Roppongi Hills, o cómo vivir en un fichero zip: ¿serán así las ciudades del futuro?

Trabajo, ocio y hogar quedan integrados en este experimento urbanístico que está, cómo no, en Tokio

Noelia Ferreiro
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Foto: voyata / ISTOCK

Trabajar, dormir, disfrutar de una película en el cine o de una cena en un restaurante. Y todo, sin salir de una misma manzana. ¿Calidad de vida o agobio vital? ¿Locura o bendición?

Esto es lo que se puso en marcha en lo que se llamó Roppongi Hills, uno de los proyectos urbanísticos más rompedores de Tokio, emplazado en el distrito de Roppongi, el epicentro de la marcha nocturna.

Roppongi Hills, Tokio | pikappa / ISTOCK

La idea, básicamente, era crear una ciudad dentro de la ciudad. Como en un fichero zip, comprimir trabajo, ocio y hogar. Todo en un mismo espacio, a un tiro de piedra, en lo que supuso un experimento novedoso que serviría para incrementar -o no- el tiempo libre y hacer más felices a las personas.

Mini-metrópoli futurista

El magnate de la construcción japonés, Mori Minoru, tardó 17 años en levantar esta minimetrópoli futurista, que acabó inaugurando el 23 de abril de 2003. El resultado fue más de 800 departamentos residenciales de lujo, oficinas de prestigiosas empresas (Yahoo Japan, Lehman Brothers, Goldman Sachs…), más de 200 tiendas, cafés, restaurantes, unos cines Toho Cinemas abierto las 24 horas los fines de semana, un hotel de lujo Grand Hyatt, los estudios centrales de la televisión TV Asahi (en el hall hay una pequeña presentación de sus programas y una tienda con merchandising), un anfiteatro al aire libre, el jardín tradicional japonés Mori Garden varios parques, gimnasios, centros comerciales…

Roppongi Hills, en Tokio | y-studio / ISTOCK

Todo esto y la Torre Mori que, con 238 metros y 54 plantas, es uno de los edificios más altos de Tokio. Entre sus atracciones, que las tiene, figura el Museo de Arte Mori con interesantes exposiciones sobre arte contemporáneo. También el observatorio Tokyo City View y su mirador al aire libre Sky Deck que ofrece vistas espectaculares de la ciudad. En días claros, incluso se divisa el monte Fuji.

Roppongi Hills, en Tokio | Nikada / ISTOCK

Sin desplazamientos

En definitiva, todo lo que se necesita para vivir en una gran urbe queda comprimido en unas cuantas torres, por lo que también se ha llamado a Roppongi hills ‘la ciudad vertical’. Según su artífice, este proyecto está ideado para acabar con “la separación de la vida laboral y social” que le supone al ciudadano larguísimas horas de tren o coche. Eso sí, a cambio se ha de pagar un nada módico precio: el alquiler de un piso de unos cien metros cuadrados en el complejo cuesta de 7.000 a 10.000 euros al mes.

Sakura con Roppongi Hills | ibamoto / ISTOCK

Más allá de su utilidad, Roppongi Hills es, sobre todo, un destino turístico cuya factura arquitectónica, fuertemente influenciada por Le Corbusier, atrae a visitantes de todo el mundo. Durante el día es común ver a miles de turistas recorriendo sus instalaciones, mientras que por la noche acuden a los infinitos locales que enloquecen este distrito, que es uno de los más marchosos de la capital japonesa.