Ríos en los que disfrutar de una Costa Rica única

Con más de 800 kilómetros de agua dulce, los ríos de Costa Rica son uno de los principales reclamos naturales junto con selvas y playas.

Foto: ISTOCK

Los ríos de Costa Rica son perfectos para practicar rafting, kayak, tubing, canotaje o, simplemente, nadar en sus aguas de colores imposibles. Además, la topografía del país hace que formen paisajes sorprendentes donde las cataratas están a la orden del día. Y es que para la belleza interior de Costa Rica sus ríos son una excusa más que válida.

El primero de los ríos a los que nos acercamos es el río Tempisque, en la provincia de Guanacaste. Este río nace en las faldas del volcán Orosí y tiene una longitud de 159 kilómetros a la llegada de su desembocadura en el Pacífico, lo que le convierte en el tercer río más largo de Costa Rica. Este río es navegable y durante el trayecto se pueden observar la flora y la fauna que viven a su alrededor, donde destacan los manglares de sus riberas. Además, la cuenca baja del Tempisque está formada por el parque nacional Palo Verde, uno de los humedales más importantes del país.

Otro de los ríos de esta provincia del norte de Costa Rica es elrío Corobicí, apto para todos los públicos gracias a sus rápidos de clases I y II. Dentro de sus aguas se uno puede deleitarse con la vegetación y la fauna que aquí habitan, entre los que destacan las garzas y los tucanes.

También en la provincia de Guanacaste, el río Tenorio es uno de los preferidos por aquellos que practican rafting. Con rápidos de clase III, IV y V, los balseros experimentados pueden domar sus giros, vueltas y caídas de agua en 16 kilómetros muy intensos.

Continuando hacia las llanuras del norte, el río que más llama la atención de Costa Rica es el río Celeste. De visita obligada, de él sobresale sus Teñideros donde, literalmente, sus aguas transparentes se "tiñen" de un azul imposible gracias a la acción del volcán Tenorio. Para llegar hasta ellos hay que caminar unos 2,5 kilómetros a través de la selva y siguiendo el curso de un río que ofrece paradas en una impresionante cascada y una preciosa laguna.

Más al sur pero también en las llanuras del norte, el rió Tabacón se ubica en las inmediaciones del volcán Arenal y se caracteriza por sus aguas que emergen a una media de 37ºC y que son utilizadas por los establecimientos aledaños para baños termales. Se dice que sus propiedades facilitan la relajación de los músculos, la limpieza de la piel, así como eliminación del estrés.

Hacia el este del río Tabacón, el Sarapiquí fue durante años la única vía de transporte del centro del país. Con 84 km de longitud y con una diversidad en sus riberas apabullante, en un descenso por sus aguas se pueden ver monos, tortugas, una gran número de tipos de aves y caimanes. Además, es el punto de partida de otros ríos como el San Juan, Barra del Colorado y Tortuguero. Por otra parte, este río es perfecto para los principiantes del rafting, y es que cuenta con rápidos de clase II y III perfectos para ser bajados de septiembre a diciembre.

Un poco más al norte pero también más al este, el río San Carlos tiene 148 km de longitud de los 60 son navegables. Imprescindible para la economía de la zona y para las comunidades que habitan en su entorno, actualmente está destinado al turismo quien suele recorrer el trayecto que una Boca-Tapada y río San Juan. A través de esta travesía se puede disfrutar de la exuberante naturaleza que vive alrededor del río: aves, caimanes, cocodrilos, comunidades ribereñas...

Continuando hacia el sur de Costa Rica, el río Reventazón, con más de 150 km, transcurre por el Valle Central desde la Represa de Cachí hasta su desembocadura en Caribe. A lo largo de recorrido se puede ver una densa vegetación en sus orillas, mientras que algunos de sus tramos son perfectos para la práctica del rafting -clases III, IV y V-, la pesca y el canotaje.

También en el Valle Central, el río Savegre ofrece en su nacimiento en la Cordillera de Talamanca practicar la pesca de la trucha "arcoiris". Ya en el Parque Nacional Manuel Antonio, donde desemboca en el océano Pacífico, se puede practicar rafting - clase II, III y IV- en sus aguas, aunque, si no se es tan aventurero, este río ofrece agradables áreas paisajísticas, además de la observación de aves especialmente el quetzal.

Otro de los ríos que nacen en la Cordillera de Talamanca es el Pejibaye, afluente del Reventazón que se desplaza por el cantón de Jiménez. Este río se caracteriza por sus rápidos de clase II y III, de los que puede disfrutar toda la familia.

Por su parte, el río Pacuare, en la zona del Caribe, cuenta con una gran exuberancia tropical y es uno de los ríos más conocidos entre los aficionados al rafting. Cuenta con rápidos de clase III y IV, aunque en ocasiones son de clase V, pero si se caracteriza por algo es por su entorno, y es que ofrece algunos de los paisajes más bellos del mundo. Puede ser recorrido en kayak o en balsa y durante el recorrido se puede disfrutar de cascadas y otros afluentes del Pacuare que complementados con la frondosa y verde vegetación le dan un valor extraordinario a este viaje

En la zona del Pacífico Central, cerca de Quepos, el río Naranjo posee una de las aguas más excitantes de Costa Rica. Y es que, aunque no son las más bravas, para recorrerlo se necesita experiencia previa en cuanto a rafting se refiere ya que sus rápidos son de clase III y IV. Pero, además de por la bravura, este río es emocionante gracias a la diversidad de sus paisajes donde destacan sus áreas boscosas y sus plantaciones de palma africana.

Por último, en el Pacífico Sur, el río El General es uno de los más populares a la hora de practicar kayak y rafting. Este río cuanta, además, con la peculiaridad de que es el más largo de Costa Rica con 196 km desde su nacimiento en la laguna San Juan del parque nacional Chirripó hasta su desembocadura en el Pacífico. Con rápidos de clase III y IV durante la época lluviosa, uno de los sectores más famosos es el que va desde Las Juntas de Pacuar al Brujo.