De ruta por Turín, la sede de Eurovisión 2022

La ciudad cuenta con una oferta completa para todas aquellas personas que la visitan

Albert Falcó
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Foto: Juan Coma

Turín fue el embrión de la actual Italia y, de hecho, fue la primera capital del estado italiano unificado. Aunque menos conocida que Roma u otras ciudades, esta urbe un destino único para visitar en cualquier momento del año.

Su patrimonio, su historia, su proximidad con los Alpes, el diseño y la gastronomía son algunos de los muchos alicientes que ofrece la majestuosa capital del Piamonte.

Además, Turín será la sede del Festival de Eurovisión 2022 con toda la diversión y buen ambiente que reúne cada año este evento en la ciudad Europea en la que se celebra.

¿Estás pensando en viajar a Turín próximamente? Te explicamos todos sus secretos.

La historia de Turín

Turín cuenta con un gran patrimonio formado por los palacios y residencias de la casa real de Saboya, la dinastía que reinó en Italia entre 1861 y 1946, que en 1997 fueron añadidas a la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Uno de ellos es el Palacio Real que acoge en su interior espacios de visita obligatoria como la Galería Sabauda, la Armería, la Biblioteca Real y el Museo Arqueológico. Estos cuatro emplazamientos constituyen los Museos Reales de Turín.

Turín cuenta con un patrimonio histórico muy importante | Juan Coma

A poca distancia se encuentra el Palacio Madama y su espléndida fachada barroca y el Museo Cívico de Arte Antiguo, con unos jardines majestuosos. De visita obligatoria también son el Castillo y el Borgo del Valentino, situados en el parque del mismo nombre, a orillas del río Po. En las cercanías de Turín se encuentran otros emplazamientos históricos como el Palacio de Venaria y el Castillo de la Mandria.

Turín es ideal para recorrer a pie y caminar por algunas de sus calles y plazas más emblemáticas como la Via Roma, la Porta Palatina o las Piazza San Carlo y Castello. Aquí se encuentran algunas de las muestras de su importante patrimonio religioso como la iglesia de San Felipe Neri o su catedral donde está la Sindone o Sábana Santa, uno de los símbolos turineses por excelencia.

Qué comer en Turín

La gastronomía de Turín es deliciosa. Sus especialidades locales y regionales merecen un espacio en la ruta para ser degustadas. Una visita a la ciudad tiene que ir acompañada de un vitello tonatto, una bagna cauda o el fritto misto, una deliciosa fritura a la italiana. ¡Ah!, tampoco hay que irse sin tomarse un verdadero Vermouth di Torino y una selección de tapas piamontesas.

Los bombones y el chocolate en Turín también son únicos. Algunos cafés históricos tienen en sus cartas la Merenda Reale con su chocolate caliente o un bicerin (café, chocolate y crema de leche endulzada con sirope) y especialidades para mojar como los torcetti o los canestrelli.

La gastronomía local y regional de Turín es única | Juan Coma

Tampoco hay que dejar de probar el pinguino, un helado cubierto de chocolate y crema de leche que elaboran en la histórica heladería Pepino.

La cultura de Turín

Las pinacotecas y los museos de Turín son mundialmente conocidos. Uno de los más famosos a escala internacional es el Museo Egipcio, segundo en importancia por su colección de la antigüedad y solo superado por el Museo del Cairo.

El Museo Egipcio de Turín es el segundo en importancia del mundo | Juan Coma

Los amantes del séptimo arte disfrutarán de lo lindo con el Museo del Cine, ubicado en el edificio más emblemático de la ciudad, la Mole Antonelliana. Su curioso ascensor sube hasta una terraza desde donde se contemplan unas vistas de la ciudad espectaculares.

Aunque la mejor vista panorámica de la ciudad y de los Alpes se obtiene desde el Monte dei Cappuccini, justo al sur del puente de Piazza Vittorio Veneto.

La capital del Piamonte ha rehabilitado edificios para, posteriormente, reconvertirlos en espacios culturales sostenibles. La estructura OGR Turin, ejemplo de la arquitectura industrial del siglo XIX, es el nuevo hub de la la innovación y el arte en Turín

El automóvil y Turín

El Edificio Lingotto, una fábrica de Fiat que concentró toda la cadena de producción, aunó arquitectura y automovilismo. En su parte inferior entraban todas las materias primas de construcción de un vehículo y en la azotea estaba el circuito de pruebas.

Otra visita obligada es el Museo Nacional del Automóvil que, fundado en 1932, es uno de los museos técnico-científicos más célebres en el mundo que destaca por su colección de coches de épocas muy distintas.

El MAUTO cuenta con una colección de vehículos de todas las épocas | Juan Coma

Más allá de ser una ciudad patrimonial e industrial, Turín es una urbe joven y llena de vida con un ambiente de tardeo y nocturno muy animado. El barrio del San Salvario es el lugar de encuentro de los turineses que buscan diversión en este destino italiano que además este año es eurovisivo.

Más información: www.italia.it