómico-turístico Entre Encinas y Estrellas. | J. L. Quiñones

Hay además alojamientos concebidos para admirar las estrellas, como El Pósito o el domo geodésico con techo de cristal de Casa Sani; la bodega Teneguía, donde se maridan vinos y estrellas, o los menús astronómicos del restaurante El Jardín de la Sal, cuyo chef hace emerger de los fogones platos inspirados en el cosmos mientras un guía Starlight va comentando la jugada con proyecciones y avistamientos con telescopio a los postres.

En las también Reservas Starlight de Fuerteventura y Tenerife aguardan otras experiencias de primera para pasmarse ante algunos de los mejores cielos de las Canarias ¡y del mundo!

Islas Atlánticas de Galicia 

Entre la ría de Arousa y la de Vigo, las islas Cíes, Ons, Sálvora y Cortegada integran este tesoro marítimo, declarado Parque Nacional en 2002 y, en 2016, Destino Starlight. Deshabitadas a excepción de Ons, donde viven unas 80 almas, hasta estos antaño refugios de piratas se llega en barco para pasar el día surcando en kayak sus acantilados o abriéndose paso por sus senderos repletos de aves, entre chapuzones por sus playas de dunas o explorando la riqueza de sus fondos. Incluso para solo visitarlas será preciso hacerse con un permiso de acceso —online y gratuito—, aunque mejor aún será solicitarlo para montar la tienda en el camping de las Cíes, ver partir al último barco, y quedarse a solas, o casi, en esta joyita de la naturaleza gallega.

Desde el propio camping proponen rutas de observación astronómica con un guía Starlight. Quienes hayan vuelto a dormir a tierra firme podrán subirse algunas noches a los barcos de navieras como Piratas de Nabia para, durante un par de horas, admirar las estrellas más brillantes desde el mar. Salida especial el 12 y el 13 de agosto para el atracón de meteoros de las perseidas. Acreditadas también por la Fundación Starlight y perfectas para aprender a mirar al cielo, las noches despejadas sobre las alturas del macizo de Trevinca, ya en Orense, o el municipio lucense de Muras, cuyos montes y valles acogen talleres de astrofotografía y acampadas. parquenacionalillasatlanticas.com

Sierra de Gredos

Gracias a la combinación de altitud, ausencia de contaminación lumínica y más del 60 % de noches despejadas, el Parque Regional de Gredos ha tenido de siempre unos cielos que cortan la respiración. Desde el pasado noviembre, tras haber sido declarado Reserva Starlight, los tiene oficialmente. Al sur de la provincia de Ávila, entre sus lagunas, gargantas y riscos esconde una red de miradores estelares accesibles en coche y provistos de paneles interpretativos para orientar a los neófitos sobre dónde y qué buscar en las alturas. Con bastante más esfuerzo, porque supone una buena caminata, nada como echar el saco en la mochila para una noche de vivac bajo las estrellas en el mismísimo Circo de Gredos. Mucho más hedonista será el hotel de cuatro estrellas El Milano Real, todo un referente del astroturismo que hasta pone a disposición de sus huéspedes un observatorio con cúpula, telescopio y documentación a mansalva en la que consultar lo que en cada temporada ande sobrevolando los cielos.

Parque de telescopios del Parc Astronòmic del Montsec. | Ramon Vialta

También certificado por la Fundación Starlight, el Parador de Gredos, donde hasta octubre pueden reservarse paquetes de dos noches con avistamientos guiados desde su terraza o en el Observatorio de Navarredonda. O los alojamientos rurales de Loboratorio, provistos de prismáticos y también de telescopio, o la Casa del Altozano, con su propio observatorio. En todos pueden solicitarse actividades vinculadas a las estrellas, o contratarlas
con la monitora Starlight de Astroturismo Gredos, la única empresa de la zona dedicada exclusivamente al turismo de las estrellas. Y en proyecto se encuentra el Stellarium Ávila Center, un vanguardista centro de ecoturismo consagrado a la astronomía que, si todo va bien, acabará viendo la luz en unos años.