La naturaleza en Suiza se despliega sin medida
La naturaleza en Suiza se despliega sin medida / Istock / Andrei Gustavo Paulmichl

Rutas de senderismo, lagos como espejos y panorámicas de vértigo: “Aquí las montañas están siempre presentes”

Descubrimos algunos de los paisajes más inéditos de Suiza a través de sus sorprendentes regiones alpinas.

Más de 65.000 kilómetros de senderos señalizados recorren Suiza, una cifra que abruma para un país cuyo tamaño no es muy grande. Esa red de caminos deja constancia de la relación del país con la naturaleza, una conexión que se muestra con mayor esplendor en regiones como Lucerna, Friburgo y Schilthorn.

Perfiladas por valles, lagos y montañas demuestran que el país posee un catálogo natural infinito encargado de definir la vida local. Lagos donde se reflejan montañas, praderas cuyo silencio es irrumpido por cencerros lejanos, bosques horadados por gargantas y picos que vigilan los horizontes. Aquí, la precisión suiza se aplica a las rutas perfectamente señalizadas, a los barcos que conectan pueblos o a los funiculares que salvan desniveles abruptos.

El lago Lucerna en Suiza

El lago Lucerna en Suiza

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Qué ver en la región de Lucerna, hecha de lagos que abrazan montañas

Lucerna es conocida por su puente medieval, que da acceso al casco histórico, aunque alejándonos unos minutos del centro podremos descubrir otra de sus caras, esa que ha hecho que la región sea una de las más visitadas del país. El Lago de los Cuatro Cantones, también conocido como Lago de Lucerna, será el punto de partida para algunas de las excursiones más espectaculares del corazón de Suiza.

Sea cual sea el lugar al que nos dirijamos, el Monte Pilatus protagonizará nuestro telón de fondo. Subir a este gigante rocoso es posible mediante el tren cremallera más empinado del mundo. Otra opción es hacerlo en telecabina, partiendo desde Kriens para sobrevolar densos bosques y, a continuación, tomar el teleférico “Dragon Ride” hasta la cima. Una vez en la cumbre, podremos disfrutar de espectaculares vistas que abarcan desde el lago hasta los Alpes berneses. En días despejados es posible, incluso, vislumbrar el macizo del Gotardo.

Panorámica del Monte Rigi sobre el lago Lucerna

Panorámica del Monte Rigi sobre el lago Lucerna

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Otra excursión indispensable en la región de Lucerna es el Monte Rigi, ya sea recorriendo sus senderos, aptos para caminantes de cualquier nivel, o en un tren cremallera que funciona desde el siglo XIX. Desde lo alto se contemplan varios lagos y picos.

Aquellos que busquen actividades más relajadas pueden optar por subir a uno de los barcos que recorren el lago para navegar entre montañas. Además, este medio se puede combinar con ferrocarril y teleférico en un solo billete, haciendo que la experiencia resulte de lo más completa.

Otros lugares que no deben faltar en Lucerna es el Bürgenstock y su ascensor exterior al Hammetschwand, el más alto de Europa o el sendero Weg der Schweiz (Camino Suizo) que bordea parte del lago.

La ciudad medieval de Gruyères en la región de Friburgo

La ciudad medieval de Gruyères en la región de Friburgo

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Qué ver en la región de Friburgo, pura tradición alpina

El paisaje ondulado de Friburgo encierra granjas y pueblos medievales donde se respira una gran autenticidad. En las praderas se cría la famosa vaca friburguesa de mancas negras de la que sale uno de los tesoros gastronómicos del país, el queso Gruyère.

La zona de Gruyères es idónea para quienes buscan un viaje que combine cultura y naturaleza. El pueblo se levanta sobre una colina entre el Moléson y la Dent du Chamois, dos montañas con senderos y miradores donde practicar diversas actividades a lo largo de todo el año.

El cantón de Friburgo en Suiza

El cantón de Friburgo en Suiza

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El Moléson ejerce como un impresionante balcón natural sobre la región. Desde la cima se observan los Prealpes friburgueses, el Lago de Gruyère y hasta el Mont Blanc, en caso de que el día esté muy despejado. Además de senderismo, el parapente suele ser una actividad común en esta montaña, otra forma emocionante de disfrutar de sus vistas.

En el lago de Gruyère, uno de los lagos artificiales más bonitos de Suiza, se estilan los recorridos en barco o en kayak. Si lo que se busca es una experiencia más gastronómica, podremos dirigirnos a la Maison Cailler, la fábrica de chocolate más antigua del país o la quesería la Maison du Gruyère.

Un teleférico en Schilthorn

Un teleférico en Schilthorn

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Qué ver en Schilthorn, el reino de los picos afilados

Las montañas más imponentes se alzan en la región de Schilthorn. Con 2.970 metros de altitud, el Schilthorn es uno de los miradores más alucinantes de los Alpes berneses.

Este increíble lugar se popularizó tras aparecer en la película “Al servicio secreto de Su Majestad” (1969) de la saga James Bond, motivo por el que su restaurante giratorio lleva el nombre de Piz Gloria. El edificio futurista ofrece panorámicas de más de 200 picos a unos 3.000 metros, entre los que figuran el Eiger, el Mönch y el Jungfrau.

Además del mirador, en esta zona se puede practicar senderismo hacia Mürren y Birg con vistas de vértigo, o recorrer pasarelas suspendidas sobre el vacío, como el Skyline Walk o el Thrill Walk.

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