Samaná, el lujo inesperado de los hoteles boutique

María Bayón

Si Samaná es el secreto mejor guardado de la República Dominicana, los hoteles boutique son, sin duda, el secreto mejor guardado de la península de Samaná. La región más inexplorada del Caribe cuenta con un patrimonio hotelero envidiable y completamente inesperado.

El concepto de hotel boutique nace como una respuesta alternativa a las grandes cadenas todo incluido y convierte la estancia en un tiempo de lujo, dedicado en exclusiva a sus gustos y apetencias. Porque el objetivo de este tipo de alojamientos es cuidar al cliente como si fuera de la familia, arroparlo como a un viejo amigo largamente esperado. Un trato personalizado y exclusivo donde cualquier mimo es posible y cualquier deseo alcanzable.

Son establecimientos pequeños, de pocas habitaciones y servicio exquisito, lugares dedicados a transformar su estancia en un viaje a la carta.

Samaná dispone de numerosos lugares de ensueño, rincones privilegiados donde la naturaleza ofrece lo mejor de sí misma y el silencio es una opción buscada y apreciada. En muchos de estos parajes existe un hotel boutique, una isla de calma en la que desconectar por completo de la agobiante rutina diaria. Los españoles, en general, conocemos poco este tipo de alojamientos. Las principales agencias tienden a ofrecer paquetes todo incluido, donde el hotel representa casi un pequeño pueblo dedicado al ocio y la diversión. Los hoteles boutique ofrecen otro tipo de descanso. Hemos elegido los mejores para que su estancia en Samaná resulte inolvidable:

Hotel Casa Colonial. Para los que viajen rumbo a Puerto Plata, una exquisita opción, un perfecto alto en el camino. Abierto en 2004, el hotel es obra de la arquitecta dominicana Sarah García, hija de uno de los empresarios hoteleros más prósperos de la isla. Ya desde la distancia se aprecia que el hotel es un lugar único, pues su elegante silueta blanca se recorta majestuosa contra el intenso azul de la costa de Puerto Plata. Es un oasis de buen gusto decorado con mimo y lleno de detalles. Muebles de maderas nobles, cortinajes de seda, fl ores imposibles y obras de arte en cada rincón. Por cuidarse se cuida hasta el aroma que desde la misma puerta de entrada envuelve al viajero y lo acompaña durante su estancia.

La espectacular piscina se funde con la línea del horizonte y sus jacuzzis al aire libre nos transportan a mundos de ensueño donde el descanso y el placer caminan de la mano. El hotel cuenta con un modernísimo spa y un centro de belleza de tecnología puntera en el que los adelantos estéticos conviven con la calma de las cosas bien hechas. El bienestar del cliente constituye el objetivo principal y la fusión con el entorno es una norma que aquí también se cumple. El aroma de las plantas acompaña todo el recorrido por el balneario. Su tratamiento estrella es la exfoliación con piedras de ámbar, una experiencia única que prepara inmejorablemente la piel para disfrutar de lo mejor del sol.

Otro de los placeres del establecimiento reside en su exquisito restaurante. La fusión de comida internacional y criolla no deja indiferente y la cava de vinos es una de las mejores de la isla. El hotel, en defi nitiva, es un espacio exquisito para premiarse, para dejarse llevar por lo mejor de la vida.
Hotel Casa Colonial. Playa Dorada. República Dominicana.
? 00 1 809 320 32 32.

Villa Serena. Situada cerca de Las Galeras, una de las zonas más bellas y salvajes de Samaná, esta mansión colonial, construida en madera blanca, se ubica en una coqueta cala de aguas transparentes. Frente a ella, el azul del horizonte se rompe con un pequeño islote al que los más valientes pueden acceder nadando. El nombre no defrauda y la calma que se respira no tiene precio. Ninguna de sus habitaciones tiene teléfono o televisión, y el ambiente acogedor invita a relajarse desde el primer momento.

El hotel, regentado únicamente por mujeres, nos obliga a viajar en el tiempo, cuando el lujo estaba en los detalles. Como explica Paula Pascale, su directora, se trata de crear recuerdos que empujen a los clientes a repetir cada año. Su exquisito restaurante -de clara inspiración francesa- y su variada carta de vinos terminan por convencer al más sibarita de los viajeros. Y si un torrencial aguacero tropical se cruza en su camino, la elegante galería de madera es el refugio ideal para ver cómo pasa la tormenta mirando desdibujarse la línea del horizonte.
Villa Serena. Las Galeras. Samaná. República Dominicana. Apartado Postal. 51-1.
? 00 1 809 538 00 00. www.villaserena.com

Hotel Todo Blanco. Oculto por una exótica cortina de fl ores y plantas tropicales, el hotel puede pasar desapercibido al ojo que busca grandes superfi cies. Es un lugar pequeño y risueño que sólo cuenta con ocho habitaciones, todas ellas decoradas con mimo y exceso de buen gusto; el espacio ideal para convertir al tiempo en un aliado y manejarlo a nuestro antojo. De nuevo, la madera blanca es la protagonista de galerías y corredores, la excusa perfecta para perderse a descansar en sus apetecibles terrazas. Regentado por un matrimonio italiano, el trato es familiar y la cocina casera es excelente. Como en casi todos estos alojamientos, ofrece planes personalizados o de grupo a sus clientes, haciendo que las vacaciones sean la aventura que usted quiera elegir.
Hotel Todo Blanco. Las Galeras. Samaná. República Dominicana.
? 00 1 809 538 02 01. www.hoteltodoblanco.com

Bahía las Ballenas. Situado en Las Terrenas, el animado núcleo urbano del norte de Samaná cuenta con una privilegiada ubicación. Rodeado de cocoteros y con vistas a una playa paradisíaca, el establecimiento cuenta además con un centro de buceo para todos aquellos que quieran disfrutar y conocer la costa por dentro. También resulta posible dejar pasar el tiempo en su fantástica piscina con jacuzzi o mimar su cuerpo en el solicitado centro de estética, lo que convierte las vacaciones en una auténtica cura de belleza física y mental.
Bahía las Ballenas. Las Terrenas. Samaná. República Dominicana.
? 00 1 809 240 60 66. www.las-terrenas-hotels.com