Razones para soñar con Krabi, el destino de la felicidad

Aunque ha dejado de ser un diamante en bruto, esta zona de Tailandia encarna el ideal de belleza

 

Noelia Ferreiro
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Foto: saiko3p / ISTOCK

Hay lugares a los que siempre se vuelve, al menos con el pensamiento. Krabi, en el sur de Tailandia, es uno de ellos. Será por sus exóticas bahías, por su aire de irrealidad o por esos atolones que parecen dispararse verticalmente sobre el mar. O será por la sensación onírica que propician sus aguas de color esmeralda o por la vegetación exuberante que tapiza las suaves colinas. El caso es que este destino, que ya no es un secreto para nadie, sigue colándose en los sueños viajeros de muchos de los mortales.

IakovKalinin / ISTOCK

Asentado a orillas del mar de Andamán, la excepcional belleza natural ha aupado a esta provincia tailandesa no sólo a los primeros puestos de los destinos más visitados del país, sino también al top ten de los rincones mundiales elegidos para una escapada romántica. Nada extraña, si se tiene en cuenta que Krabi encierra todo cuanto se espera de un viaje almibarado, todo lo que define una luna de miel.

Perderse en el paraíso

Ni la masificación en ciertas temporadas empaña el encanto de su costa y de sus más de 150 islas desmigajadas por la bahía entre un armónico desorden de formaciones kársticas, riscos de piedra caliza que emergen del mar como erupciones fortuitas.

Playa Hat Tham en la bahía de Ao Phra Nang (Krabi, Tailandia) | TUUL/Hemis/Corbis

A Krabi se viene a muchas cosas. A descubrir lo que significa el verdadero lujo asiático en hoteles exquisitos ocultos entre cocoteros y con un servicio excepcional. A compartir el ambiente desenfadado del pueblo de Ao Nang, una franja costera con numerosa oferta hotelera que ejerce de punto de partida para las travesías en barco. A disfrutar de las playas salvajes que conforman la península de Railay, abrazada por acantilados de color óxido que son ideales para la escalada, pero que la convierten en inaccesible por tierra.

Jose Fuste Raga/CORBIS

Adorables islas

Pero sobre todo se viene a descubrir el escenario idílico de sus islas, allí donde el vocablo paraíso es más que un mero cliché. La más popular, Ko Phi-Phi (son en realidad dos islotes: Phi-Phi Leh y Phi-Phi Don) esconde tras la espesa jungla maravillosas calas de arena blanca, encajadas entre torres de piedra. Hace tiempo que han dejado de ser un diamante en bruto, pero nadie puede negarle su belleza espectacular. Lo de menos es que en una de ellas, Ao Maya, se rodara la película La Playa con Leonardo Di Caprio como protagonista. Lo de más es su luz intensa, su mar como el jade verde y su aire de irrealidad.

KrabiPara muchos, Krabi es la provincia más bonita de Tailandia. La combinación de su montañas erosionadas por miles de años por un mar turquesa y playas de ensueño son difíciles de superar. |

Sonrisas y placeres culinarios

Más al sur, otro archipiélago más sosegado, Ko Lanta, brinda un paisaje de manglares, arrecifes de coral y larguísimas playas de arena con la textura del polvo de talco, en las que los bungalós apenas asoman entre intrincados bosques de palmeras.

Y luego, claro, está la amabilidad de sus gentes, su carácter cálido, su sonrisa permanente. Y la gastronomía, que en este rincón está dominada por deliciosos pescados y mariscos. Hay que probar sus cangrejos y langostas, cocinados de mil formas diferentes y acompañados por los ingredientes clásicos de Tailandia: el arroz y la leche de coco, generalmente condimentada con cilantro. Por todo ello, y por mucho más, Krabi contiene las normas no escritas de la felicidad. 

Mercado nocturno en Krabi Town | AsianDream