Rias Baixas, un paraíso natural

En ocho lugares imperdibles.

Viajar.es para Deputación de Pontevedra
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Foto: D.R.

Montes, bosques, lagunas, enclaves centenarios y opciones de turismo activo; As Rias Baixas se revelan como el destino en el que pasar un verano inolvidable descubriendo el tesoro mejor guardado de Galicia. 

Parque Natural Monte Aloia

Catalogado como Primer Parque Natural de Galicia (imagen superior), en el año 1978 y  Zona de Especial Protección de los Valores Naturales, Monte Aloia es una extraordinaria atalaya de gran belleza paisajística situada en la Serra do Galiñeiro. Posee magníficos valores ambientales como la Carballeira de la Ermita, conjuntos de alcornoques, acebos de gran tamaño y miradores naturales sobre el río Miño, como la cruz que preside el alto del monte. Existe la posibilidad de realizar diversas rutas para descubrir este entorno que ofrece increíbles vistas panorámicas. ¿Nuestras favoritas? Ruta de los molinos de Tripes, Ruta de los molinos de Paredes y Senda botánica del monte Aloia.

Area Naturaleza Molino de As Aceñas. | D.R.

Área de Naturaleza del Molino de Aceñas

Ya cerca de su desembocadura, el río Tamuxe forma una pequeña marisma intermareal. Por aquí discurre el 'Sendero de los pescadores de O Tamuxe', pasando por los restos de un antiguo aserradero de vapor llegando hasta el gran molino, donde existe una área recreativa. Este molino recibe el nombre de Muíño das Aceñas. La palabra “aceña” o “acea” proviene del topónimo árabe “acéniya” y en su origen describía una especie de molino harinero que se situaba dentro de la corriente del río y que se encontraba muy a menudo cerca del mar. Así, al subir la marea, el agua se acumulaba en un gran depósito que era vaciado posteriormente con el fin de mover los molinos. Esta definición también recogía aquellos molinos cuya rueda se disponía verticalmente. El Muíño das Aceñas de O Rosal se trata de una construcción del siglo XIX y que se mantuvo en funcionamiento hasta la primera mitad del siglo XX. El área recreativa cuenta con mesas, un puente de madera e incuso con una zona habilitada como playa fluvial.

Aserradero de Os Carraños. | D.R.

Aserradero de Os Carraños

El aserradero de los Carranos es un aserradero que utiliza la fuerza motriz del agua para mover la sierra y fue construido sobre 1922. El conjunto del aserradero consta de cuatro edificaciones: el aserradero propiamente dicho, almacén de madera, una pequeña forja y un pequeño almacén. También podemos apreciar un pequeño horno para la quema de los residuos y los raíles para el transporte de la madera hasta el interior de aserradero. La principal dedicación de este cojunto era la fabricación de carros, dedicación a la que debe su nombre y razón por la cual podemos encontrar una forja, ya que los herrajes para estos carros también se forjaban aquí. Hoy en día, existe una ruta de senderismo que parte del puente medieval de Fofe sobre el río Tea en la parroquia de San Miguel y termina en la Playa fluvial de la parroquia de Maceira, una zona preciosa y desconocida.

Brañas de Xestoso. | D.R.

Brañas de Xestoso

El paraje está cerca de la Serra do Candán, donde nacen muchos de los pequeños cauces que alimentan a los ríos Ulla y Umia. Situadas entre las comarcas de Tabeirós y Deza constituyen la mejor representación gallega de turberas de esfagno, hábitat extraordinariamente raro y frágil. Además del humedal, la peculiaridad de este espacio reside en la existencia de diversas especies, como una pequeña población de sisón menor, ave característica de hábitats esteparios. En sus alrededores está la Lagoa Sacra de Olives, que se suma a este ecosistema único y peculiar, que en el año 2001 se incluía en la Red Natura. 

Fraga de Catasós. | D.R.

Fraga de Catasós

Derechos como mástiles de veleros en el centro de Galicia se plantaron buena parte de estos ejemplares que ahora forman este bosque también llamado Carballeira de Quiroga. Las largas vigas que hacían falta en la construcción de los pazos y casas grandes del campo gallego necesitaban árboles esbeltos. Sólo se les podaban las ramas, pero nunca se descabezaban por lo que crecían hacia el cielo sin engordar demasiado por la base.

Robles y principalmente castaños alcanzan los 30 metros de altura y cinco de perímetro. Por su porte distinguido, están considerados los mejores ejemplares de castaños centenarios de Europa. Se plantaron a comienzos del siglo XIX en la propiedad del pazo de la familia Quiroga, emparentados con doña Emilia Pardo Bazán que pasó temporadas en esta casa e incluso se afirma que escribió aquí varios capítulos de la novela Los Pazos de Ulloa.

El paseo por el bosque es corto y fácil, pero la espesura de los caminos depara siempre amenas sorpresas. Por ejemplo, los troncos caídos con la fuerza de los vendavales de los que alguno se aprovechó para contar anillo a anillo su historia a los visitantes. Ya a mediados del siglo pasado la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, había reclamado la protección de este bosque. En la actualidad es uno de los Monumentos Naturales gallegos para el siglo XXI y forma parte del catálogo de Árboles Singulares de la comunidad.

Fervenza do Toxa. | D.R.

Fervenza do Toxa

Hermoso espectáculo de agua y sonido, formado por una cascada de agua del río Toxa entre las parroquias de Pazos y Martixe, considerada la más alta de Galicia en caída libre. Constituye un espacio de alto valor paisajístico que forma parte del Sistema Fluvial Ulla-Deza y participa en el proyecto europeo Rede Natura 2000 como Lugar de Importancia Comunitaria.

Su diversidad botánica, aprovechada por los monjes de los monasterios de Carboeiro y Camanzo para su farmacopea, y un bosque atlántico maravillosamente conservado con especies de tipo mediterráneo, conceden a este lugar características de único, incomparable y una de las más imponentes imágenes de la comunidad por su singular belleza. En las paredes graníticas que flanquean la cascada anidan grandes aves que necesitan cantiles pétreos y que son poco abundantes en Galicia, como los cuervos y los halcones.

Laguna de Mina Mercé. | D.R.

Laguna de Mina Mercé

También conocida como Laguna de Santa Cristina, lo que antiguamente fue una explotación de arcilla se convirtió de manera totalmente natural en esta gran laguna, a la que todo el mundo llama Mina Mercé, y que vale la pena visitar.

En la actualidad, la laguna es un ejemplo del impacto ambiental reconvertido en un ecosistema de interés ecológico. A su alrededor un paseo con zona de merendero y parque. Bancos para sentarse a disfrutar del paisaje, un lago desde el que se ve nadar a los ánades y cisnes, embarcaderos desde los que pescar –siempre y cuando se haga con autorización previa y se practique la pesca sin muerte–, senderos por los que pasear y, en definitiva, un mundo por descubrir. Eso es lo que encierra este lugar con encanto que se ha convertido en uno de los más llamativos del territorio del Ullá.

Área de recreo de O Xirimbao. | D.R.

Área de recreo de O Xirimbao

El área de recreo de O Xirimbao se localiza en el río Ulla, formada por los cotos de pesca de Ximonde y de Xirimbao. En épocas pasadas el río Ulla era muy apreciado debido a la abundancia de salmón en sus aguas. A mediados del siglo XX se llegaron a pescar cerca de medio millar de unidades, por lo que podemos considerar este lugar un pequeño refugio natural que en este momento vela por la cría y reproducción de este animal. 

En esta área destaca el famoso puente colgante de O Xirimbao, conocido también como Pasarela Mariola, que une las provincias de Pontevedra y A Coruña. Fue construido en 1964 para poder cruzar de un coto al otro, siendo este uno de los más largos de Galicia. Es un espacio natural con senderos que discurren al lado del río donde disfrutar de bellas estampas, un lugar que invita al paseo y disfrute de la naturaleza. 

Ruta a caballo por el río Lerez. | D.R.

Ruta a caballo por el río Lerez

Por tierra, mar o aire, As Rias Baixas son sin duda el lugar ideal para los ávidos de emociones fuertes que se decantan por un destino multiaventura. Surf, kayac, rafting, descenso en parapente y hasta rutas a caballo. Por su singularidad y belleza nos detenemos en estas últimas. Y es que nada como pasear durante una hora a lomos de un corcel mientras disfrutas de las maravillosas vistas que ofrecen los márgenes Del Río Lerez. Tanto para iniciarse como para disfrutar si se es veterano en esto de la hípica, las posibilidades de paseo con o sin monitor y en grupo o de manera más particular son amplias y variadas. Una manera diferente y espectacular de disfrutar del aire libre.