Globos de Oro 2021: de Nueva York a Los Ángeles, dos escenarios de premio

La Rainbow Room en Nueva York, con 87 años de historia a sus espaldas, y el International Ballroom del hotel Beverly Hilton, con más de 50 años retransmitiendo ceremonias de premios, serán las dos sedes de los Globos de Oro más especiales de la historia, que se celebran este domingo 28 de febrero prácticamente de forma virtual 

María Escribano
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Foto: SeanPavonePhoto / ISTOCK

Por primera vez en la historia de los Globos de Oro, las nominaciones fueron anunciadas de forma virtual por Sarah Jessica Parker, desde su casa del Greenwich Village de Nueva York, y por Taraji P. Henson desde la suya. Y es que esta 78 edición de los premios otorgados por la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA) es especial por varios motivos.

En primer lugar, por la pandemia de coronavirus, que ha hecho que la ceremonia del 28 de febrero se celebre en dos sedes distintas también por primera vez: Nueva York y Los Ángeles. Y en segundo lugar, por la polémica destapada por el diario Los Angeles Times sobre comportamientos presuntamente poco éticos a la hora de elegir a los nominados por parte de los periodistas.

Volviendo a las sedes, este año la ceremonia será presentada de nuevo por las cómicas Tina Fey y Amy Poehler. Tina lo hará desde la famosa Rainbow Room de Manhattan, mientras Amy estará en la casa habitual de los Globos de Oro, el hotel Beverly Hilton.

HOTEL BEVERLY HILTON

Desde hace más de 50 años se han celebrado los Golden Globes en el Beverly Hilton, contando esta edición de 2021. Más de 50 años en los que ha habido anécdotas de todo tipo, pero valgan estas dos: la incursión del primer menú totalmente vegano en la ceremonia de 2020 o el salto a la piscina Aqua Star que dio Angelina Jolie cuando ganó su tercer Globo de Oro por Inocencia interrumpida en 1999, emulando a Esther Williams, la famosa actriz nadadora que fue quien inauguró esta piscina, la más grande de Beverly Hills.

Situado en el 9876 de Wilshire Boulevard, en Beverly Hills, el Beverly Hilton se encuentra a unos pasos de Rodeo Drive. Se inauguró un 12 de agosto de 1955 por Conrad Hilton, quien contrató al arquitecto de Hollywood, Welton Becket, para su diseño. El hotel fue el primero en incluir aire acondicionado en todas las habitaciones y también el primero en instalar ascensores ultrarrápidos.

Merv Griffin en el hotel Beverly Hilton. | DOUG PIZAC

Años después, en 1987, pasaría a manos de Merv Griffin, presentador televisivo pero también empresario de medios de comunicación. No sería la última vez que cambiaría de manos. En 2003 lo compró el empresario Beny Alagem, quien lo sometió a una renovación por valor de 80 millones de dólares que terminó en 2008. En 2019 el Beverly Hilton también estuvo de obras, obras que añadieron un restaurante, un lobby y renovaron habitaciones. El año pasado, en 2020, el hotel celebró su 65 aniversario con una nueva renovación que afectó a sus 566 habitaciones y a otros espacios al aire libre.

Hotel Beverly Hilton.  | cineman69 / ISTOCK

Sin embargo, el verdadero icono del hotel no son las habitaciones, su restaurante o su piscina, sino una escultura. Hablamos de Starburst, una pieza que representa una explosión de estrellas diseñada por el artista Bernard Rosenthal y que en su día presidía el lobby del hotel. Pesaba más de 220 kilos y medía cuatro metros y ha estado en el hotel desde su inauguración. Hoy, una porción de la escultura original se sigue exponiendo en el patio Oasis. Dormir en el Beverly Hilton sale por unos 229 euros la noche, aunque la suite presidencial puede ascender a los más de 4.000 euros.

INTERNATIONAL BALLROOM

Pero es en un espacio concreto, el International Ballroom (antes Bali Room), en el que tiene lugar la ceremonia de los Globos de Oro. Este nightclub, en el que caben hasta 1.300 invitados, es capaz de albergar unos premios o convertirse en pista de patinaje si la ocasión lo requiere. Y presume de tener la mejor tecnología del momento, los cinco millones de dólares que se han gastado en ella pueden ser la causa.

Ceremonia de los Globos de Oro 2020 en el International Ballroom.  | Justin L. Stewart

Por el International Ballroom han pasado desde presidentes como John F. Kennedy hasta las principales estrellas de Hollywood, como Cary Grant o Judy Garland, e incluso miembros de la realeza, como la princesa Grace Kelly. Desgraciadamente, también ha vivido trágicas muertes, como la de Whitney Houston en la bañera de la habitación 434 en 2012.

Entrada al Beverly Hilton.  | Chris Pizzello / GTRES

RAINBOW ROOM

La Rainbow Room es la famosa sala de eventos situada en la planta 65 del 30 Rockefeller Plaza, el famoso rascacielos art déco diseñado por Raymond Hood en 1933. Dada su ubicación, es una de las salas de fiestas más altas de todo Nueva York. Sus intentos por preservar su decoración original le han valido varios premios de arquitectura. Es en este edificio donde se encuentran los estudios NBC, que son los que retransmiten la ceremonia.

Rascacielos 30 Rockefeller Plaza en Rockefeller Center.  | SeanPavonePhoto / ISTOCK

La Rainbow Room se inauguró en 1934 y estuvo a punto de llamarse Estratosfera, pero en el último momento decidieron cambiarle el nombre. En 1938 se hizo famosa por servir en su restaurante salmón recién pescado en el día en la península canadiense de la Gaspesia.

De 1942 a 1950, la sala se cerró como consecuencia de la crisis tras la Segunda Guerra Mundial. Los bailes y las cenas en la planta 65 se suspendieron por unos años. En 1966 se celebraron en ella por primera vez unos premios, los Tony.

Rainbow Room en el 30 Rockefeller Plaza.  | Rockefeller Center

En 1979 se realizaron obras en su interior para elevar un poco la zona de comedor y así mejorar la vista panorámica de Manhattan. Varias obras más se efectuaron en los siguientes años mientras la Rainbow Room seguía innovando. Por ejemplo, en 1995, el barman Dale DeGroff fue el que orquestó las primeras cenas de cóctel en las que cada plato de comida se complementaba con un cóctel personalizado. De hecho, la fama del cóctel Cosmopolitan le viene de esta sala, desde que Madonna fue fotografiada bebiéndose uno de ellos en una fiesta.

Su reapertura final tuvo lugar en 2014, tras una multimillonaria renovación a cargo del arquitecto Michael Gabellini. Fruto de ella apareció el nuevo cocktail lounge bar SixtyFive.