Segura de la Sierra

La fortaleza que inspiró a Jorge Manrique y a Quevedo.

Manuel Mateo Pérez

SEGURA DE LA SIERRA, Jaén
La fortaleza que inspiró a Jorge Manrique y a Quevedo
Inexpugnable y altivo, el Castillo de Segura de la Sierra se alza sobre un majestuoso roquedal que vigila y otea el norte del parque natural más extenso de España. La fortaleza, construida por los almohades sobre los restos de una vetusta atalaya de época romana, fue conquistada por los cristianos a mediados del siglo XIII y, desde entonces, constituyó una marca, una frontera, un territorio mítico por el que batallar y dar la vida si fuera necesario. Así debió de pensarlo don Rodrigo de Manrique, que fue comendador de Segura, y a cuyo hijo la literatura española debe algunas de las iluminadas estrofas elegíacas jamás antes dedicadas a un padre. El poeta Jorge Manrique vivió en Segura desde que era niño y aquí escribió buena parte de su magnífica obra. La villa jiennense también fue lugar de inspiración para el genial Francisco de Quevedo, del que las malas lenguas aseguran que se amancebó con una joven de ojos negros y mirada penetrante.
El Castillo de Segura de la Sierra ocupa un otero rocoso, encumbrado en mitad de la sierra. A los pies de la fortaleza se recuesta el pueblo de calles estrechas y casas encaladas. Subir hasta el castillo deja sin aliento hasta al más fuerte. Pero habrá merecido la pena, aunque sólo sea por admirar una de las más hermosas panorámicas de la Sierra de Segura. Desde la azotea de la torre del homenaje se divisan las desdentadas cumbres de la serranía jiennense, presididas por el majestuoso Yelmo, y hacia el norte las tierras pardas y llanas de Ciudad Real y Albacete.
A los pies de la alcazaba hispano-musulmana, Segura de la Sierra cobija un buen puñado de monumentos de máximo interés. El primero de ellos es su Ayuntamiento, un noble edificio renacentista unido a un arco adintelado. La calle del Ayuntamiento asciende hasta la Iglesia de Santa María del Collado, un templo del siglo XVI que cobija en su interior imágenes de estilo gótico. Frente a la iglesia manan los caños de la fuente imperial de Carlos V, blasonada con el escudo de armas del emperador. Calle arriba se encuentra la casa donde habitó Jorge Manrique. Su fachada está muy restaurada, pero aún conserva un arco de medio punto decorado con motivos vegetales. En la zona baja del pueblo quedan los Baños Árabes, uno de los dos que aún se conservan en la provincia de Jaén. Los baños se distribuyen en las salas fría, templada y caliente. Todas ellas están cubiertas de bóvedas de medio cañón con claraboyas.
Restaurante La Mesa Segureña . Calle Postigo, 2. Tf: 953 482 101
Hotel Los Huertos del Segura . Calle Castillo, 11. Tf: 953 480 402
Oficina de información turística de Segura de la Sierra . Tf: 953 48 02 80 (Ayuntamiento) y www.ayuntamiento-seguradelasierra.com