Paisajes que rezuman historia, arte, tradición y naturaleza por todos sus poros

El coche es el mejor compañero de viaje para descubrir los magníficos tesoros de la Ruta del Románico en la Ribeira Sacra (Galicia), que alberga la mayor concentración de este estilo arquitectónico en el ámbito rural de Europa

VIAJAR para Audi
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Foto: Shutterstock

Aquellos que no se preocupan del cuentakilómetros y disfrutan de la conducción tienen ante sí la oportunidad de realizar estas vacaciones un viaje singular recorriendo en coche la espectacular Ruta del Románico por la Ribeira Sacra en tierras gallegas. La libertad de movimientos y la independencia que proporciona el vehículo a la hora de viajar permite planificar el itinerario y distribuir el tiempo a nuestra conveniencia. Las prisas no caben en el equipaje. Así que, suban a bordo, abróchense los cinturones, y pongamos rumbo al interior de Galicia.

Antes de iniciar la marcha, conviene saber que la mejor manera de descubrir a fondo este rincón de Galicia es hacerlo en coche y para disfrutar del viaje y la conducción sin complicaciones ha nacido el programa Audi on demand, una solución de movilidad inteligente que permite disfrutar de un vehículo de la marca entre 1 y 28 días renovables hasta un máximo de tres meses. Se trata de una opción muy interesante para el verano ya que Audi está promocionando una tarifa semanal renovable con precios muy atractivos para el usuario.

D. R.

Ahora sí, al volante del Audi de nuestra elección, nos disponemos a recorrer la Ribeira Sacra, que discurre a caballo de las provincias de Ourense y Lugo, en el tramo final del río Sil antes de fundir sus aguas con las del Miño. Se trata de un enclave turístico de primer orden gracias a sus espectaculares paisajes −cabe reseñar que el itinerario está repleto de miradores sobre el Miño y el Sil− y su rico patrimonio histórico, que cuenta con importantes monasterios e iglesias románicas (por algo se llama Ribeira Sacra).

De Ourense a Lugo

El punto de partida de nuestra ruta, que comprende 14 paradas antes de llegar a Lugo (314,9 kilómetros en total), es Ourense, conocida por sus aguas termales, la catedral del siglo XII y el emblemático puente romano que cruza el río Miño. Siguiendo la N-540 (Ourense-Lugo) nos dirigiremos hasta Chantada (Lugo). El trayecto apenas tiene 38,7 kilómetros. Con el Monte Faro presidiendo el paisaje, esta localidad destaca por su hermoso casco antiguo y sus numerosas muestras del románico que se extienden también fuera de la población.

Vista panorámica de Chantada, provincia de Lugo. | Shutterstock

La siguiente etapa nos conduce de Chantada al monasterio de Santo Estevo de Ribas de Miño por la carretera LU-533 (9 kilómetros). Las primeras referencias a este antiguo edificio se encuentran en un inventario de la Mitra de Lugo (siglo XII). En la actualidad, el templo se ha tenido que adaptar a la orografía del terreno rebajando la ladera y construyendo una cripta para sostener los pies del edificio. La fachada principal, con su imponente pórtico de la Gloria, la epifanía que alberga en su interior, las peculiares decoraciones geométricas de la original pila bautismal y el curioso campanario construido sobre roca son algunos de los elementos más destacados de esta joya románica.

Monasterio de Santo Estevo de Ribas de Miño. | Shutterstock

De nuevo a bordo del vehículo y siguiendo por la misma LU-533 nos trasladamos hasta el siguiente destino: la iglesia de Santa María de Pesqueiras (7,1 kilómetros). Situada entre bosques centenarios, a orillas del Miño, con el embalse de Belesar a sus pies, este monumental monasterio perteneciente a la orden benedictina fue desmantelado en 1515 por los nuevos monarcas católicos. La iglesia, construida en el siglo XIII, tiene planta de nave [a dos niveles] y ábsides únicos. En ella se pueden admirar las magníficas pinturas del siglo XVI pero no así la imagen de Nuestra Señora de Pesqueiras, desaparecida en un incendio.

La ruta prosigue por la N-540 en dirección al municipio de Portomarín (43,7 kilómetros). Allí se encuentra la iglesia de San Xoan [San Juan] o de San Nicolás. El edificio data del siglo XIII y su figura preside la plaza del Conde de Fenosa. Nos encontramos en pleno Camino de Santiago. Es uno de los mejores ejemplos del románico gallego. Destaca la estructura en forma de iglesia-fortaleza. Dos escaleras de caracol, situadas a ambos lados de la puerta principal, permiten acceder a un corredor al pie del gran rosetón y al paseo de ronda y las cuatro torres almenadas.

De regreso a la N-540, el navegador del automóvil nos indica la próxima parada: la iglesia de San Paio de Diomondi (52,2 kilómetros). El monasterio (siglo VIII según archivos documentales) depende actualmente del Obispado de Lugo y funciona como iglesia parroquial. La construcción fue rematada en el siglo XIII y arquitectónicamente sigue el modelo de ábside, de cabecera semicircular precedido de un tramo recto, con arco de medio punto triple que conecta con la nave única. El entorno de la iglesia muestra importantes referentes de la arquitectura tradicional gallega, como un palomar, un lavadero, un horno y un conjunto de hórreos.

La sexta parada es la iglesia de San Martiño da Cova, en O Saviñao (11,1 kilómetros), municipio perteneciente a la comarca de la Tierra de Lemos. Durante el trayecto por las carreteras LU-P-5806 y LU-P-4102 podremos observar el sobrecogedor paisaje que conforman O Cabo do Mundo y el valle del Miño. Originalmente, el monasterio perteneció a la orden de canónigos regulares de San Agustín, entre los siglos XIII y XIV. La fachada es de arco de medio punto con dos arquivoltas sobre columnas y capiteles decorados con motivos vegetales. La estructura presenta una nave única rectangular con ábside semicircular.

Llegados hasta aquí, la ruta depara una visita obligada: el mirador de O Cabo do Mundo. Situado sobre el meandro que dibuja el río Miño en su recorrido, este enclave ofrece una espectacular panorámica de la zona de ribera. La distancia desde O Saviñao por la LU-P-4102 es de 12,3 kilómetros. Desde este lugar se puede apreciar el sistema de cultivo de la vid en bancales, una de las imágenes más hermosas de la geografía lucense.

De vuelta al coche prosigue nuestro recorrido por la LU-P-4102 rumbo a la iglesia de San Miguel de Eiré (7,7 kilómetros), conocida popularmente como ‘O Mosteiro’. Este antiguo monasterio benedictino fue fundado por Escladia Ordóñez en el siglo XII. Su planta es de una gran sencillez: una sola nave con ábside semicircular. Entre la nave y el ábside tiene otra nave transversal sobre la que se asienta una torre rectangular, cubierta a los cuatro costados, que hace del conjunto uno de los ejemplares más originales del románico gallego. En su interior conserva restos de pinturas murales del siglo XVI representando el Juicio Final y una gran variedad de capiteles y canecillos, con interesante iconografía, que han dado lugar a numerosas interpretaciones.

Iglesia de San Miguel de Eiré. | Shutterstock

A tan solo 3,1 kilómetros de San Miguel de Eiré, resiguiendo la vía LU-P-4102, se encuentra la iglesia de Santo Estevo de Atán, situada en la orilla izquierda del río Miño en el municipio de Pantón. Construida a principios del siglo XIII, muestra una única nave rectangular con cubierta de madera a doble vertiente y cabecera también rectangular. Conserva una importante decoración escultórica en canzorros y capiteles así como numerosas marcas de cantero. En el interior se conservan pinturas murales de los siglos XV y XVI. Fue declarada monumento nacional en 1975.

La décima parada nos conduce a través de la LU-P-4104 de Pantón a Pombeiro (15,1 kilómetros) donde topamos con la iglesia de San Vicente do Pombeiro, situada en el margen derecho del río Sil poco antes de su desembocadura en el Miño. Rodeada de una exuberante vegetación, la iglesia formó parte de un monasterio del que hoy no quedan más que algunos vestigios. Construida entre los siglos XII y XIII, sufrió varias reformas en etapas posteriores. El templo es de planta basilical, con tres naves y tres ábsides semicirculares. En el interior se conservan retablos renacentistas y barrocos, así como restos de pinturas murales del siglo XV.

Sin salir del ‘concello’ de Pantón, llega el turno de visitar la iglesia de San Fiz de Cangas. Desde Pombeiro hay que coger la LU-P-4104 y saltar a la LU-P-4103 en un trayecto de 13,6 kilómetros. Este templo, de aspecto rústico y extraño, perteneció a un monasterio de monjas benedictinas. Declarada monumento nacional en 1981, la iglesia fue sometida a muchas reformas. En su interior destacan retablos de los siglos XVIII y XIX, una estatua de Don Rodrigo, la réplica de un calvario del siglo XIV y unas pinturas murales sobre el martirio de San Sebastián.

Muy cerca de San Fiz de Cangas, a 3,4 kilómetros por la LU-P-4103, vale la pena visitar el monasterio cisterciense del Divino Salvador, en Ferreira de Pantón, un lugar donde reinan la paz y la calma. Se trata del único monasterio en la Ribeira Sacra que mantiene la vida monacal. En la actualidad está habitado por monjas de la orden cisterciense que dedican su vida a la oración, el reposo y el trabajo.

De nuevo al volante, es el momento de coger la LU-P-5901 para recorrer 8,9 kilómetros hasta Sober. Desde la Plaza del Ayuntamiento hay que seguir la carretera que va a Doade. En un par de kilómetros se encuentra un desvío a la izquierda que nos conduce por un camino asfaltado hasta la iglesia de Santa María de Proendos, constituida como parroquia en el siglo XII. Aquí se encontraron numerosos restos romanos. En la bóveda del presbiterio se conservan pinturas murales del siglo XVI, descubiertas por el párroco en los años 70 y restauradas en el 2002.

Y por fin llegamos a la última etapa. Desde Sober hay que coger la LU-P-5903 durante 7 kilómetros hasta llegar a las puertas de la iglesia de San Vicente de Pinol. La visita pone un magnífico colofón a nuestra ruta ya que es un buen ejemplo del románico rural del siglo XII en Galicia. De gran sencillez y elegancia, el templo presenta una planta de cruz latina y ábside rectangular cerrado por una bóveda de cañón. Sin grandes adornos, cuenta con vistosos modillones y un curioso rosetón con la estrella de David calada.

Nuestro viaje finaliza en Lugo, distante 82 kilómetros por la CG-2.2 desde el último punto de la ruta por el románico rural de la Ribeira Sacra. Fundada por Paulo Fabio Máximo en el año 25 a. C., es la más antigua de Galicia y ostenta el título de La Muy Noble y Leal Ciudad. Destaca su muralla romana, declarada Patrimonio de la Humanidad en el 2000, el puente romano y la catedral de Santa María, entre otros atractivos turísticos.

Una extensa red de alojamientos y restaurantes

La Ribeira Sacra ofrece una extensa red de alojamientos que abarca desde hoteles de lujo hasta acogedores albergues. También dispone de numerosos establecimientos rurales, que constituyen la alternativa ideal para disfrutar del entorno y de la naturaleza. Además de un buen descanso, el viajero podrá degustar la rica y variada gastronomía de la zona, con productos de primera calidad  con los que se elaboran platos tradicionales. La web turismo.ribeirasacra.org facilita una amplia lista de alojamientos y restaurantes para planificar el viaje y aprovechar nuestra visita a tierras gallegas para exprimir al máximo la excepcional Ruta del Románico.

Audi propone una solución de movilidad inteligente

D. R.

La Ribeira Sacra, igual que otros muchos destinos, se disfrutan mejor si los recorremos en coche, a nuestro propio ritmo y con total libertad. Bien lo saben en Audi, que ha creado el programa Audi on demand para ponérnoslo muy fácil. Ofrecer este servicio a nivel nacional con la red de concesionaros oficiales Audi supone un gran reto para la compañía, que destaca las ventajas del programa:

►Posibilidad de acceder a cualquier vehículo de la gama Audi que elija el cliente, aunque de salida la marca hace hincapié en los modelos Audi Q3, Audi A5 y Audi Q7.

►Acceso al portfolio de la gama hasta tres meses a unos precios muy competitivos.

►Acercar la marca al público en general.

El funcionamiento es muy sencillo. A través de la web audi.es o directamente en audiondemand.es el usuario puede rellenar el formulario que permite seleccionar el vehículo que desea disfrutar, la fecha de inicio de la reserva, las semanas de duración del servicio, la provincia y la información de contacto. Un simple clic en ‘solicitar’ activa el servicio. La petición llega a un Call Center que gestiona la solicitud con el concesionario Audi correspondiente para formalizar la reserva. Y todo listo para disfrutar de la carretera a los mandos del modelo elegido. ¡Buen viaje!