San Giorgio Maggiore y La Giudecca, las dos islas desde donde tener las mejores vistas de Venecia (y huir de las masas)

San Giorgio y La Giudecca son dos remansos de paz alejados del turismo de masas al otro lado de la Laguna veneciana

Sibila Freijo
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Foto: DigiStu
Vistas de Venecia desde el campanario de la basílica de San Giorggio | Sibila Freijo

A veces para ver Venecia en toda su dimensión y huir de las masas hace falta salir de Venecia.  Sólo hay que coger un vaporetto y trasladarse a una de las muchas islas cercanas. La mayoría de los turistas suelen optar por  Murano y la colorida Burano pero nosotros hemos elegido otras más discretas: la isla de San Giorggio Maggiore y La Giudecca, dos remansos de paz desde donde se obtienen las mejores vistas de una de las ciudades más bonitas del mundo.

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San Giorgio está  a 5 minutos en vaporetto de Venecia. Las vistas esplendorosas de la Plaza de San Marcos y el Campanille así como de toda la “laguna” veneciana son apabullantes y sorprende siempre ver una ciudad tantas veces vista y fotografiada bajo otro punto de vista.

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Vistas de Venecia desde la Fundación Cini, en la isla de San Giorgio | Sibila Freijo
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 San Giorggio Maggiore está al lado de otra isla muy famosa, La Giudecca. Ambas forman parte de las islas principales de Venecia. Es, sobre todo, conocida por la basílica de San Giorgio antiguo monasterio benedictino, que empezó a ser construida por el afamado arquitecto Andrea Palladio en 1566. De estilo renacentista y con una maravillosa fachada de mármol blanco sobre la que refleja la intensa luz de la laguna, es considerado como uno de los templos más bellos de Italia. En la basílica se encuentran importantes obras de arte de, Ricci, Bassano o Tintoretto.

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Las mejores vistas de Venecia

 Desde el campanario –cuya entrada cuesta 3 euros- se pueden contemplar las mejores vistas sobre una Venecia que se asoma al Adriático y sobre las otras islas cercanas. Un panorama que vale la pena la visita con creces ya que pocas veces se puede ver Venecia a vista de pájaro.

Sibila Freijo

Durante la época de la república veneciana el monasterio se convirtió en lugar de hospedaje de personalidades extranjeras y en el siglo XIX cuando la isla de San Giorgio se convirtió en puerto franco, se convirtió en cuartel de artillería.

El recinto acoge importantes tesoros como una importantísima y antigua biblioteca y un laberinto construido en los años 80 en memoria y homenaje al escritor Jorge Luis Borges, que tenía a Venecia como uno de sus lugares favoritos del mundo.

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El remanso de paz de La Giudecca

Apenas a unos minutos en vaporetto de San Giorggio aparecemos en La Giudecca, otra de las islas principales de Venecia y bastante más grande que la anterior, una isla en el que, si uno se interna por sus calles y canales es fácil no cruzarse con nadie.  

Vista de la isla de la Giudecca que fue antiguamente el barrio judío de Venecia. | Lenorlux
Vista de las casas dando a la laguna veneciana de la Giudecca | omada
Sibila Freijo

La Giudecca pertenece al barrio del Dorsoduro veneciano, ya que solo la separan 300 metros y unos minutos en vaporetto de la ciudad.  Antiguamente fue un asentamiento judío antes de que existiera el ghetto de Venecia. Luego fue lugar de recreo y vacaciones de los nobles, después, centro artesanal e industrial  y ahora es frecuente que algunos turistas se queden allí escapando de las masas y de los altos precios de los alojamientos en Venecia y porque en Giudecca se encuentran tiendas y supermercados normales y la vida es más barata.

Las maravillosas vistas desde el barrio de la Giudecca, situado a pocos minutos de Venecia en vaporetto | Pascal DHOERAENE

Lo más destacado de La Giudecca, además de sus espectaculares vistas es la Iglesia del Rendentor, de Palladio, y el Molino Stucky, un edificio industrial del siglo XIX y convertido ahora en hotel de lujo con una azotea desde donde contemplar  unas increíbles vistas de Venecia… Aunque lo mejor es perderse por sus calles y canales y al terminar,  tomarse un helado o un Aperol Spritz en una de sus terrazas mientras se contempla Venecia y se sigue con la mirada el rumbo de los enormes trasatlánticos que llegan a la ciudad.

Restaurantes dando a la laguna de Venecia en la Giudecca | Sibila Freijo