Siete dioses

Las leyendas fundacionales fijianas –siete canoas con guerreros que navegan en busca de nuevas tierras– sirven de inspiración al ron Seven Tiki, un placer secreto de las islas que llega ahora a España.

El origen del ron Seven Tiki está ligado a la tradición mitológica fijiana. Según cuenta una leyenda del Sur del Pacífico, siete canoas tripuladas por valientes guerreros atravesaron el océano, en busca de tierras desconocidas, hasta llegar a las Islas Fiji. Sus únicos guías fueron siete tikis, dioses tallados en la proa de cada canoa. En su viaje descubrieron la caña de azúcar, que se originó hace más de 6.000 años en esas tierras lejanas. Los espíritus de los dioses les enseñaron a elaborar el néctar del cielo y, en agradecimiento, se dice que los navegantes nombraron a la bebida Seven Tiki. La leyenda termina con la premonición de que algún día los hombres de Fiji deberán compartir su secreto con pueblos de tierras lejanas, tal y como ha sucedido con la entrada de este ron añejo en Europa a través de España.

La bebida tiene dos características relacionadas con su origen que la convierten en única: la caña de azúcar y el agua pura. Sobre la tierra rica y fértil de Fiji existe una tradición milenaria en el cultivo de la caña de azúcar. De hecho, se cree que la caña de azúcar creció por primera vez hace más de 6.000 años en las islas del sur del Pacífico. Además, la ubicación de Fiji y su entorno hacen que su clima tropical sea único. Las abundantes lluvias estivales penetran en las profundidades de la tierra de roca volcánica, filtrando así el agua y convirtiéndola en una de las más puras del planeta, exenta de cualquier tipo de contaminación. La caña de azúcar milenaria de Fiji y la pureza de sus aguas crean las condiciones idóneas para la elaboración de un ron con materias primas del más alto nivel. El proceso de elaboración incluye el envejecimiento en barricas de roble. El resultado es Seven Tiki, un ron oscuro único, con carácter y de múltiples matices.

Al catar el ron se mezclan en el paladar la madera de roble, los toques de vainilla que recuerdan a crema de caramelo, un gusto a jengibre y frutas caramelizadas (especialmente toffee y banana) y ciertas notas de albaricoques e higos deshidratados.

Para su lanzamiento en España, un grupo de guerreros fijianos se ha trasladado a España para difundir la cultura y las danzas de su país. En las diversas presentaciones que están llevando a cabo ataviados con las ropas y pinturas tradicionales bailan el haka, la danza de los guerreros polinesios llena de agresividad y energía. Se puede consultar un blog sobre la cultura fijiana en www.seventiki.com.