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La otra Ruta 66 que casi nadie conoce: pasa por castillos medievales, lagos, playas de arena blanca y acantilados frente al mar en una carretera por la que casi no pasa nadie

Más de 800 kilómetros de carreteras panorámicas permiten descubrir una de las regiones más salvajes de Europa, entre castillos históricos, playas de aguas turquesas y espectaculares vistas al Atlántico Norte.

La otra Ruta 66 de Europa que casi nadie conoce

La otra Ruta 66 de Europa que casi nadie conoce / Istock / PETER BURNETT

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Muchos imaginan la Ruta 66 como el gran viaje por carretera, pero existe otro itinerario mucho menos conocido que te permite descubrir sobre ruedas algunos de los paisajes más espectaculares de Europa. Se encuentra en el norte de Escocia, recorre más de 800 kilómetros entre montañas, lagos y acantilados y atraviesa pequeños pueblos rodeados de naturaleza. Se llama North Coast 500 y, desde su creación en 2015, se ha convertido en una de las rutas escénicas más impresionantes del continente.

Son más de 800 kilómetros de carreteras panorámicas

Son más de 800 kilómetros de carreteras panorámicas / Istock / George Clerk www.georgeclerk.com

Si vas buscando grandes ciudades, este no es tu tipo de viaje, porque aquí el recorrido transcurre por las Highlands, una región repleta de castillos medievales, playas de arena blanca, carreteras panorámicas y algunos de los paisajes más salvajes de Escocia. Es decir, piensa en un viaje para recorrer sin prisas, parándote en miradores, pequeños puertos pesqueros y todo tipo de rincones donde reina el silencio. Súbete al coche y disfruta de uno de los mejores y más bonitos recorridos en carretera que existen.

Los castillos más bonitos y escénicos de Escocia

Redacción Viajar

Una carretera que reúne algunos de los paisajes más espectaculares de Escocia

La North Coast 500, conocida habitualmente como NC500, comienza y termina en Inverness, la capital de las Highlands. El itinerario es un gran circuito de aproximadamente 830 kilómetros que bordea toda la costa norte de Escocia antes de regresar al punto de partida.

Su nombre hace referencia a la longitud del recorrido, unas 500 millas, y nació con el objetivo de dar a conocer una de las regiones menos pobladas del Reino Unido. Y lo ha conseguido, porque desde entonces se ha consolidado como una de las grandes rutas por carretera de Europa, hasta el punto de que muchos viajeros la comparan con la Ruta 66, aunque el paisaje sea completamente distinto. Es más, el paisaje es el gran protagonista, a diferencia de la legendaria carretera estadounidense, donde el atractivo se encuentra en la cultura popular.

Comienza y termina en Inverness, la capital de las Highlands.

Comienza y termina en Inverness, la capital de las Highlands. / Istock

Durante el recorrido por la NC500 encontrarás algunos de los lugares más emblemáticos de las Highlands, como el castillo de Dunrobin, un palacio de aspecto casi francés rodeado de jardines frente al mar. Más al oeste se ubican las ruinas del castillo de Ardvreck, levantadas junto a las aguas de Loch Assynt, otro de los paisajes más fotografiados de la región.

La carretera también atraviesa el espectacular Bealach na Bà, uno de los puertos de montaña más impresionantes de todo Reino Unido por sus curvas cerradas y las vistas sobre la península de Applecross. Presta atención, porque este tramo es uno de los momentos más inolvidables de toda la ruta.

Playas de arena blanca, acantilados y pequeños pueblos frente al mar

Lo mejor de este viaje en coche es que el paisaje cambia constantemente y en apenas unos kilómetros puedes pasar de montañas cubiertas de arbustos a playas de arena blanca bañadas por aguas de un intenso color turquesa.

Playa aislada en la bahía de Achmelvich, Escocia

Playa aislada en la bahía de Achmelvich, Escocia / Istock / t

Si hablamos de playas, una de las paradas imprescindibles es Achmelvich Beach, considerada una de las más bonitas de Escocia por su arena blanca y la transparencia de sus aguas. Tampoco te pierdas otras como Sango Sands o Dornoch Beach.

La ruta también conduce hasta Durness, una pequeña localidad conocida por la cercana Smoo Cave, una enorme cueva marina excavada por el mar y un río subterráneo. Más al este aparece Dunnet Head, desde cuyos acantilados es posible contemplar algunas de las panorámicas más impresionantes del Atlántico Norte.

El viaje de al menos cinco o seis días termina regresando a Inverness tras atravesar pequeños pueblos pesqueros, faros, lagos y carreteras secundarias donde muy probablemente te cruzarás con vacas de las Highlands antes que con otros coches.