Senderistas, estas playas y calas recónditas de Baleares os esperan

Están en las islas de Mallorca y Menorca y solo podrás llegar a ellas a pie. Una vez allí, te espera un paraíso... y un refrescante chapuzón

Redacción Viajar
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Foto: stocklapse / ISTOCK

En 1.400 kilómetros de litoral que tienen las Islas Baleares hay playas y calas de todo tipo. Pero a algunas solo se puede llegar andando (bueno, o en barco). Para todos aquellos a los que les apasiona el senderismo y llegar a sitios recónditos con el objetivo de darse un chapuzón, he aquí algunos de los enclaves más sorprendentes de la costa balear. Pero antes que nada, un consejo: dado que son calas recónditas sin ningún servicio, hay que llevar agua y comida para el trayecto, y también un calzado adecuado para el terreno. Y dicho esto, ¡a andar!

EN MALLORCA

Empecemos por la isla de Mallorca, concretamente en la costa de Andratx, situada al oeste. Desde el propio Port d’Andratx, parte una calle, Cala d’Egos, que desemboca en un camino que te lleva a la cala del mismo nombre. Tras recorrer un sendero de tierra de unos 4,5 kilómetros, llegarás a Cala d'Egos, que se abre en un litoral escarpado lleno de cuevas, entre las puntas de Sa Dent y Na Moragues. Es un lugar bastante solitario al que suelen acceder excursionistas.

En Port d’Andratx. | Xxlstier

Desde la Agència d'Estratègia Turística de les Illes Balears recuerdan que esta cala no tiene ningún servicio, por lo que recomiendan llevar agua y algo para comer. El trayecto es de dificultad alta, de una hora y media de recorrido y con un desnivel de 300 metros. 

Seguimos en Mallorca, pero ahora en la zona sur. Allí se encuentra Caló d'es Màrmols, entre el faro de Ses Salines y Cala s'Almunia, en Santany. Una vez que llegues, por ejemplo en coche, a Cala s’Almunia, encontrarás un sendero de unos cinco kilómetros que te lleva a Caló d'es Màrmols. Otro de los recorridos parte desde el faro de Ses Salines, es un camino costero y también tiene unos cinco kilómetros. 

En Santanyí. | Sergi Coll Bayer / ISTOCK

Al nordeste de la isla se esconde Cala Sa Font Celada, un enclave rodeado de naturaleza, ya que está en el Parque Natural de la Península de Llevant. En ella se practica el nudismo y se accede tras caminar cinco kilómetros por el parque. 

EN MENORCA

Nos trasladamos ahora a Menorca, concretamente al Parque Natural de s’Albufera des Grau, un paraíso para las aves. Tras visitarlo, puedes llegar con el coche hasta el faro de Favàritx. En dirección oeste parte un camino que bordea la costa y que te hará llegar a Playa D'en Tortuga, tras haber superado Caló de Ses Mandres y Cala Presili. Las vistas sobre el mar son impresionantes y el recorrido es tan solo de dos kilómetros.

Siguiendo el Camí de Cavalls. | Nicolas Mertens

También vinculada al Parque Natural de s'Albufera des Grau está Cala de Sa Torreta, a la que llegarás tras cuatro kilómetros andando por el Camí de Cavalls. El sendero nace en la playa de Es Grau. 

A la Playa de Ferragut, al norte de la isla, solo podrás llegar a pie o en barco. Debes partir desde el faro de Cavalleria y caminar 15 minutos hacia el oeste. Por cierto, se puede visitar el faro. 

Y si buscas vida marina, no olvides tus gafas de bucear y pon rumbo a Cala Fustam, una de las playa más recónditas de la costa sur de Menorca. Desde Cala Mitjana se inicia un camino de unos seis kilómetros que te llevará a ella. Sus fondos marinos son ideales para practicar snorkel, ya que la cala está situada en un área natural de especial interés.

En el suroeste de la isla.  | Ben Salter

Entre la playa de Sant Tomàs y Morro de Llevant, está Cala Trebalúger. Tiene una arena fina, aguas turquesas donde practicar también snorkel y está rodeada de pinares. Llegarás a ella tras un paseo de unos tres kilometros desde Cala Mitjana. Hay bastante desnivel, así que no es apto para senderistas inexpertos.