Las rutas de tren más bonitas de Gran Bretaña

Gran Bretaña se vuelve aún más encantadora entre raíles.

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Desde la Revolución Industrial, el tren ha sido el medio de transporte estrella de las islas británicas. Los rudimentarios sistemas primigenios, que respiraban entre los vapores del carbón, se han ido perfeccionando hasta dar lugar a trenes silenciosos de alta velocidad. Lo que no ha cambiado a lo largo de los años ha sido la red de conexiones depurada, alcanzando todos los rincones del archipiélago, ni el gusto de los ingleses por el embelesador chasquido de las ruedas sobre los raíles metálicos. El “countryside” es la verdadera joya de la corona británica. Y la mejor manera de descubrirlo es en un cómodo viaje, con toda su naturaleza y cultura recorriendo las ventanillas del compartimento.

Las posibilidades ferroviarias que despliegan las islas británicas son numerosas y se adaptan a las preferencias y necesidades de los viajeros, sean cuales sean estas. Para recorrer Gran Bretaña sin barreras, la mejor opción es el pase BritRail Euro GB. Este pase, que se puede adquirir en la tienda de Visit Britain, otorga viajes ilimitados por toda Inglaterra, Escocia y Gales. Si la inquietud viajera no se extiende por tantos kilómetros y es, en concreto, el sur de Inglaterra sobre el que recae el interés, el pase idóneo es BritRail London Plus Pass. Con este billete, quedan a mano ciudades tan emblemáticas como Oxford, Cambridge, Brighton, Bath, Salisbury, Stratford-upon-Avon o Canterbury

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En la otra punta cardinal de Gran Bretaña, se establece el Distrito de los Lagos. Esta región, de las pocas montañosas de la isla, está considerada una de las más bonitas de toda Inglaterra. Así también lo creían los lake poets, los numerosos literatos que migraron a esta zona rural, lugar en el que encontraban la inspiración para crear sus obras. Desde 1869, el Lakeside and Haverthwaite Railway se abre paso en el corazón de esta región. Gracias a las labores de restauración llevadas a cabo tanto en su motor de vapor como en sus vagones, actualmente se puede disfrutar de un paseo por el sur de Windemere en una auténtica locomotora decimonónica

Otro de los trenes de vapor que sigue operando en las islas es el Gloucestershire Warwickshire Railway. Esta locomotora de principios de siglo recorre las encantadoras colinas Costwolds, un lugar que mantiene la auténtica esencia de la tradición británica, cuyos paisajes parecen ilustraciones de fábulas y cuentos, tanto que ha sido bautizado como "La zona Cotswold de Belleza Natural Sobresaliente”. Con Toddington como punto de partida, la ruta ferroviaria se extiende por 10 kilómetros hasta llegar a Cheltenham. Durante el trayecto se incluye una visita al Bourton-on-the-Water, Chipping Campden y al puente de hierro de Gorge, el primer puente de acero que se construyó en el mundo, actual Patrimonio de la Humanidad. 

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El lujo también tiene cabida en un paseo sobre raíles. El mejor ejemplo de ello es el exclusivo The Belmond Royal Scotsman. Tan sólo se permiten 36 pasajeros por viaje en este palacio sobre raíles. El tren, cuyo interior se ha diseñado con la misma elegancia que un club londinense, dispone de 18 lujosos compartimentos con baño privado. Las zonas comunes permiten vivir una experiencia que se asemeja a una estancia en la alta sociedad inglesa, tomando el té a media tarde o cenando a la luz de centelleantes candelabros de plata. Pero el auténtico lujo es el trayecto en sí. El ferrocarril recorre las Tierras Altas de Escocia, entre montañas, bosques e impresionantes lagos. Con salida en la estación de Waverley en Edimburgo, se ofrecen distintas actividades temáticas a los pasajeros, siendo la más popular el Classic Whisky Journey, una inmersión completa en la cuna del dorado whisky escocés. 

Gran Bretaña es un escenario cinematográfico sin parangón. El Jacobite Stream Train recorre algunos de los escenarios de clásicos del celuloide inolvidables. Sus ventanillas se convierten en una pantalla viva que reproduce fotogramas de “Los inmortales” o “Local Hero”, pues las playas del Loch Morar son parte del recorrido del tren. La magia también tiene cabida en este viaje, los raíles cruzan el viaducto de Glennfinnan, el conocido pasaje que llevaba a los magos y brujas hasta Howarts. Los 135 kilómetros de este viaje también recorren parajes tan impresionantes como los del pico Ben Nevis o Arisaig, en la parte occidental de la isla. 

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La noche también es para los trenes. El Caledonian Sleeper es uno de los últimos ferrocarriles nocturnos que quedan en Gran Bretaña. Este tesoro romántico se niega a desaparecer y, por ello, ha sido totalmente reformado para que los nuevos viajeros puedan disfrutar de un viaje de lujo sobre raíles con retazos de nostalgia. El punto de partida es Londres, finalizando en Edimburgo y Glasgow. El camino es la ruta Highland, popularmente conocida por poseer algunos de los paisajes más impresionantes de Escocia. Un viaje que guía hacia el glaciar Loch Treig, a los pies de la cumbre más elevada de Reino Unido, el Ben Nevis. Sin olvidar Fort William, uno de los asentamientos gaélicos más importantes del país, en dirección a Mallais, uniendo “La Carretera de las Islas”.