Termas y balnearios reinan en Aragón

La comarca de Calatayud vivió un apogeo en el siglo XIX, cuando los poderes de sus aguas termales atrajeron a las grandes fortunas que levantaron glamurosos balnearios que se han mantenido hasta nuestros tiempos. Tras años de declive en los que los balnearios pasaron a ser reducto de personas mayores, reumáticos o con dificultades respiratorias, estos establecimientos han reorientado su oferta convirtiéndose en acogedores remansos de tranquilidad en los que el visitante sale como nuevo. La fórmula es simple. Es una ecuación resultante al unir salud, belleza, ocio y placer.