Remota Tiraspol

Estamos en uno de los sitios más remotos... y extraños de Europa. Y es que primero hay que viajar a Moldavia y su capital, Chisinau, un destino ya de por sí poco habitual. Y de allí cruzar una frontera muy vigilada aunque jurídicamente no existe, para llegar, a menos de 100 kilómetros de Chisinau, a Tiraspol. Es la capital de un país que tampoco existe oficialmente: Transnistria, desgajada de Moldavia en 1990. Aquí, los carteles en caracteres latinos de Moldavia han dejado paso a los cirílicos, y la lengua moldava (una variante del rumano) a la rusa, cuyo uso es generalizado.