Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

De Sirmione a Riva: la ruta de los cinco pueblos más bellos del italiano lago di Garda

Si buscas un road trip diferente, te proponemos una ruta circular por el italiano lago de Garda para descubrir 5 pueblos que, de lo bellos que son, parecen generados gracias a la IA.

Lago di Garda en 5 paradas: descubre sus pueblos más bonitos

Lago di Garda en 5 paradas: descubre sus pueblos más bonitos / Istock / xbrchx

Cuando el viajero pone por primera vez su mira en la región italiana del Veneto lo hace con el objetivo de descubrir la siempre romántica Venecia. No en vano, se trata de uno de los destinos más visitados del mundo. Y, con suerte, si sobran días, se dedica a conocer Verona, conocida por ser el escenario de ‘Romeo y Julieta’ o por monumentos como la ‘Arena de Verona’. También son bastante visitadas ciudades como Padua, Vicenza o Treviso. Y, aunque estos destinos son maravillosos, es una pena que el viajero de fuera de Italia no se anime a descubrir pueblos pequeñitos que parecen sacados de una postal.

El lago de Garda es el lago más grande de Italia.

El lago de Garda es el lago más grande de Italia. / Istock / Andrea Zanchi Photography

Hoy vamos a acercarnos al lago di Garda, a los pies de los Alpes, para realizar una ruta de poco más de 200 kilómetros que nos permitirá conocer los ‘borghi piu belli’. Eso sí, antes debemos conocer algunas curiosidades del lago, como que es el más grande de todo el país y uno de los más profundos de Europa, llegando en algunos puntos a los 300 metros de profundidad. Además, ha servido de inspiración a diversos autores y artistas. El escritor alemán Goethe, por ejemplo, lo describió como un lugar mágico en su viaje por Italia.

El pueblo más bonito de la Costa Amalfitana es también el más pequeño de Italia: "Un mundo antiguo en miniatura"

Adriana Fernández

A pesar de estar cerca de los Alpes, el lago di Garda tiene un clima suave gracias al cual se pueden ver limoneros, olivos y palmeras en sus orillas.  Y es perfecto para practicar deportes de viento como el windsurf o la vela gracias a unos vientos muy regulares conocidos como ‘Ora’ y ‘Peler’.

Hemos hablado de conocer los pueblos más bonitos del Véneto, pero debe saber el viajero que, a pesar de empezar en esta región, nuestra ruta nos va a llevar también a conocer otras villas tanto en Lombardía como en Trentino-Alto Adigio. Y es que, efectivamente, el lago se reparte entre las tres regiones mencionadas.

Bardolino: el pueblo del vino y el aceite de oliva.

Bardolino: el pueblo del vino y el aceite de oliva. / Istock / Flavio Vallenari

Bardolino: el pueblo del vino y el aceite de oliva

Arrancamos en Bardolino, conocido como el pueblo del vino y del aceite de oliva. El centro de este bonito pueblecito es una red de calles perpendiculares que apuntan directamente al lago y, de ello, se deduce que fue en su día un pueblo de pescadores. Los viajeros italianos lo suelen tener en su radar y, de hecho, está considerado uno de los más románticos de todo el lago.

Entre las cosas que el viajero no puede perderse destaca el castillo, una torre cuadrada ligeramente inclinada que se puede ver paseando por la orilla del lago, cerca del puerto. La torre de vigilancia se añadió en el siglo XIV a una construcción defensiva que data del siglo IX. Las murallas que se abren hacia el lago, con dos puertas (la de San Juan y la de Verona) y cuatro torres, también datan de esa época.

Colorido edificio en Bardolino.

Colorido edificio en Bardolino. / Istock / nata_rass

La plaza Matteotti es la plaza principal de Bardolino. Bordeada por edificios que albergan cafés, restaurantes y tiendas en la planta baja, tiene vistas al puerto. Además, en uno de los lados de la plaza se puede contemplar la iglesia de los Santos Nicolás y Severo, con una imponente fachada neoclásica.

Malcesine: el río más corto del mundo

De Bardolino viajamos hasta Malcesine, también en el Véneto y a unos 25 kilómetros. En la ladera del monte Baldo, encontramos este pueblo que enamora a todos los viajeros que lo visitan.

Casco antiguo de Malcesine en el lago de Garda.

Casco antiguo de Malcesine en el lago de Garda. / Istock / Ralph Hoppe

Su centro histórico medieval está dominado por el castillo Scaligero, que alberga el museo de Historia Natural del Baldo y del lago, además de la ‘sala delle Galee’, dedicada a la historia de la navegación en el lago. También merece la pena visitar el palazzo dei Capitani, que data de los siglos XIII y XIV y se asienta sobre restos romanos.

En Malcesine, en la aldea de Cassone, también se puede dar un paseo por las orillas del río más corto del mundo. Se trata del Aril, afluente del Garda, que desde su nacimiento hasta su desembocadura tiene tan solo 175 metros de largo. Y, si lo que apetece es disfrutar de unas inmejorables vistas, se debe subir en teleférico al Monte Baldo.

Riva del Garda: elegancia en estado puro

Una media hora en coche es lo que vamos a tardar en llegar hasta Riva del Garda. Entramos en la región de Trentino-Alto Adigio para descubrir uno de los destinos más elegantes del norte del lago de Garda. Su punto neurálgico es la animada piazza III Novembre, donde se alza la torre Apponale, a la que se puede subir para disfrutar de vistas panorámicas del casco histórico y el lago. Muy cerca está Rocca di Riva, una fortaleza medieval rodeada de agua que hoy alberga un museo y es uno de los rincones más fotogénicos del pueblo.

Vista del lago desde Riva del Garda.

Vista del lago desde Riva del Garda. / Istock / ViliamM

Además del centro histórico, merece la pena pasear hasta el parco Sabbioni, una zona verde con playas donde relajarse o darse un baño. Los viajeros que disfruten con paisajes naturales de ensueño no deben perderse la cascada del Varone, una caída de agua encajada en una garganta rocosa a pocos minutos en coche.

Limone sul Garda: limoneros en terrazas

Llega el momento de volver a la carretera y ahora toca disfrutar de un espectacular road trip, ya que cogemos una carretera panorámica que en 10 kilómetros nos lleva hasta Limone sul Garda, en la región de Lombardía.

Limone sul Garda, en la región de Lombardía.

Limone sul Garda, en la región de Lombardía. / Istock / Ralph Hoppe

Nuestro recorrido empieza por el centro histórico, entrando por la zona del porto Vecchio, el pequeño puerto antiguo rodeado de casitas de colores. Desde ahí, se puede coger la via Garibaldi hasta llegar a la iglesia di San Benedetto. Muy cerca está la ‘Limonaia del Castel’, un histórico jardín de limoneros donde se ve cómo se cultivaban los limones en terrazas tradicionales con unas vistas espectaculares al lago.

Otro imprescindible es la ciclovía del Garda, que comienza justo al norte del pueblo y ofrece uno de los paseos más impresionantes del lago, literalmente suspendido sobre el agua. Y, si el calor aprieta, la playa Cola es una de las mejores de la zona.

La ciclovía del Garda se encuentra en algunos tramos suspendida sobre el agua.

La ciclovía del Garda se encuentra en algunos tramos suspendida sobre el agua. / Istock / SIMON DANNHAUER

Sirmione: termas con vistas al lago de Garda

Llega el momento de conocer el último de los 5 pueblos más bonitos del lago de Garda: Sirmione, también en Lombardía y conocido como la perla del lago de Garda. Situado en una estrecha península, nada más entrar hay que cruzar el castello Scaligero (sí, se llama como el de Malcesine porque hace referencia a la familia Della Scala, el linaje que gobernó Verona entre los siglos XIII y XIV), una fortaleza medieval rodeada de agua que se puede visitar para subir a sus torres y disfrutar de unas impresionantes vistas tanto del lago como del casco antiguo. Desde allí, se pueden recorrer calles como la via Vittorio Emanuele, llena de tiendas y restaurantes, hasta llegar a la piazza Carducci, el corazón del pueblo junto al agua.

Vistas del casco antiguo y el puerto de Sirmione.

Vistas del casco antiguo y el puerto de Sirmione. / Istock / Ralph Hoppe

Siguiendo hacia la punta de la península se encuentran las grotte di Catullo, restos de una enorme villa romana con vistas al lago. Muy cerca está la spiaggia Giamaica, famosa por sus rocas blancas y aguas cristalinas, que nada tienen que envidiar a las playas más espectaculares del mundo. Y, para terminar, lo mejor es relajarse en las termas di Sirmione, conocidas por sus aguas termales.

Castillo de Sirmione o castello Scaligero.

Castillo de Sirmione o castello Scaligero. / Istock / Sergey Dzyuba

Ahora ya solo nos falta recorrer 30 kilómetros que nos separan de Bardolino y nos habrán llevado a conocer (gracias a esta ruta circular), los 5 pueblos más bonitos del lago de Garda. Y, si el viajero se ha quedado con ganas de más, aquí tiene 7 curiosidades que solo descubrirá en un road trip por Italia.