Un recorrido por lugares de Francia que (seguramente) te quedan por descubrir

Admira las maravillas que aún nos reserva el país vecino

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: JackF / ISTOCK

Francia es, junto con Estados Unidos y España, uno de los países que más turistas recibe anualmente en el mundo, a lo que hay que unir su amplísima lista de lugares inscritos como Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. El país galo puede presumir de contar con un patrimonio, unos espacios naturales y una costa excepcionales, y son casi inabarcables los rincones sobresalientes que nos puede ofrecer.

Pueblo de Villefranche, en Francia | StockByM / ISTOCK

Dentro de toda esta enorme oferta, Francia es bien conocida por toda una serie de lugares de fama internacional que pertenecen ya al imaginario turístico universal, pero existen algunos puntos de su geografía que son también visitas imprescindibles dentro de sus fronteras pero que son mucho menos conocidos que los anteriores. Traemos aquí siete ejemplos de este tipo que no pueden faltar en la lista de destinos pendientes del país vecino.

Mers-les-Bains, la vuelta a la Belle Époque

A unas pocas decenas de kilómetros del Eurotúnel, que une Francia e Inglaterra, y en plena costa del Canal de la Mancha, Mers-les-Bains es una preciosa población del departamento de Somme que despliega todo su encanto frente a la desembocadura del río Bresle.

Mers-les-Bains, Francia | AnniePunyakorn / ISTOCK

Un centro vacacional que vivió su mayor esplendor a partir de la segunda mitad del siglo XIX, cuando los parisinos se acercaban a este punto para disfrutar de la playa. Es justo en este periodo cuando se fragua la esencia de esta localidad marinera cuya cara más visible son las casas residenciales de la Belle Époque, donde el Art Nouveau entona su protagonismo frente a los impresionantes acantilados blancos que marcan el final del paseo marítimo y dan paso a un área protegida de senderos que discurren junto a los bordes de los cortantes rocosos.

Mers-les-Bains, Francia | Aurore Kervoern / ISTOCK

Aigues Mortes, sal y murallas de Camargue

Toda una zona de marismas que se anticipan al mar Mediterráneo es el entorno que vamos a encontrar como antesala de esta población peculiar donde las haya.

A no mucha distancia de la ciudad de Montpellier, en el sur de Francia, Aigues Mortes es un núcleo amurallado situada frente a una extensa laguna rosa que forma parte de un conjunto de salinas. El impresionante e intacto recinto amurallado del siglo XIII se refleja en las aguas rosadas de la laguna mientras a poca distancia se extrae la apreciada flor de sal de Camargue.

AGaeta / ISTOCK

Su pasado como primer puerto del Mediterráneo del actual territorio francés nos habla de la antigua importancia de este enclave urbano rodeado por 1640 metros de muralla y veinte torreones que ponen el toque medieval en un entorno de marismas de primer orden en las escalas migratorias de las aves que vuelan entre África y Europa.

Aigues Mortes, Francia | no_limit_pictures / ISTOCK

Auch, la monumental ciudad de la tierra de D’Artagnan

La capital de Gascuña es una ciudad perteneciente al valle del río Gers cuyo casco antiguo se alza en lo alto de una elevación junto a la orilla de este curso fluvial. Situado a tan solo una hora en coche de Toulouse, Auch está claramente dominada por la imponente presencia de su catedral de Santa María, un enorme templo – uno de los mayores de Francia - construido entre los siglos XV y XVII que está incluido en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco dentro de los caminos de Santiago.

Auch, Francia | rustamank / ISTOCK

Frente a ella, la hermosa escalinata de 370 escalones que salva el desnivel entre el centro histórico y el nivel del río es otro de los grandes reclamos de esta población. En ella, una estatua de Charles de Batz-Castelmore, conde de Artagnan y famoso capitán de la guardia de mosqueteros de Luis XIV, nos recuerda que nos encontramos a escasos kilómetros del lugar de nacimiento de este célebre personaje del siglo XVII.

Auch, Francia | rustamank / ISTOCK

Angers, la puerta del Loira

El valle del Loira, del que 280 kilómetros están declarados Patrimonio de la Humanidad, abre sus puertas por el oeste en la desembocadura del río Maine, donde se enclava Angers, la preciosa capital del histórico condado de Anjou. Allí, un colosal recinto defensivo construido en el siglo XIII y custodiado por diecisiete torres, representa una de las fortalezas defensivas mejor conservadas de toda Francia.

Angers, Francia | Musat / ISTOCK

En su interior, sus jardines son una invitación a la relajación y un excelente mirador del resto de la ciudad. Mientras, en su interior se custodia el mayor tapiz medieval de mundo, una obra maestra de 140 metros realizada en el siglo XIV que se ha convertido en una de las mayores atracciones de Angers. Más allá del castillo medieval y su recinto, Angers posee un interesante centro histórico con la Catedral de Saint-Maurice al frente, un edificio gótico que cuenta con un conjunto de vidrieras admirable, especialmente sus rosetones.

Angers, Francia | ChrisAt / ISTOCK

Por otro lado, se trata de una de las ciudades francesas más comprometidas con el desarrollo sostenible, un hecho que está impreso en la cultura de sus habitantes y se muestra en su entramado urbano. 

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Provins, una ciudad medieval Patrimonio de la Humanidad

Provins es una joya con mayúsculas situada a tan solo hora y media por carretera de París. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, esta hermosa población medieval amurallada que cuenta con más de un kilómetro de muros defensivos y veinte torres perfectamente conservadas, es un verdadero capricho y una excursión obligada en toda visita a la capital francesa.

Provins, Francia | fotoVoyager / ISTOCK

Pasear alrededor de su recinto amurallado, perderse entre sus calles para admirar sus casas de entramados y su extenso patrimonio medieval, recorrer sus delicados jardines y su célebre rosaleda o comer en la posada más antigua de toda Francia, son experiencias todas ellas que, sin lugar a dudas, te harán apreciar esta histórica localidad.

Provins, Francia | Aurore Kervoern / ISTOCK

Albi, la otra ciudad rosa del sur de Francia

Toulouse es ampliamente conocida como «la ciudad rosa», pero a setenta kilómetros se encuentra otra importante población que destaca igualmente por las preciosas tonalidades que adquieren sus omnipresentes edificios de ladrillo cuando se pone el sol.

Albi, Francia | dvoevnore / ISTOCK

Albi, a pesar de no ser demasiado conocida internacionalmente, está declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, gracias al buen puñado de monumentos excepcionales que alberga en su interior. El más impresionante de todos ellos es su catedral, el templo de ladrillo más grande del mundo y la catedral pintada de mayor tamaño de toda Europa. Construida entre los siglos XIII y XV, sus casi 20000 metros cuadrados de frescos sorprenden al visitante la primera vez que accede a su interior.

Albi, Francia | SergiyN / ISTOCK

Junto a ella, el palacio episcopal – Albi también es conocida como «la ciudad episcopal» - y el palacio de la Berbie, son los otros dos grandes edificios de la población. Erigidos junto al río Tarn, sus jardines son un regalo para la vista que se asoman al curso fluvial.

Por su parte, el palacio de la Berbie acoge el museo Toulouse-Lautrec, donde se recoge la colección más importante del mundo dedicada al artista – no obstante, Albi fue su lugar de nacimiento -. Al margen de este epicentro artístico, no podemos dejar de pasear por los barrios medievales – especialmente el Castelviel y el Castelnau - o relajarnos mientras caminamos a lo largo del río Tarn.

JackF / ISTOCK

Saorge, a caballo entre Italia y Francia

Los Alpes Marítimos nos reservan una grata sorpresa a un paso de la frontera entre Francia e Italia. Allí, escondido entre los abruptos relieves de las gargantas de Saorge, se emplaza el precioso y pintoresco pueblo del mismo nombre que nada tiene que ver con las típicas estampas que relacionamos con la cercana Costa Azul.

Saorge, Francia | RolfSt / ISTOCK

En efecto, esta población cuyas casas parecieran suspendidas en la roca tendiendo sus fachadas al fondo del valle, donde discurre el río Roya, es un pueblo de apariencia inclasificable, fácilmente atribuible a otras partes del planeta. Nada nos hace presagiar que este reducto a caballo entre Italia y Francia – perteneció durante varios siglos al país transalpino al formar parte del histórico condado de Savoy – se encuentra a tan solo unas decenas de kilómetros de la glamurosa Niza.

Saorge, Francia | LianeM / ISTOCK

El monasterio de Saorge, reconvertido en casa de escritores y literatos a principios del siglo XXI, es el centro cultural de una población en la que sobresalen las flechas de sus iglesias y el campanario de la capilla de Santa María del Poggio.