La ruta de los templarios, 6 feudos pacenses de los monjes guerreros

El interés por la Orden de los Caballeros Templarios sigue intacta hoy en día, ya que, sus signos, construcciones y objetivos, siguen siendo todo un misterio.

Irene González
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Foto: Jose Lucas / ALAMY

Seguir los pasos de la Orden del Temple en la extensa y poderosa Extremadura, es un desafío cargado de misterio, cultura, sabiduría, entre los más bellos parajes que se puedan imaginar. Durante siglos los templarios reinaron con un halo de magia, discreción y poder. La Orden de los Caballeros Templarios, que se formó para defender a los peregrinos que acudían a los Santos Lugares en Palestina, también cuidaron de los caminantes que a través de la Vía de la Plata se dirigían al lugar Santo de Santiago de Compostela. La tradición ha rescatado de la Orden del Temple colosales tesoros, conocimientos ocultos, y grandes misterios. El Arca de la Alianza, el Santo Grial, las riquezas que trajeron de Jerusalén, las reliquias supuestamente pertenecientes a Jesucristo, así como interesantes construcciones cargadas de simbolismo, son parte de su legado.

Dos siglos de supremacía, y un cruento y misterioso final, en ningún caso ha hecho que decaiga el interés por estos monjes guerreros que tanto poder acumularon. Las leyendas que envuelven a la legendaria Orden en Tierra Santa, se extendieron por toda la cristiandad incluso tras su disolución en el XIV por orden de Clemente V, presionado por Felipe IV de Francia. Seguimos los pasos por los territorios esta orden militar cristiana administró en la frontera extremeña con Portugal. Su estancia cambió la orografía con la construcción de grandes fortalezas, ermitas de culto, monasterios, encomiendas y abadías, siguiendo sus normas. Trajeron canteros que habían trabajado para los Monjes de Cluny, para que edificaran bajo unas reglas que sólo ellos conocían, y en los lugares que marcaban, siempre enclaves mágicos, o de antiguas tradiciones esotéricas, donde buscaban no se sabe qué.

En la Edad Media ayudaron a los peregrinos en sus hospitales, albergues o residencias, siempre a la vera de los caminos. En este recorrido la huella templaria continúa viva, tanto en sus edificios como a través de leyendas. Un recorrido tras la estela de estos caballeros que desaparecieron tan  misteriosamente como vivieron.

Zafra
Su casco antiguo es Patrimonio Histórico Artístico. La vida gira en torno a dos bellas plazas, la Chica, del XIV, y la Grande del XVI. Impresionantes la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria, y el Hospital de Santiago. En Zafra llegó a tener nueve conventos, y entre ellos es obligatorio visitar Santa Clara, y Santa Catalina. Espectacular su muralla del XV, y el antiguo Castillo Palacio, hoy Parador.

JAM WORLD IMAGES / ALAMY

Fregenal de la Sierra
Situada en tierras serranas, Fregenal fue un enclave señero de la Orden del Temple. En su impresionante patrimonio destaca la fortaleza del XIII que los templarios alzaron sobre la antigua alcazaba. Adosada a ella está la Iglesia Santa María del Castillo del XIII. Tiene una bella Plaza Mayor e interesantes palacios como el de Sánchez Arjona y de la Marquesa de Ferrara.

Valverde de Burguillos
A las afueras, en un hermoso paraje arbolado, se está la ermita de Nuestra Señora del Valle, de la que se dice haber sido en su origen un convento templario. En Valverde, interesante la iglesia de San Benito Abad, y sus casonas con piedras armeras en sus fachadas. Interesantes sus fuentes del Pocito, el Charco y de la Reina.

Jerez de los Caballeros. | Prisma by Dukas Presseagentur GmbH / ALAMY

Jerez de los Caballeros
Desde esta histórica ciudad, conquistada por los templarios, los Caballeros extendieron su dominio por los alrededores. Espectacular su recinto amurallado, el Palacio Vicaria, la Alcazaba Moruna, la Puerta de Burgos, la Iglesia de María de la Encarnación, y el Castillo de los Templarios. En julio se organiza el Festival Templario.

Higuera de Vargas
Higuera de Vargas se apiña en torno a su castillo, que se alza en el centro de la localidad. Esta fortaleza o Casa fuerte del XIII, fue donado por Alfonso IX a los Templarios. Encantadoras la Iglesia dedicada a la Purísima Concepción, y la Ermita Santuario de Nuestra Señora de Loreto, célebre por sus cercanos manantiales.

Alconchel. | G. Aunion Juan / ALAMY

Alconchel
En Alcochel, antes de llegar al centro urbano, se alza el impresionante Castillo de Coluche o Miraflores,  fortaleza árabe, que fue uno de los principales centros de la Orden del Temple. Atractivas la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, y la Plaza Mayor. Al sur del casco urbano es obligatorio visitar su señero puente medieval.